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lunes, 9 de abril de 2018

La literatura y la realidad, serias dudas y certezas o el patrón "carne humana".

A estas alturas, abril de 2018, casi cumplidos 56 años, ya no sé muy bien lo que se considera Literatura con mayúsculas. Me pasa lo mismo con el Arte, con la Historia, con la Geografía...por citar unos ejemplos. Estas dudas o desconfianzas llegan más allá: Educación, Justicia, Democracia,...
Decía una profesora mía de la Universidad, María José Cuesta, citando a alguien, que "Arte es todo lo que el Hombre dice que es Arte".
Así, ¿Literatura es todo lo que se dice que es Literatura? Y, si fuera así, ¿qué valor tiene? ¿qué equivalencia, como el dinero con el patrón oro, tiene con la realidad, cuando se trata o se erige en eso, en realidad?
¿Qué pasa cuando se sabe positivamente que lo escrito es falso? ¿Qué se puede pensar de ese escritor si, por error o por expreso deseo, tergiversa la realidad? Yo ya llevo muchos años afirmando que no sé si el cuento de la Cenicienta es cierto, yo no estaba allí.
¿Qué ocurre cuando un escritor confiesa, pasados ya unos años, que escribió algo sobre una persona y lo que le ocurrió y rersulta que todo era falso? ¿Tiene el artista la obligación moral o profesional o simplemente literaria de rectificar? ¿Rectificará? ¿Cómo asegurarse de que las personas que leyeron la mentira leerán ahora la verdad? Y el calumniado, tergiversado o transformado en personaje literario detrás del cual se oculta o se transparenta una persona real, ¿qué puede hacer?
¿Nos podemos imaginar a una mujer de cincuenta años (o de la edad que sea)  escribiendo una carta al director de un periódico diciéndole que los supuestos goces con no sé qué poeta fueron más bien sombríos? ¿Y si hablaran los personajes de la novela, como en algún trabajo de Unamuno, y hasta se revelaran contra el autor? ¿No sería curioso verdaderamente ver las defensas y los ataques de esos miles de seres contra las mentes que los crearon? ¿Y si Alonso Quijano hubiera sido el prototipo de hombre cabal, recto, cuerdo y sin veleidades de  ningún tipo y el que tenía volcada la cabeza era un tal Cervantes o un Saavedra? (¡Oye Miguel, que te has pasado mucho!, podría decirle algún coetáneo, sabiendo lo que sabía...)
Y un poco más en serio, los escritos con vocación de traspasar el mero mercadeo, la frontera de lo efímero, y de alcanzar una categoría importante, como para ser considerada como verdaderamente Literatura digna de ser conocida y conservada y leída, o tiene un patrón "carne humana", un patrón de realidad, o es pura bagatela, baratija, imitación, ficción o vengancilla.
Y cuando se descubre que se cayó en el error, que se dió crédito al rumor o a la maledicencia...¡algo habrá que hacer! Si un escritor descubre que, tras quince años, por ejemplo, uno de sus relatos es falso y lo descubre al contarlo al protagonista, quién, con sorpresa, se lo explica...¿no se deberá disculpar o rectificar? Si ese personaje supuestamente de ficción es o fuera reconocible, ¿debe permanecer esa falacia envuelta en palabras más o menos bellas para el resto de la vida no de esa persona sino de sus descendientes?

Es posible y quizás muy conveniente que algún día contemos el verdadero relato que subyace detrás de esta entrada de un modesto "blog", un cuaderno de escritos sin grandes pretensiones, y que se pueda comparar con el cuento en cuestión, para valorar hasta qué punto la realidad quedó completamente desfigurada y, por otra parte, cómo se podría llegar a saber de quién se habla en tan literaria como irreal historia. Curiosamente, lo ocurrido en la realidad, sirvió para "despellejar" por escrito en las llamadas "redes sociales" al protagonista, hasta hacerle callar en una polémica muy interesante e importante.
No sabemos hasta dónde pudo llegar ese falso testimonio en boca de las personas a las que llegó. Así, por un lado, pongo en duda el valor de la Literatura si no es avalada por el patrón "carne humana", por una realidad incuestionable, por algo demostrable, por la experiencia, por la verdad, a pesar de los pesares. Y no me refiero solo a este caso sino a las personas en general que escriben o escribimos, -yo me incluyo, en la justa medida- Por otro, me pregunto qué extraña actitud subyace detrás del cinismo de quiénes mienten a sabiendas de lo que hacen y de conocer bastante bien a los sujetos objeto de sus falsas palabras.




viernes, 2 de febrero de 2018

Listado de ínclitos y ubérrimos atacantes al sistema educativo español.

Hace ya mucho tiempo desde que vengo leyendo o escuchando ataques al sistema educativo español por parte de los denominados "famosos", personas que por diferentes causas han adquirido una notoriedad mediática, de forma más o menos justificada. Como iremnos viendo hay de todo, desde escritores de reconocido prestigio a cantantes, y lo curioso es que hablan desde el más absoluto desconocimiento de la realidad, como si estuviesen investidos de la razón absoluta. La mayoría de las veces no obtienen réplica o, desde luego, no el momento correspondiente. Los hay que escriben por lo que las respuestas son más complicadas de hacérselas llegar. Estaría bien que estas líneas se fueran enriqueciendo poco a poco y pudieran llegar a sus verdaderos destinatarios, esos creadores de opinión sin un verdadero conocimiento sobre el tema.

Por orden alfabético del primer apellido.

Gala Velasco, Antonio. (Brazatortas, Ciudad Real, 1930):

Desconozco la cantidad de veces que ha podido hablar o escribir en público sobre el sistema educativo. En un diario nacional, El Mundo, en el que tenía un pequeño espacio de opinión, habló sobre el Informe Pisa como lo ha hecho la inmensa mayoría de personas, sin tener ni idea de lo que estaba diciendo, dejándose llevar por la corriente actual y apuntándose al bombardeo. ¿Qué información ha manejado Antonio Gala para decir lo que decía? ¿Podría nombrar dos o tres autores de reconocido prestigio nacional o internacional que hayan estudiado el tema?¿Se basa en el conocimiento de la situación real de nuestros centros educativos o en el contenido, más que dudoso e interesado, de la inmensa mayoría de noticias que salen a diario en los llamados medios de comuniciación social? Como a tantos otros, le recomiendo la lectura detenida del libro del ya fallecido catedrático de Didáctica, el doctor José Manuel ESTEVE, de la Universdidad de Sevilla. "La tercera revolución educativa".

Muñoz Molina, Antonio. (Úbeda, Jaén, 1956):

En el prólogo de un libro sobre Educación, en realidad, contra la Educación y el sistema educativo español, vierte una serie de exabruptos sin fundamento alguno. Se puede detectar en su breve discurso, con aire de arenga, el influjo maléfico de las líneas de los periódicos, que debe estudiar a diario, mezclado con las sintonías de ddiferentes emisoras de radio, con su publicidad incluída. No se entiende desde otro punto de vista lo que afirma abiertamente contra, por ejemplo, la Psicopedagogía y el sistema educativo español. El breve texto es una reafirmación de algo que ya dijo en otra ocasión. Tiene cierto aire de sabio de taberna, pasadas unas horas de ingesta, con algún que otro oyente ensimismado por la valía del personaje en otros ámbitos. El libro en cuestión es:

ROYO, Alberto (2017)(3ª edición)  "Contra la nueva Educación". Plataforma Editorial. Barcelona, 206 págs.
.

Osborne, Bertín (Ortiz Osborne,Norberto Juan  Madrid, 1954):

Lo primero que llama la atención es que un cantante se atreva a hablar de la Educación, aunque fuera del profesor de una hija suya, demostrando su cercanía al analfabetismo pedagógico. Contó una anécdota en un programa de televisión de gran audiencia en el que desvelaba que tuvo que ir a hablar con el tutor de su hija..."¿qué demonios es eso del tutor?" vino a decir, en sus tiempos había profesores y punto. Muy revelador y muy sincero, eso no se le puede negar.
Continuará..

miércoles, 31 de enero de 2018

¿Cuánto carnaval es necesario en el colegio?

Se acerca el carnaval.  En los colegios se celebra, según los casos. Como es habitual, tienen peso en las decisiones el profesorado, el equipo directivo y las madres y padres. La administración, en general, ve con buenos ojos que "se trabaje el tema" y, además, hay dos días de fiesta. Hace unos veinticinco años, en la provincia de Ciudad Real, eran tres. Después se dijo que ese tercer día se podía cambiar por otras celebraciones y se quedó reducido a dos.
Lo cierto es que la administración educativa, en su tradicional laconismo, dice poco al respecto, por no decir nada. Hay una situación de indefinición y de algo muy parecido a la libertad absoluta. Así, hay colegios que pasan el carnaval sin pena ni gloria y los hay que, muy al contrario, lo convierten poco menos que en el acontecimiento escolar del año. He dicho "escolar" deliberadamente. Podría haber dicho "educativo" o "formativo" pero se me plantean serias dudas. Sí, todo educa...pero también desesduca o contraeduca y no solemos tenerlo en cuenta.
Así las cosas parece lógico que nos hagamos preguntas y que intentemos acotar, delimitar o esclarecer una celebración que, mejor o peor, se mete en la vida del colegio, modificándola, enriqueciéndola o empobreciéndola, según se plantee y, sobre todo, según sea valorada.
Entonces ¿hay alguna forma de saber hasta dónde parece lógico que se llegue con el carnaval escolar? Ciertamente es muy complicado. Siempre habrá quiénes lo denosten y quiénes lo defiendan a ultranza. Es evidente que el carnaval, como casi cualquier actividad humana, es susceptible de ser trabajado escolar y educativamente en el colegio y que dependerá mucho del enfoque, del planteamiento, de lo que se quiera conseguir y de cómo se haga. Pero sí parece lógico hacer unas reflexiones que nos puedan orientar.
En primer lugar están las cuestiones educativas y formativas en un sentido amplio y en un segundo plano podríamos poner las ideológicas, religiosas, económicas e incluso ambientales.
Desde luego si el carnaval escolar no conlleva una buena dosis educativa en el aula y en el centro no le encuentro sentido alguno. Y dicho esto, con un currículum ya de por sí raquítico en cuestiones musicales, artísticas, motrices, creativas y expresivas, sí parece necesario que se pueda abordar con esas intencionalidades. Sin embargo este planteamiento choca o puede chocar con la legislación, con la organización, con la distribución de tiempos por áreas, con la programación...Cantar, bailar, escuchar música, desfilar, diseñar un disfraz, hacerlo, vestirse...puede ser muy educativo y enriquecedor pero colisiona frontalmente con el quehacer cotidiano.
Por otra parte, ¿a quién le corresponde esa organización? ¿al profesorado de Música? ¿al de Educación Física? ¿al de Inglés? ¿al de Plástica?...Pueden ser la misma persona pero también pueden ser dos, tres cuatro, cinco...
Pero hay más preguntas. Lo normal es que tengamos dos días de fiesta y que la actividad final de nuestro carnaval escolar dure dos o tres horas. Así, un desfile, una salida, un concurso de disfraces, unas actuaciones, una "fiesta"...suele durar un par de horas o tres...entonces ¿cuántas horas parecen lógicas para su preparación? Sería muy aconsejable hacer una cuantificación lo más aproximada posible. Desde luego, el exceso, dónde quiera que esté, no es recomendable e irá con seguridad en detrimento de otras áreas, competencias, objetivos, actividades, aprendizajes...

Hay también preguntas que deberían ser contestadas. Así, una de las más elementales sería: ¿pero, qué pasaría si no lo celebrásemos así? Es decir, ¿hemos valorado la opción de dedicar el tiempo y el esfuerzo, -también el económico y el ambiental- imprescindible, osea mínimo?
El Carnaval tiene un potencial motivador considerable pero no de forma homogénea. Así, hay alumnas y alumnos que lo viven muy intensamente pero también los hay que, incluso, lo temen...¿Lo hemos pensado alguna vez? ¿Hemos arbitrado algún tipo de medidas, de alternativas, de protocolos de actuación?...Por otra parte, ese potencial se debe transformar en efectos positivos pero ¿es así o se queda en un mero capricho, un juego, algo para pasar el tiempo de forma diferente y supuestamente más divertida?
Pero aún más complejo es dirimir si se trata de actividades que tengan "significatividad"....Dicho de otra manera ¿porqué lo estamos haciendo? ¿para qué? ¿se le puede dar un contenido y una intencionalidad verdaderamente didácticas?

Hay colegios en los que se elige un tema y sobre el mismo se trabaja, se investiga, se crean unos personajes, unos disfraces, unas letras de canciones, una coreografía, una actuación...¿Hay creación por parte del alumnado? ¿Hay colaboración en esos procesos que deberían ser, de alguna manera, abiertos, participativos, y democráticos, hasta dónde se pueda?¿Y el papel de las familias en qué queda?¿Son los padres meros compradores o consumidores de productos elaborados? ¿Son costureras a destajo las madres o abuelas? ¿Hemos "exprimido" el ingenio, la chispa, la gracia, la crítica, la mirada cómplice...?¿Tiene sentido el sistema actual de compra de disfraces sin más? ¿No sería más interesante hacer talleres de ...lo que sea necesario? Hay formas de celebrar el carnaval ambiental y económicamente sostenibles y otras, eminentemente consumistas. Como hay unas formas carnavaleras que enraizan con nuestra tradición y nuestro pasado y otras que se basan en el consumo en masa, en el capitalismo galopante, en el derroche, en el usar y tirar, en la imitación, por burdo y hortera que sea lo imitado.
Hay una forma consecuente de celebrar el carnaval...¿no era el momento en el que se permitían las críticas incluso por los poderes establecidos? ¿No salía a relucir el balance del año pasado, con sus alegrías y sus penas? ¿Era la uniformidad la tónica o era precisamente lo contrario, la disconformidad?

Lo curioso es que lo más normal es que el carnaval escolar es solo el preludio de unos fastos que pueden durar varios días y, en algunos casos, llegar hasta una quincena después, si se participa en peñas o comparsas. Es algo así como la requetecelebración navideña...Quizás tendría sentido el Carnaval en la escuela si luego ya no se se fuera a volver a celebrar, pero no suele ser el caso. Curiosamente, unos días o semanas antes, dependiendo, tenemos el Día Escolar de la Paz y la No Violencia y ese sí que no se trabaja fuera del colegio. ¿Le dedicamos el mismo esfuerzo? ¿Cuánto tiempo dedicamos a uno y a otro?
Por otra parte el Carnaval puede entrar en conflicto con algunos planteamientos morales pero, sobre todo, religiosos. Se suele argumentar que se trata de una fiesta pagana aunque ha estado y está "entretejida" con la religión católica de forma importante. ¿Qué es el entierro de la sardina? ¿La Cuaresma? ¿El Miércoles de Ceniza? pero ¿Y en el caso de religiones como los Testigos de Jehová? He vivido una situación curiosa: unos cuatrocientos alumnos y alumnas, con el profesorado y con las familias, en un patio de un colegio, con los diferentes disfraces y representaciones varias, canciones y bailes y un par de alumnas, en clase, con un profesor, mirando con un sentimiento difícil de conocer, por la ventana...Son opciones personales y familiares muy respetables pero que no cuadran, de alguna manera, con el planteamiento general de una fiesta en plena jornada laboral...Sería curioso el resultado de una denuncia por vía judicial...No olvidemos que, por esta vía, a los profesores se nos despojó del derecho a asistir a las tutorías de nuestros hijos, y no parece haber pasado nada, sencillamente que los profesionales que luchan y vienen luchando por la implicación de padres y madres en el proceso escolar de sus hijos e hijas han sido desposeídos de ese derecho que parecía inalienable...
El Carnaval supone educativamente muchas más "cosas" de las que se pueden imaginar de forma rápida. ¿Qué ocurre con el rendimiento escolar? ¿Aumenta, se mantiene o disminuye? ¿Depende del planteamiento que se dé en cada centro o aula? ¿El grado de expectación, de excitación, de emoción...es positivo? ¿Es evaluable? ¿Se ha estudiado alguna vez? ¿Se imaginan una clase de Matemáticas con chicos y chicas de primero de Primaria, con cinco y seis años, vestidos de todo...menos de alumnos?
-Fulanito, por favor, deja la espada en la percha, que así no puedes trabajar.
-Menganita, luego te pones el sombrero de hada y tú, con tus alas, tapas el libro de tu compañero...
-Zutano, lo siento, te tienes que quitar la careta, estamos en clase de Lengua... ¿Se puede dar una clase si se está pendiente del gracioso disfraz del vecino?
Para las personas que solo dedican una hora o incluso menos al carnaval es posible que todas estas cuestiones le puedan sonar extrañas pero la realidad es muy diversa. 
Desde luego si la importancia que le damos al carnaval es alta o muy alta es casi seguro que irá en detrimento de otros aprendizajes. Legalmente no parece que tenga o pueda tener una cobertura tal como para poder suponer que se desplacen las horas de las asignaturas alegremente, sin más planteamiento educativo que el de hacer algo "brillante" carnavalescamente hablando. Como suele ocurrir, hay una parte de inercias que deberían ser revisadas y evaluadas. Cuando se dice en un colegio público que algo se hace porque le gusta mucho a las madres, por ejemplo, o porque es tradición o costumbre...algo está pasando.
Así, la pregunta inicial, ¿cuánto carnaval es necesario en el colegio? merece una reflexión y, en algunos casos, un ajuste. La ilusión de los niños y niñas tomada como un sentimiento de alteración anímica provocada por cuestiones puramente materiales en el ámbito educativo, como una cuartada, es sinónimo de muy poca seriedad. Me recuerda a otras realidades que se zanjan con "es que es muy bonito".

Claro que es importante el carnaval, la alegría, la fiesta, el reírnos incluso de nosotros mismos y de las normas del día a día. Por supuesto que el baile, el ritmo, la coordinación, el superar el sentido de ridículo, son importantes...pero para eso no hace falta ir al colegio, ya hay cuatro días de fiesta, como mínimo, por delante. Ya hay actividades públicas y privadas de todo tipo en las que se hará prácticamente lo mismo...
Por cierto, es preocupante que luego se argumente tan alegremente la falta de tiempo en los colegios para tantas y tantas tareas que parecen no poderse celebrar...
Hubo y quizás siga habiendo un trasfondo, un cierto aire un tanto político o, mejor dicho, politiquillo, de partido, de reacción histórica un poco caducada ya, que debería dar paso al debate sereno y pleno. Abogar por una redimensión de actividades escolares como el carnaval no es un síntoma de nada negativo sino una preocupación por hacer las cosas cada vez mejor, un intento de superación. Y desde el respeto, se puede hablar de todo...sin caer en el terminante "pues a mí me gusta"...porque nadie ha hablado de gustos, que es otro cantar.

martes, 30 de enero de 2018

El Día de la Paz y la No Violencia, más que una actividad más.

El año 1948 murió asesinado Mohandas Karamchand Gandhi. Era un 30 de enero, a las cinco y cuarto de la tarde. Ya en 1964 un maestro, Llorenç Vidal,  empezó a celebrar el Día de la Paz y la No Violencia. Desde entonces han pasado más de cincuenta años. Para muchos maestros y maestras se trata de una fecha muy importante y hacen todo lo posible porque deje huella en su alumnado. Hay quiénes cumplen como buenamente pueden y, de todo tiene que haber, quiénes no hacen nada.
En realidad es el día más importante del curso para algunas personas o un simple obstáculo más, una pérdida de tiempo, "depende de quién entre, que sea tumba o tesoro" que decía el poeta Paul Valery.

En general se suelen hacer actividades para todo el centro y que suelen tener una parte musical o teatral y/o algún trabajo mural. Además se trabaja en el aula tanto por los tutores como por los especialistas.
Además de estudiar la persona y la obra de Gandhi se suele recurrir a otros personajes como Martin Luther King, Rigoberta Menchú o Wangari Maathai. El listado puede ser más largo, incluyendo a premios Nobel o a otros como la madre Teresa de Calcuta, a la monja Dorothy Stang, también asesinada, como Chico Mendes.

Dependiendo del curso en el que se trabaje se puede hablar de esas realidades lacerantes que hacen tan necesario un día en concreto como este. La actualidad, el día a día, por desgracia, ofrece información más que suficiente para abordar el tema de la Paz. Otras, se recurre al pasado: la segunda guerra mundial, el holocausto judío o el gitano, los llamados "pogromos", las atrocidades y genocidios de todo signo ofrecen situaciones de aprendizaje importantes.
Pero hay más y es el día a día, más allá de los tanques, o más acá, para ser exactos... Y es lo referente a la No Violencia, que no es un añadido sino la parte que,verdaderamente, nos afecta en nuestra vida cotidiana. La Paz a nivel mundial e histórico es muy importante pero el individuo, el alumno o la alumna puede sentirse impotente y hasta insignificante. Sin embargo, si hablamos de nuestro quehacer diario, de nuestros problemas y las formas, mejores o peores de afrontarlos, el "día" cobra una vigencia extraordinaria. Hablar de la II Guerra Mundial o del último conflicto mediático tiene su fuerza y su potencial, dependiendo de como se aborde pero nos queda muy lejos. Hablar de lo que está ocurriendo en España, de los problemas que a veces se ven desde nuestra ventana o incluso en nuestra aula ya es distinto. Y desde luego, las cuestiones de la convivencia, del cómo nos comportamos con los demás y cómo podemos mejorar son, a mi juicio, imprescindibles.
Todo es importante, todo educa pero también se puede decir a la inversa. Así, el estrabismo, es verdaderamente preocupante en una sociedad como la española. No tiene lógica dedicar un día a hacer dibujos, a cantar, a actuar, a hacer murales o formar palabras con nuestros cuerpos, a hacer fichas, a rellenar actividades escritas ...y no intentar traspasar la piel, que puede ser dura, de la cotidianeidad. No es fácil y cada uno hace lo que puede. Desde luego entre el exceso de actividades lúdicas, de actuaciones, de trabajos manuales, de escenificaciones, yo apuesto por el intento de profundizar, de unir el sentimiento con el conocimiento, de la búsqueda, de la experimentación, de la aportación de materiales bibliográficos tipo "realia", de acudir a la realidad, a nivel planetario pero también a hablar y analizar el "empujón" en la fila, el que se cuela, el que tiene problemas de cualquier tipo... y de buscar, además, el apoyo de la Literatura, del Arte, de la Historia, de la Geografía, de la Crítica con mayúsculas, y de la música, por cierto...
Para mí el Día de la Paz y la No Violencia sigue siendo el más importante del curso. Por último, casi prefiero que la administración no se inmiscuya y no intervenga...




viernes, 26 de enero de 2018

¿Mienten los niños?

¿Mienten los niños? ¿Es posible que esas almas cándidas, sin malicia, sin picardía, sin contaminar...puedan mentir? ¿Niños de cinco, de seis, de siete años pueden mentir? ¿Niños o niñas que no han mentido nunca, ahora, de golpe, mienten? ¿Porque lo dice el profesor debo creer que ese ser casi celestial, tierno, cariñoso...miente? ¿Cómo puede ser si nunca lo ha hecho? ¿Pero que motivos puede tener mi hija (o mi hijo) para mentir? ¡Pero si es un niño! ¿Mi cielo? ¿Mi cariño? ¿Una criatura así puede mentir? ...
Pues si, efectivamente, los niños y niñas mienten, llegado el momento. ¿Se pueden hacer excepciones? Seguro que sí, las necesarias por demostrables o porque no haya hecho falta demostrarlo. 
Esos soles de nuestras casas, de nuestras vidas, esas caritas angelicales con corazón enorme, esos tesoros ...llegado el momento, mienten. Por supuesto hay casos y casos. Es decir hay quiénes no han dicho una verdad en su vida y quiénes, por el contrario, se acercan a esa realidad de la mentira incluso con dolor y verdadero desagrado.
Una vez unos padres comentaron con preocupación a un profesional del ámbito educativo que su hijo había empezado a mentirles. Esa persona se quedó perpleja porque hacía poco tiempo que, precisamente ese niño, le había contestado ante una pregunta: "pasó esto aunque mis padres me dijeron que te dijera esto otro".
Desde luego la mentira se aprende pero, además, es muy posible que también sea un "mecanismo" no necesariamente imitado. Lo que sí es cierto es que cualquier niño o niña puede mentir y los profesionales (todos los profesionales...), por un lado, pero también los padres y madres, debemos ser conscientes de esta dura verdad.
Lo grave, lo preocupante, no es que un niño o una niña mienta inesperada o aisladamente o en una situación muy complicada. Lo grave es que haya quiénes los encubren o los defienden sin tomarse siquiera la molestia de escuchar a los adultos, a los profesionales o a los demás menores. Que un niño mienta, por noble que sea, por impecable que sea su trayectoria vital, por "bueno" o ejemplar que sea, por muy rectos que puedan ser sus progenitores, es normal. No se puede decir lo mismo de los adultos que amparan o defienden esa actitud. Hay quiénes se sienten desbordados por la llegada inesperada de la noticia por lo que hay que ser comprensivo pero, dicho esto, se debe reaccionar lo antes posible. Estas cuestiones, como todas, hay que abordarlas y hablarlas en su lugar y en su momento, y con el tono adecuado.
¿Regañina? ¿Bronca? ¿Castigo? ¿Decepción?...Yo creo que no. Hablar, que supone, por supuesto, escuchar, es el primer paso. Entender lo ocurrido con el debido detalle para intentar averiguar "lo ocurrido".¿Hubo nervios, miedo o qué? Y, en caso de miedo ¿a quién o a qué? 
Es muy importante para intentar evitarlo en el futuro...Se debe, por otra parte, enseñar alternativas. A veces es cuestión de lenguaje, otras, de falta de visión, de amplitud, de percepciones...
La mentira infantil es una realidad pero también hay que ser capaces, como adultos, de conceder el beneficio de la duda en determinadas ocasiones.
Dar ejemplo es imprescindible. No está de más recordar lo que me dijo una persona que, por su trabajo, tenía un profundo conocimiento del tema: hay personas que viven en la mentira, todo en ellos es mentira...la mentira es su medio...Pues bien, esa es otra realidad y está ahí, con más frecuencia de lo que se pueda creer. Esa sería la amenaza, que una persona que nunca ha mentido empiece a crear esa realidad paralela sin que los adultos seamos capaces de irla "desmontando".

viernes, 20 de octubre de 2017

La importancia del lenguaje y el falso "ataque fascista" a la política Mónica Oltra.

Antesdeanoche, es decir, la noche del miércoles 18 al jueves 19 de octubre de 2017, un grupo de personas de extrema derecha, según la televisión, fueron a la entrada de la vivienda de la política valenciana y vicepresidenta del gobierno autonómico, Mónica Oltra, y estuvieron cantándole el himno de España, la canción de Manolo Escobar "Que viva España" y otras similares.
Según la política se trató de un "ataque fascista" y así lo expresaron en diferentes informativos televisivos de ámbito nacional. Uno de los protagonistas sin embargo dijo que se trató exclusivamente de una serenata nocturna.
Resulta curioso y sorprendente que una realidad tan concreta se pueda calificar de formas tan diferentes y contrapuestas. También sorprende que los medios de comunicación utilicen el vocabulario de la persona afectada tan a la ligera. Y llama poderosamente la atención que no se haya usado el término "escrache" que tanto se ha venido usando desde el año 2011, como neologismo parece ser que de origen argentino. Durante estos años muchos políticos de la llamada izquierda justificaban esas acciones y jamás, o muy escasas veces, las condenaron, hasta dónde tenemos conocimiento. 
Parece ser que la misma Mónica Oltra participó en acciones similares. En fin, si hablamos con propiedad la acción de antes de anoche no parece corresponderse desde ningún punto de vista con un "ataque fascista" que, por cierto, se asimilaría con los ocurridos estos años, más violentos y agresivos y menos musicales, con "ataques comunistas", "ataques rojos", "ataques estalinistas" o "ataques marxistas".
Estas acciones, desde mi punto de vista, no tienen cabida en un marco de convivencia pacífica y democrática. Pero todas ellas, no solo las de la llamada derecha. Además, sería interesante que nos pusiéramos de acuerdo con las denominaciones y los calificativos. Se generan muchos malos entendidos que dificultan el entendimiento.
Por cierto, si lo ocurrido en la calle, a las puertas de la casa de la política Mónica Oltra es un ataque fascista ¿qué es lo que está ocurriendo en Cataluña? ¿Rodear edificios en los que hay fuerzas del orden impidiendo su salida es bailar la sardana o al corro de la patata? ¿Impedir el acceso a edificios públicos a la Guardia Civil o a la Policía Nacional cómo se llama? ¿Jalear a los no independentistas o incluso a los indecisos o más aún, a la gente que sencillamente no quiere manifestarse cómo se podría llamar? ¿Hacer pintadas señalando a los que no están de acuerdo con unos postulados políticos tiene algún nombre? ¿Y todas las acciones que han tenido lugar estos años en las que han participado incluso los políticos que ahora nos representan, son ataques, son serenatas, son escraches, son manifestaciones ilegales, son asonadas, caceroladas, pitadas o qué?
En fin, yo no estoy de acuerdo con que se moleste o perturbe a nadie cuando está en su casa o simplemente paseando, pero a nadie. El lenguaje es muy importante, tanto como los números y las unidades en matemáticas. Sin ponernos de acuerdo en estas cuestiones no nos podremos entender.


jueves, 23 de febrero de 2017

Perlas mediáticas sobre (o contra) la Educación. 1

Ayer, 22 de febrero de 2017, miércoles, volvimos a leer un artículo en el diario La Razón, en el ABC y supongo que en otros medios, que merecen sobradamente el calificativo de "perla mediática" sobre o, mejor dicho, contra la Educación, en España. .
El título no puede ser más llamativo y, a la vez, engañoso. "PROFESORES La mayor oferta de la historia:150.000 plazas", dice el de La Razón.

Una vez leído no queda claro si hay algún dato que sea cierto o que tenga el más mínimo valor. En primer lugar es cuestionable la oportunidad de la noticia. En unos momentos de gran incertidumbre para decenas de miles de profesoras y profesores ya que son muy pocas las comunidades autónomas que han manifestado su intención de convocar oposiciones no parece serio lanzar esta extraña idea de los supuestos miles de plazas que se convocarán. Parece ser que el ministro del PP, señor Montoro, ha llegado a amenazar a aquellas comunidades que convoquen los procesos selectivos habida cuenta de la situación de bloqueo -al menos temporal- de los presupuestos generales del Estado.  En esa situación de desconcierto en la que se cuentan por miles las opositoras y los opositores o han dejado ya de prepararse o se lo están planteando debe considerarse como una mala broma el dato del titular.
¿150.000 plazas? ¿dónde? y, sobre todo ¿cuándo?
Ese recurso ¿estilístico? de dar un dato global para luego, de alguna manera, desmentirlo, es muy socorrido pero tiene muy poco de verdadero periodismo.
Por otra parte soltar topicazos cargados de malas intenciones tampoco es muy profesional. Así, hablar de la mejora de la enseñanza de los idiomas, de las nuevas tecnologías, de la mejor preparación del profesorado, de Finlandia y demás, sencillamente, una demostración del vacío imperante y de las verdaderas razones del artículo: crear cortinas de humo y faltar a la verdad. Se deslizan verdaderas falacias aunque en realidad se podría hablar de falsedades, de mentiras y hasta de maledicencia. Desde luego nombrar al actual secretario de Estado Marcial Marín ya es suficientemente esclarecedor: más que humo se trata de gases tóxicos.
Como ya viene siendo habitual se lanzan esas ideas de que hay que hacer unas pruebas de acceso muy difíciles y rigurosas, dando la sensación de que las actuales no lo son. Se habla de la preparación del profesorado como si fuese negativa, se habla de la formación permanente cuando verdaderamente fue el PP el que se la cargó...se dice que el profesorado gana mucho más que sus homólogos europeos, siendo falso, se dan cifras que nada tienen que ver con la realidad y hasta se habla de una etapa educativa cuyo nombre cambió hace ya muchos años.
Lo que de verdad tiene que cambiar radicalmente en este país es el trato que se dispensa mediáticamente a diferentes temas en general pero, en particular, a la escuela pública.
En fin, lamentable artículo sobre un tema tan delicado del que dependen tantos profesionales..

miércoles, 11 de enero de 2017

A propósito de la Educación en Finlandia y once preguntas que escribió un maestro en un pincho anónimo.

Ayer me encontré un "pincho" y, para saber de quién era, lo abrí. Solo contenía un documento, con el siguiente texto:

"A propósito de la Educación en Finlandia"

Me pregunto si en Finlandia, con el frío que debe hacer, los profesores y profesoras pasan frío en los colegios. He oído que hay carreteras con calefacción. Es curioso porque en los años que llevo de maestro nunca he estado en un colegio público en el que al llegar estas fechas no pasáramos frío, mucho frío. Curioso porque en los ayuntamientos de esos pueblos o ciudades tienen la calefacción muy bien regulada. Además de los maestros, en los colegios hay chicos y chicas de tres a doce años...

Mi segunda pregunta es si, llegado el momento, pasan calor. Me refiero a esos meses en los que las altas temperaturas hacen prácticamente inviable dar clase en varias horas al día. ¿Aire acondicionado? ¿Qué? Puede incluso ocurrir que por la simple orientación de los colegios y las aulas, en el mismo edificio se tenga frío y calor. Ya nos referimos a esos períodos del año como el otoño y la primavera en los que hace frío o fresco por la mañana pero no a medio día. Que un aula esté orientada al sur o al norte influye mucho, tanto como para que se den condiciones óptimas o sencillamente, muy incómodas. Por otra parte, los aparatos para programar la calefacción y los termostatos suelen producir muchos efectos negativos.
Por cierto, el profesorado no tiene formación específica en estas cuestiones ni parece lógico que se tengan que encargar de estas tareas. 
A veces los edificios no reúnen las condiciones mínimas en cuanto a aislamiento. 

Mi tercera pregunta es también muy prosaica. ¿Tienen perchas para colgar sus abrigos los profesores y profesoras de Finlandia? Bueno, no, nada, si yo, no, por curiosidad...

Vamos a la cuarta ¿el mobiliario del alumnado, del profesorado y de las aulas...tiene más de treinta o cuarenta años? Que no, que no pasa nada, si es solo por curiosidad.

Y a la quinta pregunta, ¿cuando cambian de ley educativa en Finlandia-es de suponer que no lo hacen tan frecuentemente como aquí-mantienen reuniones los inspectores con los directores y directoras de colegios a finales de verano para decirles que, cuando estén en la playita, en el chiringuito, con la cervecita (sic), se acuerden de darle un repaso a la nueva legislación porque en septiembre se implantará y se obligará su cumplimiento, sin miramientos?

A la sexta, siguiendo con la Inspección...¿Cuando en Finlandia va un padre o madre a quejarse, los inspectores quitan un castigo, un parte o expulsión sin consultar siquiera al profesorado y equipo directivo correspondiente?

Llegamos a la séptima, si el gobierno finlandés tiene problemas económicos, fundamentalmente por la penosa política seguida durante muchos años ¿quita la paga extraordinaria a los maestros y maestras? Bueno, la quita pero luego dice que la retiene, que la devolverá poco a poco...

Octava pregunta, como suena, ¿En Finlandia hay zonas amplias con mucha o poca población en las que los niveles de analfabetismo son muy altas? ¿Con un paro generalizado, con una concepción muy peculiar de la vida y cierto o mucho rechazo hacia "el papel", los estudios, la llamada cultura?

Como novena pregunta quiero saber si las hasta ahora escuelas universitarias y ahora las facultades de Educación españolas ¿se parecen en algo a las finlandesas? ¿Son un rompecabezas de departamentos que luchan, en general, por su disciplina y sus disciplinados y disciplinandos entre sí? ¿Hay planes de estudios o planes de empleo? ¿El profesorado es especialista en...su materia?¿El profesorado tiene sueldos dignos?

Y por último, la décima pregunta. ¿En Finlandia, cada dos por tres, se polemiza, se denosta, se critica, se habla sin conocimiento de causa, incluso por los políticos y miembros del gobierno sobre el sistema educativo? ¿Contribuyen los llamados medios de comunicación social en esta tarea?

Perdón, la undécima...¿los padres finlandeses, osea las madres...se enfadan y atacan al profesorado si se les informa de conductas inapropiadas, de dificultades de aprendizaje, de...? 

Me gustaría saber cómo es el día a día de verdad...lo que sale en la tele como que no.

lunes, 19 de diciembre de 2016

¿Pueden los médicos ir al médico?

¿Pueden los médicos ir al médico? Parece que, aplicando lo ordenado por la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha los maestros y maestras no pueden asistir a las tutorías de sus hijos o hijas. ¿Sorprende? Pues lo afirmado en una circular enviada a los centros públicos. Basándose en unas sentencias se viene a decir que puesto que las horas de docencia con el alumnado no son recuperables se debe hacer lo posible para adaptarse a los horarios de manera que no se pierda clase pero que, si no fuera posible, sencillamente no se puede asistir.
¡Así trata la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a sus trabajadores y trabajadoras! 
Es curioso...miles de maestros y maestras diciendo a los padres y madres lo importante que es asistir a las tutorías de sus hijos e hijas y a las reuniones trimestrales y ellos no pueden asistir si coinciden los horarios. Es decir que se predica con el ejemplo...pero al revés. Una más de una administración que abiertamente vulnera los derechos de sus trabajadores. Luego llega el Día de la Enseñanza y se organizan actos con el blablerío de costumbre, con la verborrea institucional, con el falso elogio y la hipocresía desbocada...

lunes, 7 de noviembre de 2016

¿Deberes?...y dentro de un mes ¿El fracaso escolar? Y después...¿P.I.S.A.?...¿Y los exámenes?

¿Deberes? Esa es la última polémica educativa española, a siete de noviembre de 2016. Polémica más vieja que el betún, por cierto. La C.E.A.P.A. convocó una ¿huelga? (¿Se puede llamar así?) de deberes escolares (estudiantiles o paternales en realidad) y los llamados medios de comunicación social han entrado al trapo y, con ellos, una parte de la sociedad. Vuelve a tocar hablar del tema en un país pendular, repetitivo y laberíntico. Volvemos a polemizar y a hacer ruido aunque no tengamos gobierno -hace un par de días que se formó-y no se sepa qué tipo de política educativa se va a seguir, con tanta contradicción. ¡Curiosa situación! Los noes se convierten en síes, los síes son noes, los insultos ahora son agasajos y la tinta del calamar lo cubre todo. 
Extraña situación en la que una nueva ley educativa que no ha terminado de implantarse por completo se supone que se paralizará y modificará, eso sí, una vez que se alcance un gran pacto nacional por la educación.
Pero mientras tanto hay miles y miles de padres y madres, de alumnas y alumnos, de maestras y maestros, de profesoras y profesores...que no sabemos muy bien por dónde debemos seguir.
Si nos dejamos llevar por la dicotomía simplista y empobrecedora del "deberes si o no" pronto estaremos repitiendo el manido y falso concepto del fracaso escolar y hablando del informe P.I.S.A., y de la penosa clasificación española en cuanto a los resultados académicos de nuestro alumnado... Me recuerda un poco a aquellas discusiones, incluso parlamentarias, sobre los "penenes" (Los P.N.N. o Profesores No Numerarios).
Y mientras se dice alegremente que hace falta una asignatura escolar que se llame "Tiempo libre" o algo por el estilo, los problemas serios siguen en una interminable lista de espera. ¿Deberes? ¿Deberes los fines de semana? Da la sensación de que algunos profesores muy bien camuflados se han introducido en las filas de la CEAPA y han conseguido sembrar el caos y la confusión. Veamos. Si se suprimen los deberes ¿Quién gana? Está claro que los profesores. Pero ¿Quién pierde? También está muy claro. Pierden el alumnado, sobre todo, las madres y padres y, lógicamente, la sociedad española.
Es solo el primer paso. En realidad, uno más. Se puede seguir por esa vía para que se siga desmontando el sistema educativo público y fortaleciendo el privado...que, de alguna manera, es de lo que se trata. Dudo mucho que "la privada" (la enseñanza privada) vaya a prohibir los deberes.
Después se podrá exigir la abolición de algo tan poco efectivo y denigrante como los exámenes y las evaluaciones...una verdadera lacra social....No olvidemos que hace falta una asignatura escolar denominada "Tiempo libre". Se debería dotar a todos los colegios de España de teléfonos móviles, "aifons", "tablets" y demás artilugios actuales...Los libros y cuadernos son...fósiles, dinosaurios, son antediluvianos, ¡por favor! ¡dónde esté un "aipad"! Además, son antiecológicos, destruyen los bosques.
Lo que no sabemos es que opinarán al respecto los que dentro de un mes -que son los mismos que lo hicieron hace treinta días- denigraban a nuestro sistema educativo y los niveles académicos de nuestro alumnado y hasta a nuestro profesorado. ¿Es compatible la crítica destructiva con la curiosa "huelga" de deberes?
¿Qué dirán los que hablan tanto de Finlandia de esta huelga? No sé, todo es muy confuso. Suena raro lo de la cultura del esfuerzo, lo de crear hábitos de trabajo, lo de desarrollar la autonomía, las técnicas de estudio, la implicación de la familia, el espíritu de superación...con la consigna de la huelga de deberes.
¡Ah! ¿Qué no es eso? ¿Que se trata de racionalizar? ¿De conciliar? ¡Ah! ¡Pues haberlo dicho! Es que para eso no hacía falta hacer huelga. ¿Reflexionar? Claro. ¿Hablar? Claro. ¿Consensuar? Claro...lo que haga falta. ¿Reducir el horario escolar para que haya más tiempo para más actividades extraescolares y complementarias? Si la sociedad lo demanda ¿Por qué no? Seamos realistas ¿Qué es más importante, la ortografía clásica de la Real Academia de la Lengua o la que verdaderamente se usa en las "redes sociales"? ¿Es más importante la Educación Física del colegio o del instituto o el Taek-wondo, el judo y demás artes marciales? ¿Asignaturas? ¿Con internet y "gúguel" en el bolsillo?Tal y como está el mundo nuestros hijos van a tener que aprender a defenderse bien...
En fin, está claro, Hace falta una asignatura nueva, pero sólo para adultos: ¡Sentido Común!

sábado, 29 de octubre de 2016

La Educación en España como moneda de cambio entre partidos políticos.

En los últimos días de octubre de 2016 hemos escuchado frases sorprendentes del candidato a presidente de gobierno de España, Mariano Rajoy Brey y del portavoz del PSOE. Parece ser que, a cambio de la abstención del PSOE en la investidura, el entonces candidato concedió algunas contrapartidas, como la supresión académica de las reválidas que se avecinan. Resultaba curioso pero, sobre todo, chocante y contradictorio. ¿Cómo que se suprimirían las reválidas si ya se había dicho antes y se contemplaba incluso por escrito? Se ha vuelto a hablar de "pacto de Estado por la Educación", que recuerda mucho a esas palabras y frases tan rimbombantes como huecas...democracia, igualdad, que si la Constitución...que si la ciudadanía...Y personalmente me recuerda a una expresión que ha estado usándose como comodín durante demasiado tiempo: control de calidad. En la furgoneta de una empresa,su dueño mandó rotular esas palabras. Resultaba ridículo cuando se veía ir y venir ese vehículo sin misión alguna relacionada con lo expresado en grandes letras.
A eso suena el repetido tópico del pacto de estado por la Educación. Si hubiera un mínimo de disposición y deseo no se hablaría del tema en momentos clave sino que, sencillamente, se trabajaría seriamente. Por otra parte, para que ese pacto mereciera ser llamado así, debería contar con todo el mundo...y no ser una frase más en un discurso de investidura como promesilla "engatusadespistados" y crédulos o simplemente aplaudidores.
A eso que llaman pomposamente pacto de Estado se podría llamar sencillamente "ley" consensuada, estudiada, meditada, con vocación de futuro, preparada para los tiempos cambiantes que corren, crecedera  y adaptable y modificable cuando fuera necesario. Una ley que no contuviera errores y hasta aberraciones ni ocurrencias y que partiera de la realidad...no estatal sino nacional, social, popular o de la gente. Una ley que apostara por el momento actual pero pensando en mañana...no tanto en el supuesto "el mañana" sino mañana...Una ley que recogiera de verdad lo mucho y bueno que vienen aportando un gran número de profesionales y agentes sociales. Una ley que no cayera en la burocratización ni en el juego de los más poderosos. Una ley que no fuera a ser cambiada en cuanto cambiase el gobierno y que no suscitara la oposición de una parte muy importante de la sociedad. A todo el mundo no le puede gustar pero si la saca un solo partido estará abocada a la derogación...Probablemente la sociedad española no está preparada y, por lo tanto, la llamada "clase" política, tampoco. De manera que. mientras tanto, pido que no se banalice ni se mercantilice políticamente -partidistamente en realidad-la Educación española. Bastantes dificultades tiene.

martes, 29 de marzo de 2016

El "retrograma" de Jesús Cintora sobre la Educación en España.

Jesús Cintora, en su programa de televisión del día 21 de marzo de 2016 "A pie de calle" mostró cómo destrozar un tema de gran importancia y cómo hacer una verdadera caricatura de una realidad tan compleja y tan amplia. Resulta extraño que se "atreva" a hablar de materias que desconoce y que haga el más espantoso ridículo con ese estilo postizo de imitador de periodista de calle y de investigación. 
Así, lo que hizo es un verdadero churro en el que mezcló los cuatro tópicos del momento con las entrevistas a los cuatro salvapatrias, vendedores de libros de ocasión y a alguna que otra persona despistada. 
Desde luego es dudoso que se pudiera hacer peor. Así que se le podría aplicar el nombre de "retrograma" en lugar de programa.
Una pena que la Escuela pública en España siga teniendo tan mala prensa incluso por parte de gentes que se definen como progresistas.

jueves, 15 de octubre de 2015

Mentir no debe ser legal ni estar consentido y hasta bien visto en España.

Mentir no debe ser legal ni estar consentido y hasta bien visto en España. Sorprende que no forme parte de la actualidad, de los debates políticos y parlamentarios, de las tertulias mediáticas y no mediáticas, de los llamados medios de comunicación...con el daño que está haciendo esa forma tan extraña de proceder. Durante demasiados años los políticos han tenido claro que mentir era lo normal y que, incluso, decir las verdades era lo verdaderamente peligroso y amenazante. El cuento del traje del emperador se cumplía a la perfección. Digno de recordarse es aquel trágico suceso de la muerte de un trabajador en el que al sindicalista que denunció lo que estaba ocurriendo le obligaron a dimitir...Y esa esta España de grandes infraestructuras inútiles pagadas con dinero no sólo nuestro sino de nuestros hijos y nietos nonatos, es decir, dinero que no teníamos. Esa es la España de trasvases, aeropuertos, rotondas, edificios vacíos y hospitales a reventar de enfermos aparcados en pasillos y habitaciones de urgencias (me niego a usar la palabrita que significa genéricamente "caja").
En esta España en la que mentir es lo más normal del mundo -y habrá que hacer tantas excepciones como sea necesario-no podemos pretender que se solucionen miles y miles de problemas y conflictos de todo tipo. Si delante de un juez o de una jueza se considera que se puede mentir...si un abogado te dice antes del juicio lo que tienes que decir...si se justifican las mentiras entre padres e hijos, entre familiares, entre amigos, como una extraña forma de solidaridad...así no se puede mejorar la convivencia ni las condiciones de vida.
Con el reciente macro-engaño de la empresa multinacional Volkswagen ("coche nacional", por cierto) muchas personas se alarman y se quejan de lo sucedido pero ¿porqué no mentir si normalmente sale gratis? ¿Saben aquella historia de un padre de un alumno que fue al colegio a decirle a la maestra que estaban preocupados porque habían descubierto que su hijo les mentía? Apenas hacía una semana desde que el niño le dijo a su señorita: nos hemos dormido pero mi papá me has dicho que te diga que venimos del médico.
Vas a un juicio como denunciante y ves como la declaración del denunciado es un simple recopilatorio de mentiras y que eso se corrobora fácilmente con hechos, con pruebas, con otros testimonios...pero da igual.
¿De qué sirve las enseñanzas del colegio, de la catequesis en su caso, de las diferentes religiones o las normas morales y éticas? Y si se trata de profesionales, de cargos públicos, de miembros que representan a comunidades, el hecho reviste tintes dramáticos y verdaderamente graves. ¿Cómo fiarse de un vocal de una junta directiva de lo que sea, de la cooperativa de tu pueblo, por ejemplo, si sabes que miente desaforadamente? ¿Qué respeto se le debe tener a los mentirosos? ¿Y a quiénes les encubren y apoyan y amparan?
Pero antes mejor que después habrá que empezar a luchar abiertamente contra esta forma tan negativa de actuar. Va siendo hora de descubrir tanto mentiras como mentirosos...

jueves, 1 de enero de 2015

Que si "uno de los nuestros"....decían unos trabajadores autodenominados progresistas...

Llegó un trabajador contando la última fechoría o, dicho de otra manera, la última actuación completamente arbitraria de un superior. Sus compañeros lo miraron un tanto circunspectos y le dijeron "¡pero si es uno de los nuestros!"...¡Así está el patio!

viernes, 4 de abril de 2014

Un inspector retira un castigo a una alumna de Primaria.

Los hechos tuvieron lugar hace unos días. Los detalles, de entrada, son indiferentes. Un maestro de Primaria pone un castigo a una alumna de Primaria. Se trata de desobediencia y el profesor quiere que la alumna sea consciente de lo ocurrido y pida perdón a otra alumna y le arregle o compre un objeto de un coste de unos 60 cts. que le ha roto.
Al día siguiente los padres se presentan en la puerta de la clase a las nueve de la mañana y el profesor les dice que tiene clase y que las horas de visita son los lunes a las dos, por lo que los emplaza a reunirse. Ellos no dejan de decirle que la medida es injusta, que no están de acuerdo y que no consideran que su hija merezca ese castigo.
A las doce, hora del recreo, como la alumna se ha quedado castigada, como otros alumnos y alumnas, los padres entran al colegio y vuelven al aula del profesor. El profesor les repite las normas del colegio y les dice que hablen con el director, como así hacen. El director les ratifica esa norma de la visita de padres y cómo los castigos de esta índole son de cumplimiento inmediato.

El lunes los padres asisten a la reunión aunque ponen en duda las normas aludidas y se van sin terminar la reunión y sin hablar de la causa real del castigo.

Al día siguiente se dirigen a la Inspección educativa y hablan con la jefa del servicio y con el inspector. El inspector, sin llamar al profesor ni preguntar al director, delante de los padres, llama al colegio para retirar el castigo a la alumna...
¿Qué más decir? ¿Hay muchos detalles más que chocantes pero lo curioso, lo que llama la atención, es la nula confianza de la Inspección en sus profesionales. Destaca esa forma de proceder de quitar la razón por completo a un profesor y a un director sin escucharlos. 
¿Es posible que el profesor se equivocara? Claro, es un ser humano, afortunadamente. ¿Y el director? En la misma medida.
¿Fue correcta la actuación de los inspectores que intervinieron? Es más que dudoso. ¿Y la de los padres? En la misma medida.
Por cierto, la niña pidió perdón el jueves siguiente y entregó un cromo nuevo a la otra niña, una semana después de lo que debería. Nada que decir, si acaso de sus progenitores y de los posibles consejeros...

miércoles, 19 de marzo de 2014

Los centros Waldorf, algo más que en entredicho.

Recientemente se están abriendo "centros" Waldorf en diferentes lugares de España. Parece como si vinieran de un mundo perfecto y nos cuentan una historia aparentemente perfecta. Sin embargo hay personas que opinan y dan testimonios en contra. Aquí hay algunos enlaces:
-El ataque a la educación y a las escuelas Waldorf.
-Waldorf: la pedagogía sarasa.

miércoles, 12 de marzo de 2014