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lunes, 19 de septiembre de 2022

Joan Baldoví, el valenciano, racismo y el tema de la expulsión de los moriscos.

 Joan Baldoví es un político que, cada cierto tiempo, aparece en los medios de comunicación con sus declaraciones y reflexiones. En los últimos días ha sido noticia por la defensa de una medida polémica: la expulsión de su puesto de trabajo de una profesora de música con treinta y cinco años de experiencia porque no tiene la acreditación lingüística en valenciano.

Sus palabras me han recordado automáticamente al interesante y muy didáctico tema de la expulsión de los moriscos, en las dos primeras décadas del siglo XVII. Uno de los "problemas" que encontraban algunas autoridades y otras personas era precisamente que no hablaban español o, peor aún, que conservaban su lengua y su cultura. Curioso porque este político va de progresista, pero, además, siendo valenciano de nacimiento y habiendo sido Valencia el reino en el que empezó la expulsión y dónde tantos miles de familias fueron obligadas al destierro parecería que debería manifestar otro talante.

Habla de amor a la tierra...No sé, para mí el amor a la tierra es otra cosa muy diferente. Me pregunto qué diría si desde otros partidos políticos se propusiera expulsar de sus trabajos a los extranjeros que llevan aquí determinado número de años, aunque fueran treinta y cinco y no hablan español, o valenciano, o catalán, o vasco o gallego...

¡Palabras huecas! Osea, ¡racismo!

miércoles, 18 de mayo de 2022

"Blanqueando"...término que parece haberse puesto de moda en políticos, periodistas y demás.

 Hoy he leído, muy deprisa, el titular de un artículo de Ignacio Escolar en el que utiliza el término "blanquear" para referirse a lo que está ocurriendo en los últimos días con el regreso del rey emérito a España. No he podido leer la noticia y, sinceramente, no me interesa, pero, de pronto, me han venido a la mente varias ideas relacionadas con esta palabra. Por un lado me parece que se está usando mucho últimamente y eso tiene su parte negativa, como sabemos. A fuerza de repetirla deja de tener la fuerza expresiva y se carga de connotaciones quizás no deseadas.

Rápidamente he pensado si sería el vocablo adecuado para lo que está pasando o si, precisamente, se ha elegido para llamar la atención y trasmitir una sensación concreta de animadversión hacia los gobernantes, políticos y colectivos que ven con buenos ojos el regreso del monarca.

Aparecen en mi mente otros escenarios cercanos y lejanos en los que ese fenómeno del llamado "blanqueamiento" podría aplicarse con más propiedad, pero no merece la pena entrar en detalles. Cada persona tiene su idea formada, con o sin esa mano de pintura blanca. Por cierto, blanquear o dicho de otra manera enjalbegar o jalbegar es pintar de blanco lo que ya era o es blanco, es tapar los "esconchones", los parches, los desperfectos y manchas. 

Lo curioso, lingüística y metafóricamente hablando, es que hay pinturas de todos los colores, por ejemplo, simplificando mucho, negra, verde, roja, azul, morada, naranja...y, por si fuera poco, en realidad, hay millones de colores, matices, texturas, mezclas, combinaciones, diseños...como la mismísima parte ventral  de algunas culebras, de aspecto ajedrezado. Hasta nos encontramos con partes "pixeladas", tapadas, recortadas, camufladas...

Pero lo verdaderamente importante es que lo que se quiere, cuando se usa ese término, es lo contrario, es decir, manchar o, con más exactitud, ennegrecerlo todo. Hacer lecturas medianamente críticas y objetivas o escuchas, es suficiente para demostrar lo que digo. Cójase cualquier tema de actualidad y se comprobará como hay esa forma diametralmente opuesta de ver e interpretarlo todo. Blanquear o ennegrecer, verdear, azulear o enrojecer...sigue siendo demasiado evidente y poco realista, con la cantidad tan generosa de colores y matices que podemos llegar a percibir, siempre que estemos dispuestos a ello.

martes, 1 de junio de 2021

Pedro Sánchez se volvió a equivocar. Rajoy no es España.

 Hace unos días el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, en el Congreso de los Diputados, dijo que a quién le habían hecho un referéndum de autodeterminación era al entonces presidente del gobierno, Mariano Rajoy Brey. Craso error, señor presidente. Ese macro evento no se lo hicieron a un presidente de gobierno sino a toda España. No se debería banalizar ni partidizar con cuestiones tan importantes.

martes, 27 de abril de 2021

¡Demasiado revuelo por unos anónimos y una navaja!

 Sí, definitivamente, y sin paliativos, el que estas palabras escribe, está totalmente en contra de cualquier tipo de violencia y de amenazas. Sin embargo no entiendo qué tipo de políticos prefieren hablar de algo tan, lamentablemente, cotidiano, como unas amenazas por carta, anónimas, en lugar de ceñirse a sus obligaciones presentes y, sobre todo, futuras. Ya se ha dicho hasta la saciedad quiénes eran los culpables, e incluso, los responsables: determinado partido político al que se identifica con el fascismo. No había pruebas pero se insinuaba o afirmaba abiertamente que ese grupo estaba detrás. 

Cuando se descubre que uno de esos envíos tan desafortunados e improcedentes provienen de una persona con problemas mentales, se argumenta que en realidad son el fruto de unas semillas previamente plantadas. Curiosa explicación de esa actitud delictiva. Ya se ha trazado la trayectoria completa, la genealogía, de unas formas concretas de hacer política...

¿No será que, a falta de argumentos sólidos, de un discurso bien elaborado con datos fiables, creíbles y proyectos, se recurre a estas estrategias de distracción? ¿No es añadir más leña al fuego? ¿No se producen, a diario, amenazas, por desgracia? 

A mí, sin ir más lejos, el verano pasado, un agricultor de Villarrubia de los Ojos me amenazó con un tractor, arremetiendo a toda velocidad contra mí, dentro de una finca de mi propiedad, frenando de golpe y quedándose a escasos cinco centímetros de mi cuerpo. La Guardia Civil, es decir, un cabo y un guardia, cuando llegaron, no me hicieron ni caso. Lo peor es que la jueza de Daimiel, tampoco. Archivó mi denuncia. Eso es más grave que el envío de una navaja con sangre en una carta. Pero, me alejo un poco en el tiempo. En Navas de Estena tirotearon la casa del alcalde, de noche, mientras dormía con su familia. No pasó nada. Claro, era de Izquierda Unida. Hace poco le prendieron fuego a los exteriores de la casa rural que tiene...Tampoco pasa nada.

Como decía, amenazas, por desgracia, se producen a diario. Hay quiénes tienen una seguridad extraordinaria, de manera que no parece que haya que darle tanta importancia. ¿Lo estoy justificando o legitimando? De ninguna manera. ¿Lo estoy normalizando? Falso.

Contaré otro caso. Acaban los procesos selectivos para el acceso al Cuerpo de Maestros. A algunos miembros de un tribunal les llega una carta sin remitente. Son amenazas de muerte. Les dicen que, lógicamente, tienen sus direcciones. A una de las profesoras, embarazada de casi ocho meses, le dicen que le van a pegar una patada en la barriga para que aborte. A otro, que lo van a matar...Nada, no pasa nada. El entonces delegado provincial en funciones, concretamente, el secretario general, no hace nada. Casi se podría decir que ni se inmutó. Se interpusieron denuncias. Nada. Se sabía quién había sido pero...

Yo creo que habría que serenarse, respirar profundo, pensar en lo que verdaderamente importa a las personas para estos cuatro años y dejar de insultarse y descalificarse unos a otros.

Y, por supuesto, investíguese y persígase a los culpables y a los responsables, pero que haya un juicio justo y no un aluvión de acusaciones en falso y de justificaciones sin sentido.

Y, como decía al principio ¿cómo no voy a empatizar con las personas que han sufrido amenazas, si las he sufrido en mis carnes? 

Por último, sería curioso que los políticos hablaran abiertamente de este oscuro tema de las amenazas. Los políticos y quiénes no lo son. Podrían hablar los policías, los jueces y todas las personas, hombres y mujeres que las vienen sufriendo, más o menos en silencio. Quizás entonces merecería la pena que los ministros y ministras y la clase política y judicial hablaran en voz alta y clara, preferiblemente, en período no electoral.

Se cazan más moscas con miel que con hiel, dice un refrán español.

 Se cazan más moscas con miel que con hiel, dice un refrán español. Pienso que es aplicable a lo que está pasando en la política española, en particular en lo concerniente a las elecciones municipales de la Comunidad de Madrid. 

El uso de palabras tan fuertes como "odio", "delito" y similares no está, a mi modesto entender, justificado y puede suponer que se generen efectos negativos añadidos.

La instalación de unos carteles de grandes dimensiones sobre el supuesto coste del mantenimiento de los llamados "menas", menores no acompañados, y la retahíla de críticas, comentarios y acusaciones de todo tipo van en esa dirección. No me parece adecuada dicha forma de hacer política pero tampoco el enfoque y las maneras de rebatirla.


jueves, 7 de enero de 2021

"Padre no peca", dicho que no conoce el vicepresidente del gobierno de España, Pablo Iglesias Turrión.

      Hoy, 7 de enero de 2021, jueves, el vicepresidente del gobierno de España, Pablo Iglesias Turrión, ha dicho lo que debemos opinar, si no queremos ser tachados de "cómplices de la ultraderecha". Parece ser que si se compara lo ocurrido ayer en el Capitolio, en Estados Unidos, con las movilizaciones llamadas "Rodea el Congreso" o las del parlamento catalán se está haciendo algo indebido y reprobable. Me recuerda a ese dicho que no conoce, o no se aplica, Pablo Iglesias: "Padre no peca".

Yo pensaba que la Libertad era muy importante para la gente que se autocalifica de izquierdista y progresista. Y dentro de ese concepto tan amplio creo que se incluyen la libertad de expresión, el juicio crítico y hasta la autocrítica.

Parece que las cosas se están poniendo muy feas. Ya el gobierno nos dice lo que debemos opinar y expresar. Y hay muchas personas que tampoco admiten ni las diferencias ni las opiniones contrarias. Una pena y un verdadero peligro. ¿Hay un proceso creciente de polarización, radicalización y crispación también en nuestra sociedad? Yo creo que sí.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Ignominia y mentiras del presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, José Manuel Caballero.

  Seré breve, como requiere la situación. Las palabras del presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, José Manuel Caballero con motivo de la instalación de una placa con los nombres y apellidos de los fusilados en la posguerra en el cementerio de Piedrabuena, Ciudad Real, son, sencillamente, ignominiosas y, sobre todo, falsas. 

Siento verdadera vergüenza de lo que dijo y espero que pueda rectificar. Por cierto, es justo lo que nos hacía falta, en plena pandemia, ¿esas son las prioridades del PSOE en momentos tan difíciles?

No merece la pena entrar en detalles, ante la burda mentira. Pienso, sobre todo, en las familias de los asesinados en 1936, cuya memoria se quiere borrar y hasta prohibir y perseguir, y cómo con la nueva ley que prepara el gobierno, con la curiosa denominación de "Memoria Democrática" todo será precisamente eso, una gigantesca mentira.


Pintada en Ciudad Real, hace unos años. No me extrañaría que por publicar esta imagen me puedan denunciar, atacar, o procesar.

jueves, 1 de octubre de 2020

Rufián y sus provocaciones.

 Rufián es un político catalán acostumbrado a decir frases cortas, sorprendentes, contundentes cuya única finalidad parece ser la provocación y el mantenimiento en tan preeminente lugar cuanto más tiempo mejor. A medio camino entre el insulto, la injuria, la falacia y la burda exageración, suele prepararse las puestas en escena con fotografías y otros materiales. Juega a una pseudo pedagogía histórico-social en la que lleva al límite sus argumentos. Es como aquello que decía el ministro comunista en el PSOE, Jorge Semprún, sobre los bolcheviques de salón. Bravuconadas que esconden realidades verdaderamente penosas. Interpretaciones variopintas y ultraforzadas, aspavientos verbales con aplomo simplón. Pero nunca dice nada de lo suyo, de los suyos, de la trágica y negra historia que arrastra desde hace decenas de años su ideología y la curiosa colección de siglas, partidos, coaliciones, movimientos, facciones y comités. Esa historia relativamente reciente en la que los comunistas, entre ellos, no es que se llevaran a matar, en el exilio, es que, literalmente, se mataban unos a otros, porque no identificaban, parece ser, al enemigo, ese de la foto mostrada. Pensarlo fríamente es aterrador. Pero nunca nos lo escenificará Rufián y quizás pase a ser delito sólo decirlo.

Mostrar una foto de Franco saludando a un niño, el entonces infante de España, es muy ocurrente. Es política destilada muy práctica para mejorar la situación tan difícil en la que nos encontramos. Aporta mucho a la convivencia, a la relajación de las tensiones, a la solución de los muchos problemas actuales. Ya se sabe, que el rey Felipe VI diera la mano a Franco, con diez o doce años, es sinónimo de militar en el partido político Vox, identificado con los peores males de España, a pesar de su corta historia. 

Me trae a la memoria una polémica de hace muchos años en la que el entonces presidente del gobierno de España, Felipe González Márquez, apareció fotografiado con Gadafi (creo recordar). La oposición utilizó esa imagen como en otras ocasiones se ha hecho con otras fotografías o datos pero...¿habría sido de otra manera de haber tenido otro presidente de gobierno?

Los detractores de la monarquía está claro que están aprovechando estos momentos tan duros para sacar partido. Ven una oportunidad de debilidad, y atacan. Sin embargo, olvidan que en realidad es una simple cuestión aritmética. Y, detrás de esos apabullantes números, hay muchos argumentos de peso. Uno de ellos es que mientras haya políticos con tan bajo nivel que defienden una república la monarquía seguirá fortaleciéndose en España. Incluso con la pretendida Ley de Memoria Democrática no conseguirán sus objetivos, salvo que elijan otros caminos, parece ser, desconocidos. 

Lo que aprendimos hace muchos años es que el cambio de modelo institucional no merece ni una gota de sangre, ni la crispación, la confrontación, el insulto y la mentira. Y es que hay un refrán español que dice que se cazan más moscas con miel que con hiel. Y Rufián, Iglesias, Torra y compañía, no lo saben. Lo peor, es que no lo quieren saber porque supondría que se les caería el chiriguito y tendrían que volver a sus correspondientes vidas.

Joaquín Torra y los huídos...

 Es curioso que hace unos días el ex-presidente de la Generalidad de Cataluña, Joaquín Torra, mencionara al rey emérito, Juan Carlos I de Borbón como huído y sin embargo olvidara decir que él precisamente ha ejercido las funciones porque su antecesor, Puigdemont, escapó rápidamente de la Justicia, parece ser que metido en el maletero. Y algo muy parecido hicieron otros tantos cargos públicos catalanes. Sin embargo, si ya es suficientemente aclaratorio su olvido, volvió a equivocarse ya que el rey no ha huido sino que, ejerciendo el derecho que tiene, viajó libremente al extranjero. 

Pero más me viene sorprendiendo que durante estos tensos meses haya habido tantas críticas y falsedades sobre este acto, exento por el momento de trascendencia política. Pero es más, es que los que critican semejante acción casi con seguridad, habrían pedido que el rey se exiliara, de no haber optado por esa salida. Y desde luego, faltan a la verdad al expresarse en los términos en los que lo hacen.

El olvidadizo Torra ve la paja en el ojo ajeno y no ve la viga en el propio. El sustituto de un fugado critica la salida legal del rey emérito.

domingo, 20 de septiembre de 2020

Sobre el proyecto de ley de Memoria Democrática.

Antesdeayer pude leer el comunicado oficial del gobierno de España sobre el proyecto de Ley de Memoria Democrática. Además, vi algunas noticias en televisión y leí un par de artículos de opinión en prensa conservadora y las propuestas de otro grupo parlamanterio, concretamente Izquierda Unida (en coalición con otro partido).

¡Qué puedo decir! Por un lado, lógicamente, que no he tenido acceso, por el momento, al texto en cuestión. Por otro, que tampoco he leído los argumentos o las opiniones de los defensores de esta futura nueva ley, más allá de lo mencionado.

Desde luego me parece un despropósito de los más grandes que he leído en los años que  llevo prestando atención a la actualidad, es decir, desde mi adolescencia. Así, sólo puedo comparar semejante disparate con algunos proyectos o realidades en materia medioambiental.

Veamos. ¿Es necesaria una nueva ley? ¿Qué razones tiene el gobierno para cambiar la denominación que viene utilizando desde hace años?¿Es el momento adecuado? Y sobre esta pregunta me voy a extender un poco. Estamos en plena crisis socio-sanitaria con una pandemia que amenaza la vida, la salud y la economía. Parece que nos acercamos a otro estado de alarma y la situación económica no puede ser obviada, dada la gravedad de los acontecimientos diarios. Y, en ese escenario, el gobierno se propone ahondar en las diferencias en lugar de hacer lo contrario.

Pero es más ¿qué legitimidad tiene un gobierno sin mayoría absoluta al que le está costando Dios y ayuda (¡perdón, Dios no!, según muchos) sacar adelante los presupuestos generales del Estado, llevando ya mucho tiempo trabajando con los del gobierno anterior...¡que se dice pronto! ¿Es lógico que un gobierno formado por un partido como el PSOE y Unidas Podemos que no fueron los más votados  ni tienen mayoría absoluta pretendan sacar adelante nueva legislación tan poco conciliadora?

Y ya, entrando en materia, parece que los detalles, escasos, que se han aportado por el gobierno revelan una mediocridad cicatera y un deseo más que criticable. Así, sorprende que en un texto legal de este rango -nada menos que una ley- se puedan verter esos graves errores metodológicos y  de concepción desde todos los puntos de vistas, no solo el historiográfico, que ya sería más que suficiente. Todo parece indicar que se trata de un timonazo, pero también de un gran timo, una gran estafa con tintes históricas e ideológicas peligrosísimas.

Si no es así ¿qué sentido tiene fijar una fecha tan exacta (en realidad, cargada de imprecisiones) como el 18 de julio de 1936 como punto de partida de todo lo que se quiere legislar, prohibir, censurar y perseguir? ¿No sería más lógico que se hiciera una declaración oficial en la que se afirmara que nuestro sistema político, legislativo, educativo y judicial condena los golpes de Estado? ¿Qué diferencia hay entre el golpe de Estado organizado por el llamado Pacto de San Sebastián, las otras intentonas o la mismísima mal llamada Revolución de Octubre de 1934 y el de julio de 1936? Quizás fuera el momento de dejar dicho que ni unos ni otros y que la misma II República fue un "alzamiento nacional" según los propios republicanos del momento, en un documento tan "objetivo" como la "Gaceta de Madrid" (equivalente al Boletín Oficial del Estado) ya que se convocaron unos comicios "municipales", repito "municipales" y lo que ocurrió es que se cambió de régimen.

De manera que la elección de la fecha no deja de sorprender y causar estupor. Es sencillamente una arbitrariedad verdaderamente malintencionada y preocupante por cuanto desvela las intenciones de sus autores y autoras.

Y así, suma y sigue. El Valle de los Caídos, los restos mortales del presidente de un partido político encarcelado antes del golpe de Estado y fusilado a los pocos meses por el gobierno republicano, José Antonio Primo de Rivera y un buen número de extrañas actuaciones como la instauración de dos días especiales, el 31 de ocutbre y el 8 de mayo o la curiosísima constitución de una "Comisión Estatal de la Memoria y Reconciliación con el Pueblo Gitano". No soy capaz de comprender de qué va el tema. Me suena, sinceramente, a una aproximación muy peligrosa a medidas totalitarias y que, lejos de mejorar nada, vendrán a radicalizar posturas, aumentar el malestar y crear inquietud.

Así, que por ley se diga lo que es bueno y lo que no, y que se pueda prohibir cualquier idea que se salga de los estrictos raíles del dictado político, no parece precisamente democrático. De manera que da la sensación de que sólo hubo víctimas de un lado y verdugos del otro. Y es más, se da a entender que todos los muertos del lado bueno eran víctimas cuando la realidad es que había de todo. Me explico. No justifico la violencia pero, hablando históriográfica y lo más objetivamente posible, no es lo mismo que se fusilase a un maestro, a un alcalde o a un concejal por sus ideales de izquierdas a que se hiciera con personas que hicieron correr la sangre, como ocurrió en determinados -muchos- casos.

Y, por cierto, si se habla de "democracia" ¿no se está falseando la realidad, el concepto y el término? Venga, vamos a ver si nos aclaramos un poco. Las personas que hoy defienden o defendemos los sistemas democráticos nos referimos a prácticas parecidas, tan mejorebles como pudieran ser, a las actuales. 

Sin embargo en aquellos tiempos de julio de 1936, de antes y de después, ¿quiénes defendían la Democracia? La inmensa mayoría de políticos de izquierdas, no nos engañemos, o, mejor dicho, no nos engañeis, lo que querían, por lo que luchaban era por otra práctica no nombrada y que debería aparecer en una ley que merezca tal nombre. Esas personas, partidos, sindicatos de esos años lo que querían era la instauración de la "Dictadura del Proletariado" y no precisamente una Democracia. Pero estos aspectos tan, tan importantes nunca se dicen, nunca se citan, no se incluyen ni en los libros de texto de nuestro alumnado de Secundaria y de Bachiller. Y el profesorado hace lo que ... ¿puede? ¿quiere?¿le dejan? Desde luego la televisión, la radio, algunos periódicos y un amplio elenco de políticos cumplen perfectamente su cometido de estar hablando siempre de los mismos tópicos y falacias y obviando otros datos esclarecedores.

De manera que, si esa ley llega a buen puerto, en realidad significará que las cosas van muy mal en España y que nuestros políticos en el poder han perdido toda credibilidad, honorabilidad y honradez histórica y democrática. ¿Dónde quedará la libertad de expresión? ¿Dónde el derecho al libre pensamiento?¿Dónde la libertad de conciencia? ¿Será un delito decir estas cosas que digo? ¿Qué me pasará si digo que Azaña era un golpista, por ejemplo? ¿Qué me dirán cuando cuento que en casi todos los pueblos de España, cuando llegó la II República, se cambiaron los nombres de muchas calles para ponerles el nombre de dos militares golpistas convertidos en héroes? ¿Eran héroes por levantarse militarmente contra un gobierno legítimo? Pero claro, todo esto no entra en la nueva ley de Memoria Democrática porque ocurrió unos años antes del 18 de Julio de 1936. 

De cualquier manera, habrá que esperar a leer los textos elaborados y ver cómo evolucionan, si es que lo hacen. Desde luego, las propuestas de Julio Llamazares son, sencillamente, absurdas y humillantes. No sorprende viniendo de una persona que, siendo comunista, nunca dice nada de los suyos...Y habría mucho que decir.

No quiero terminar sin decir que no me considero de ningún partido político ni de ideología política concreta alguna y que respeto el dolor de los descendientes de las víctimas y su deseo de recuperación de sus restos mortales pero, me temo, esta ley no va de eso, sino de otra cosa, controlar a los que no piensan igual y generar una corriente de pretendidos apoyos entre determinados grupos sociales muy poco ideologizados y motivados. Una pena que se hagan las cosas tan mal.



martes, 26 de noviembre de 2019

Bono se sincera, o ataca, en Radio Nacional de España, hoy, 26 de noviembre de 2019, martes.

Voy conduciendo. Lloviznea. Cambio dos o tres veces de emisora. En Radio Nacional de España espero escuchar las llamadas "noticias" pero en ese momento comienza una entrevista al político José Bono Martínez. Como suele hacer, primero empieza a hablar de un tema, sin que se sepa bien dónde quiere llegar, para terminar dando el volantazo e impactar en sus particulares dianas. Así, diserta sobre la escasa soberanía del pueblo, tanto como para que el entrevistador le pregunte que si ha variado su opinión sobre el fenómeno y los participantes en el 15-M. Bono cuenta una anécdota de las suyas en las que asoma su ego, inicialmente camuflado. Arremete contra los "podemitas", contra los jóvenes que le gritaron que no les representaba, contra los policías que, para protegerlo, quisieron llevarlo al edificio que fue sede de la Dirección General de Seguridad pero, ¡lagarto, lagarto! era peor el remedio que la enfermedad, allí estaba Esperanza Aguirre.
Suelta el "ex-tantas cosas" (ex-presidente de Castilla- La Mancha, ex-ministro, ex-presidente del Congreso de los diputados...ex-candidato a secretario general del PSOE y a presidente del gobierno de España...¿ex-buen chico de derechas?) ... que en España no se lee, curiosamente cuando está promocionando su último libro. En realidad es un ataque a los independentistas catalanes. Resuelve la ecuación con un par de citas, cubriéndose de ese halo de intelectualidad y autoridad moral de la que suele hacer gala. Choca esa afirmación viniendo de un político que, durante tantos años, ostentó el poder y que, entre otras cosas, mandó a la imprenta auténticos pestiños auto-laudatorios, por no hablar del ladrillo de sus discursos, que también fue enviado a escasos días de unas elecciones hasta el último rincón de esa región llamada Castilla-La Mancha, incluyendo a colegios públicos de Educación Infantil y Primaria en los que no había, precisamente, buenas bibliotecas escolares, sino todo lo contrario.
Abunda el autor del nuevo libro sobre su experiencia política en el gran poder de los líderes políticos, ensombreciendo así el altísimo respaldo dado por la militancia a la reciente consulta del PSOE sobre el pacto con Unidas-Podemos. Recuerda como ¡Felipe González lo mandó a Castilla-La Mancha!, dando a entender que el secretario general se lo quitó de en medio y lo mandó "a provincias". ¡Qué vergüenza, José Bono! Después añade algo así como que estuvo bien y que, por supuesto prefiere a Felipe González a otros. Pero dicho queda, lo ningunearon enviándolo a una comunidad autónoma como Castilla-La Mancha y, es de suponer que, él, José Bono, miembro del P.S.P. recién integrado en el P.S.O.E, esperaba y ansiaba algo mejor.
En fin, como tantas veces he dicho, nos dibujamos cuando hablamos. Llego a mi destino. Apago la radio. El programa seguía. Siguen cayendo unas gotillas finas de agua.

domingo, 27 de octubre de 2019

Sin los restos de Franco en el Valle de los Caídos...

Sin los restos mortales de Franco en el Valle de los Caídos está claro que todos nuestros problemas se solucionarán en muy breve tiempo. Las deficiencias y carencias en Sanidad, Educación, Servicios Sociales, Justicia, Medio Ambiente, Economía, Trabajo, Infraestructuras...¡Todo! Vivíamos una situación anómala desde hace 44 años que suponía un verdadero lastre para el verdadero desarrollo de España. Ahora ya sí se podrá dotar de personal altamente cualificado a nuestros centros de Salud y hospitales. No llegaremos nunca más a Urgencias y veremos habitáculos colapsados con nueve pacientes ni con los pasillos convertidos en consultas. Ahora en los centros educativos, el profesorado tendrá el número de alumnas y alumnos adecuado, y estarán dotados de medios físicos imprescindibles como calefacción, aire acondicionado, puertas y ventanas que aíslen....mobiliario adecuado, ¡como cualquier ayuntamiento, por ejemplo! El profesorado no tendrá que impartir asignaturas para las que no ha sido preparado ni tendrá que afrontar situaciones límite como viene ocurriendo con total normalidad.
La seguridad ciudadana, incluyendo a los profesionales que velan por ella estará garantizada...y el empleo, ahora sí, será pleno, respetuoso, promotor del bienestar y la felicidad humanas. No habrá paro ni acoso laboral ni explotación, ni picaresca, ni corrupción de ningún tipo.
Las libertades, hasta ahora seriamente comprometidas con la losa ideológica de Francisco Franco enterrado en el Valle de los Caídos, florecerán como magarza en primavera lluviosa. Ya no habrá censura, en ninguna de sus formas, ni se cerrarán nunca más medios de comunicación ni se premiará a los chicos buenos, que miran para otro lado frente al castigo a los díscolos, que llaman a las cosas por su nombre.
Ahora, la palabra Democracia cobrará su verdadera dimensión y su profundidad adecuada, y no el papel epitelial cuatrianual actual. 
Ya sin Franco, Francisco Franco Bahamonde, en el Valle de los Caídos, se acaba la infamia de la que habla el presidente del gobierno de España en funciones, Pedro Sánchez Castejón. Tras cuarenta y cuatro años de infamia -de los que más de la mitad han sido gobernados por presidentes del PSOE- ahora se hace justicia.
Los argumentos son de lo más variopinto pero, desde luego, sorprende que los porcentajes de personas que apoyan o no el traslado son tan elocuentes como para que no los hayamos escuchado hasta el día de autos: sospechoso cuando menos.
Se han dicho tantas falsedades, tantas imprecisiones, tantas tonterías...se han proyectado tantas imágenes fotográficas y documentales, se ha hablado tanto y con tan poco rigor, que todo ha sido un insulto. Ha sido un insulto a la verdad, a la Historia con mayúsculas, a la sensibilidad y a la reconciliación.
Y una cosa no quita la otra. Es cierto que hay personas que tienen sentimientos opuestos, hasta enconados, hacia Franco. Hay gente que manifiesta odio abiertamente o sencillamente, y con todo respeto, dolor. Pero ¿se les alivia ese malestar sabiendo que ahora sus restos están en otro cementerio?¿Son conscientes de que el olvidó casi generalizado en el que se encontraba "la cuestión" se ha activado? ¿Saben que cientos de miles de personas ahora irán a visitarlo, frente al desinterés anterior? ¿Se dan cuenta de cómo sin solucionar nada han empeorado algunas cosas? ¿No se han avivado recuerdos y sentimientos del otro bando?¿Y para qué? Para unos cuantos políticos puedan soltar sus discursos, cargados de demagogia pero, sobre todo, de verdades a medias, de mentiras y de estupideces.
De verdad, con todo el respeto hacia víctimas, hacia personas de ideologías contrarias, de sensibilidades diferentes, lo que ha ocurrido en España es sencillamente absurdo. Nadie se acordaba de Franco y ahora, todo ha cambiado. Se da una vuelta de tuerca más al enfrentamiento, se tensan las relaciones personales, sociales y políticas.
Lo dije hace tiempo por escrito y lo digo ahora, se está abordando nuestro pasado, nuestra Historia, con criterios totalmente equivocados. El colmo lo escuché en un informativo en el que se decía algo así como que se legislará la "apología del Franquismo" y se considerará delito, comparando el concepto con el nazismo. 
No merece la pena comentar, ni si quiera por pobres y penosas, las declaraciones de algunos políticos.
Desde luego la Televisión Española sigue regalándonos los informativos de las tres con imágenes de cadáveres de otras dictaduras, hoy, a medio día 27/10/2019 y con los de la Guerra Civil, víctimas de Yagüe, a propósito del nombre de un pequeño pueblo de Soria, en el de las nueve. Todo un ejemplo de saber hacer, de mesura, de objetividad, de sentido de la oportunidad y de la concordia. ¡Buen periodismo!¡Buena política informativa!
Así que me pregunto, una vez más ¿dónde quedan las libertades consagradas en declaraciones universales y en la propia Constitución Española?
Y esto es lo que trae mover cadáveres...¡que todo apesta!

jueves, 19 de septiembre de 2019

Sobre el llamado fracaso del presidente del gobierno de España en funciones.

En esta tercera semana de septiembre de 2019 hemos sabido, aunque ya lo intuíamos, que se repetirán las elecciones generales, celebradas el 28 de abril de este mismo año. En dos días he escuchado tantas veces la palabra "fracaso", sin haber estado demasiado conectado ni a la televisión ni a la radio que me ha parecido que debía dar mi opinión.
En primer lugar, para mí, la palabra "fracaso" es un tanto conflictiva y la considero tabú. La evito y pienso que se usa demasiado a la ligera, como tantas otras de nuestro rico idioma. Así, siento un verdadero rechazo al pseudo-concepto de "fracaso escolar", por ejemplo y ya he escrito en varias ocasiones sobre la cuestión.
De manera que, al escuchar el mencionado vocablo tan repetidas veces en boca de los adversarios políticos y de algunos analistas políticos lo primero que me vino a la cabeza es que si existía esa coincidencia semántica es que algo no cuadraba. Es decir, los mismos que no se han puesto de acuerdo para que haya un gobierno en España durante estos cuatro meses ahora hablan de "fracaso"... Resulta un tanto chocante, por no decir sospechoso.

Por otra parte, suena a cliché, a tópico, a lugar común, a coletilla, a una especie de "que en paz descanse... y que tanta gloria lleve como descanso deja". Es decir, ¡hablar de "fracaso" en esta coyuntura política es toda una genialidad! ¡Es de una finura, de una profundidad, de una exactitud!¡Puf!¡Qué genialidad!

O dicho de otro modo, ¿qué significa exactamente "fracaso" refiriéndose al presidente del gobierno de España en funciones?¿Que no ha sido capaz de formar gobierno sin contar con mayoría absoluta? ¿Que no ha sido capaz de alcanzar los pactos necesarios? ¡Claro, claro!
Pero, veamos. Parece evidente que la realidad electoral ha cambiado desde hace unos años. Del llamado bipartidismo -que no ha sido real en todos estos años, como se sabe-hemos pasado a un reparto de los votos y de los escaños más fragmentado. Y eso supone, de entrada, mayor complejidad y dificultad. No es lo mismo arreglar un plato roto en tres trozos que en trece, por ejemplo. Y esa es la nueva realidad. Ahora el PSOE y el PP, por el momento, tendrían que ponerse de acuerdo con varios partidos para formar gobierno, y no parece tan sencillo ni manejable.

¿Se puede hablar de fracaso porque el electorado se comporte así? ¿Es un fracaso que no se vote mayoritariamente a un partido o al otro? ¿No será que no creemos en la democracia ni en estas posibilidades que son legales y legítimas? Quizás vivamos un momento sencillamente excepcional o, por el contrario, puede que se trate del pan nuestro de cada día, a partir de ahora.

Ya sabemos el valor que tienen las encuestas, con ese toque final de "cocina" del que se viene hablando. También conocemos el valor de los análisis políticos y de las predicciones. A considerar, por si acaso, el peso inexorable del azar o del no azar, que puede cambiar la situación, a veces, de golpe. Desde luego, lo más seguro ahora mismo es, precisamente, la inseguridad, la impredictibilidad política y electoral.

Pero, volviendo al supuesto fracaso de Pedro Sánchez Pérez-Castejón, nos podríamos hacer algunas preguntas. Una muy sencilla sería si con estos mimbres se puede hacer un cesto. Yo creo que si se habla de fracaso habrá que reflexionar, ejercer la crítica activa, introspectiva y retrospectiva y, porqué no, mirarnos al espejo. Cada persona que deposita un voto, de entrada, sabe lo que hace. Desde luego si entendemos y asumimos que todas las opciones son válidas, lícitas, legales, legítimas, respetables...no deberíamos luego echarle la culpa a una persona o a un partido. Si se añora el llamado bipartidismo, con algunos flecos o calderilla, por importante y respetable que sea, pues...está claro.

Si lo que se desea es que cambie la legislación electoral parece que eso no va a pasar mañana. En estos cuatro meses ha habido un gobierno en funciones. Se podrá hacer una valoración mejor o peor pero hablar de fracaso supone un reparto proporcional a todos los partidos y a todos los ciudadanos. Yo no considero un fracaso de Pedro Sánchez que haya elecciones. En realidad ese supuesto fracaso no es el fruto del momento, es fruto de temporada, que se ha venido cultivando desde hace ya unos años.
Lo que si parece claro es que se utilizará, más que políticamente, partidístamente, como pelota en cualquier juego, pero con muy poca enjundia. Lo importante sería pensar en el futuro y ver cómo se evita otra repetición electoral.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Claro que habría que prohibir el fútbol en España...

Tantas veces he dicho, en privado pero también en público, que creo que se debería prohibir el fútbol en España que ya ha llegado un momento en el que he pensado que debería dar un paso más y explicarlo. El fútbol es un deporte aunque además se haya convertido en un espectáculo de masas de primer orden en muchos países, territorios, sociedades y grupos. Y además, es una especie de "pasión" demasiado desbocada en tantos casos que hacen aconsejable que pensemos si es "normal" o sencillamente "lógico". Como espectáculo de masas el fútbol, es decir, todo lo que hay alrededor viene produciendo verdaderas aberraciones humanas, sociales, económicas, urbanísticas, políticas, informativas, emocionales, periodísticas, educativas, ambientales, culturales, éticas...Y eso está ahí, si se quiere ver como si no. Con un simple insulto, con una frase más o menos ingeniosa se puede zanjar todo lo dicho. Hasta hace muy poco se aludía, por ejemplo, a la sexualidad de una persona para descalificarla, y asunto terminado. O se achaca la "rareza" del osado crítico, y ya está. Sin embargo, la cuestión es de gran importancia. Ver lo que ocurre en España con el fútbol es verdaderamente penoso pero, lo que más duele es el atronador silencio de la inmensa mayoría de personas a las que no nos gusta nada y que tenemos que sobrellevar esa carga de ruído, de imágenes chillonas, de realidades que rayan lo obsceno y lo injusto y que se cuelan a cada instante en nuestras vidas.
Hace unos días, sin ir más lejos, en una emisora de radio nacional, el periodista decía algo así como "Iniciamos hoy nuestro espacio informativo dedicado al deporte enfocando principalmete el fútbol..."¡Sorprendente! ¿Hoy? Pero si es todos los días y a todas horas. Pero si se cambian hasta los horarios de los trabajos y de los transportes para determinados eventos. Pero si se informa más del fútbol que de lo que pasa en el Congreso de los Diputados o en el Senado o en el Consejo de Ministros. Si de dedica media hora en el mejor de los casos a hablar de todo lo divino y lo humano, lo nacional y lo internacional, y otra media a hablar de fútbol...Si tenemos, por hablar de deportes, campeones y campeonas de Europa y del mundo de un montón de deportes y no los conoce nadie...
Pero ¿y la agresividad que genera? ¿Nos lo hemos planteado alguna vez? ¿Es normal? Ya sé que muerto el perro...no necesariamente se acaba la rabia pero algo habrá que hacer.
No entiendo esta sociedad en la que un futbolista es más importante que un médico, que un albañil, que un panadero o que un ama de casa...que pone hasta el aperitivo para que alguien se siente a gritar frente a un televisor. No entiendo este mundo en el que a diario vemos a gente manifestándose y quejándose y nunca he visto nada en contra del fútbol, aunque seamos mayoría. No entiendo que podamos escatimar tanto dinero para tantas necesidades y que no se haga con el fútbol. No entiendo lo que viene pasando en los pueblos y ciudades de España con sus equipos, con sus gastos, con sus fichajes, con sus empresas en torno a este cuasi-circo romano. No puedo compartir ese sentir de pertenencia a un país que se paraliza o se enerva por estas razones y no por otras mucho más importantes. Lo siento. Creo que ya ha llegado el momento de empezar a desmontar esta gigantesca falacia de ídolos, semi-dioses, manejados por unos pocos, para disfrute de una masa que no quiere reaccionar a otros estímulos.
Desde luego es evidente que el fútbol debería estar prohibido en colegios e institutos y que las instituciones públicas deberían hacer lo propio. Visitemos una biblioteca pública, un centro educativo público, un centro de mayores, una sala de urgencias y luego pensemos lo que se podría hacer con la ingente cantidad de dinero y recursos de todo tipo utilizados en el fútbol.
En fin, una pena el reflejo que proyectamos de la sociedad más culta, más rica y más preparada de todos los tiempos.
¿No es sorprendente que se pueda objetar en la declaración de la renta si se desea que se destine una parte de nuestros impuestos a la Iglesia Católica y que no se pueda hacer lo mismo con el fútbol?¿No es sorprendente que un futbolista pueda eludir la cárcel llegando a acuerdos económicos con la Justicia o la Hacienda Pública? Otra opción sería que se construyeran ellos mismos, las estrellas de la camiseta y el pantalón corto, sus propias cárceles, como las mansiones en las que viven, pero con la particularidad de que las vigilásemos con dinero público.¡Madre mía! ¡Aberración tras aberración!

sábado, 8 de diciembre de 2018

Sánchez Miras se sigue equivocando en sus artículos en La Tribuna de Ciudad Real...

Sánchez Miras se sigue equivocando en sus artículos en La Tribuna de Ciudad Real. Hace juegos de titiritero ideológico e historiográfico y sigue con su máquina excavadora dándole palazos a unos partidos y a una parte de la sociedad y del pasado, frente a las otras, protegidas por el muro infranqueable del "a mi niña ni me la mire"...
Parece que cuando equipara el fascismo en general con el franquismo, y a su vez con Hitler y Mussolini no ha consultado mucho material bibliográfico que sea medianamente objetivo o imparcial. El lado no oscuro, sino ultra-oscuro del comunismo lo liquida con una frasecilla sobre Stalin..."locura homicida de ese seminarista arrepentido que fue José Stalin". Tanta pirueta para atacar a unos y dejar aparte a otros no casa bien con esa supuesta rectitud que pregona. Es sencillamente falaz, como se puede ver una vez más en su artículo del pasado 3 de diciembre de 2018 titulado "Insisto: no son lo mismo". Penoso, señor Sánchez Miras. Claro que no es lo mismo lo pasado en la Alemania nazi y lo ocurrido en la URSS, claro...ni lo ocurrido en España es medianamente comparable a lo ocurrido en esa Alemania, claro, aunque se dieran esos dos personajes un apretón de manos. Más cercanos estaban Hitler y Stalin, y durante más tiempo...y también se le olvidan millones de víctimas de ese sistema al que usted defiende con su "retro" (retroexcavadora), se le olvidan decenas de países con decenas de líderes de los más sangrientos de la Historia de la Humanidad, si así se puede llamar al conjunto de seres humano...
Insiste...sobre todo en los insultos a Franco pero se le podrían recordar algunos proferidos contra líderes de izquierdas de la época de la II República española también proferidos por "camaradas"... Azaña, por ejemplo, acumulaba unos cuantos... Y podríamos hablar de los actuales...y sería un catálogo verdaderamente original e ingeniosos, aunque despreciable por mi parte.
En fin, que, yo también insisto, sus artículos de esta temática son lamentables, penosos, pobres, y en realidad ocultan, o eso pretenden, desviar la mirada de sus muchas "niñas"... de todo lo que sería criticable de su partido, y de sus afines...

domingo, 30 de septiembre de 2018

Antes monarquía parlamentaria que república de Julio Anguita y cía.

El político ya retirado Julio Anguita González, a sus 76 años, nos viene ahora  a hacer una propuesta de lo más original y hasta pintoresca: nos dice que pasemos de una monarquía parlamentaria con una trayectoria de 43 años -en la que él ha participado durante prácticamente toda su vida laboral como político profesional-a una imaginaria república sin mucho más argumento, sin apellidos y sin especificar a qué se refiere, a quién se quiere parecer o con qué otra la podríamos comparar.
Viendo su trayectoria y su gran empuje electoral y el de su partido -al borde de la desaparición-resulta un poco contradictorio. Más chocante es su cercanía a algunos políticos que, precisamente, han sido claves para desmantelar, si no derribar, su anterior estructura política hasta dejarla en el mismísimo esqueleto.
Es decir, que no habiendo ganado más que la alcaldía de Córdoba, la primera vez con una coalición, y su escaño de diputado en tres ocasiones, además de las secretarías generales del Partido Comunista de España y de Izquierda Unida ahora nos dice que va a liderar el movimiento por la III República.
Es muy posible que el término "movimiento" se quede en un simple conjunto de gestos, muecas, actitos y proclamas. Puede que recurra a esa peculiar forma de conseguir el poder de años anteriores como el "rodea el Congreso", auténtico golpe de Estado frustrado, o incluso que se alíe con aquellos que, precisamente, lo que quieren es romper la unidad de España. 
Sea cual sea su estrategia, la del político septuagenario retirado Julio Anguita y sus hipotéticos socios, sería de agradecer que, llegado el momento, sepa respetar la voluntad de la mayoría, la inmensa mayoría de españolas y españoles. Y que, incluso, conseguido su objetivo, sea capaz de, como mínimo, ser tan democrático como lo es nuestro sistema actual.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Preguntas al Canijo Guayomin y su cuadrilla sobre sus faltas de respeto.

¿Qué sentido tiene lo que están haciendo?¿Para qué? ¿Qué quieren conseguir?¿Hacer reír?¿Conseguir más audiencia o fama?¿No se dan cuenta de que hacen daño? ¿Es eso lo que quieren?¿Creen que así conseguirán algo positivo?¿Mejorará en algo la sociedad en la que vivimos?¿Se resolverá algún problema?¿Es solo una moneda de cambio?¿Es una cortina de humo?¿Quieren que no hablemos de otras cosas?¿Es un ojo por ojo?¿Seguirán en esa línea dura?¿Quieren provocar?¿Saben que humillan a miles de personas que no han hecho nada para merecer esas burlas?¿Creen que les saldrán gratis?¿Creen que les van a perdonar fácilmente?¿Saben que hay personas que consideran que ya les pueden insultar con total libertad al sentirse insultados?¿Son graciosos?¿Son divertidos?¿Son positivos?¿Revolcarse en lo más hediondo es humor?¿Buscar detenidamente cómo hacer daño es entretenimiento?¿Saben que están abriendo heridas?¿Si los denuncian, dirán que no sabían que hacían daño?¿Creen que tienen gracia?¿No es odio?¿No es rencor?¿No es envidia?¿No es verdadero desprecio?¿No apesta la Sexta?

lunes, 17 de septiembre de 2018

Un aparcamiento enorme en pleno centro de Madrid, sin servicios...pero bien caro: Nuevos Ministerios

Antesdeayer dejé el coche en un aparcamiento subterráneo en el centro de Madrid, bajo el Paseo de la Castellana, en Nuevos Ministerios. Es muy grande y muy caro y nuevo*. No hay servicios, según me dijo la persona que allí trabajaba. Me vino a la memoria lo que me dijo un farmaceútico hace unos años. Le habían obligado a hacer un servicio y una ducha, al tratarse de una obra nueva. Recordé lo que me dijo un peluquero que quería hacer su peluquería nueva en el muy reducido espacio de su antiquísimo trabajo, al ser demolido por el nuevo propietario. Le obligaban a hacer un servicio ...No sé, podría seguir. No se entiende que estas instalaciones no tengan servicios públicos como no se entienden lo que pasa igualmente en los grandes almaceces e hipermercados. Puede haber bares, restaurantes, bancos, oficinas de cualquier tipo y tiendas de todas clases y hay servicios, pocos y pequeños, en la última punta. Hya bares de los más concurridos que tienen sus angostos servicios en la primera planta o en el sótano, con escaleras empinadas, pasillos casi imposibles y ubicaciones de lo más innacesible. Plantas enteras enormes de grandes almacenes de alguna de las empresas más importantes de Españpa también están sin servicios públicos...En fin, ¡inexplicable!

*Desconozco la fecha de construcción pero no se trata de un aparcamiento antiguo.

La desolivización de España...

Estoy sentado en mi trabajo. Desde mi mesa veo por la ventana pasar los camiones, por la carretera nacional. A los coches no los veo, salvo que me estire un poco. Si me levanto lo veo todo con bastante detalle. Veo pasar una góndola cargada de olivos centenarios, ya podados y con su cepellón. No es el primero ni la primera docena. Pienso en lo que está pasando y recuerdo lo que decía aquel agricultor de aquí, de Piedrabuena: 
-Están plantando los árboles del campo en el pueblo y los del pueblo en el campo, ¡ésto no hay quién lo entienda!
Me vienen a la memoria esas rotondas con olivos podados en plan fantasía, por no decir chirrriante horterada antinatural, esos parquecillos de espanto, esas plazas y rincones en las que se vuelve a la más trasnochada litofilia reinventando un pasado que nunca existió. Recuerdo vivencias de gentes que vendieron sus olivares para estos fines decorativos y comerciales. Ahí quedó, por ejemplo, la película "El olivo" con sus múltiples y demoledores mensajes, en alguna cuneta de los archivos cinematográficos. Casi me sangran aquellos olivos que me arrancaron por el morro, sin haber completado el proceso expropiador, en fechas tórridas, sin avisarme previamente, para que pasara un absurdo, costosísimo e innecesario trasvase del Tajo a la Mancha, por debajo del cual, manaban aguas minerales extraordinarias, por cierto. Aquellos olivos míos, que fueron de mi padre que en paz descanse, de mis abuelos y de mis bisabuelos, como mínimo, no se pudieron salvar porque esa tarde había fútbol y los maquinistas que podían hbérmelos cogido y trasportado estaban muy ocupados y no tenían tiempo y tenían que ver el partido. Era la época del ladrillazo, por si fuera poco.
Y así, mientras tanto, se van arrancando pies a los olivos centenarios -miles y miles-para poder mecanizar la aceituna, es decir, su recogida, la recolección del fruto. O se van arrancando olivares enteros y poniendo nuevos, en espaldera, bien juntitos y con riego, para que produzcan mucho y muy deprisa. Y se van echando cada vez más productos químicos que hacen más que dudosa la bondad de estos árboles, de esos lugares, y de su preciado fruto. Ya hay olivares que antes producían, por ejemplo, espárragos y ahora, aunque sigan brotando, los esparragueros experimentados, no los recogen.
Van cambiando esos paisajes y con ellos todo, la vida y la vista que ofrecían. 
Ahora, para ver olivos se puede ir a un parque, a una rotonda, a una plaza, aunque quizás lo que se vean no sean olivos sino esas extrañas formas, esas plataformas a distintos niveles en las que han convertido las escasas ramas que les han dejado con vida tan atrevidos podadores. Es cuestión de gustos o de mal gusto, depende de quién opine. 
Pienso en los visitantes que, al ver semejantes despropósitos hechos con nuestro arbolado, pueden pensar, por ejemplo que si hacemos eso a nuestros más preciados y longevos árboles productivos qué no nos haremos a nosotros mismos. Me viene a la mente que quizás esos visitantes lo encuentren "bonito", "precioso", "original" y hasta entrañable y auténtico y típico, y, por supuesto, fotografiable. ¿Y los niños y niñas? ¿Qué pensarán? ¿Qué sentimientos y recuerdos se irán formando en esas cabecitas?¿Y los jóvenes? ¿Se estarán dando cuenta de este capítulo más de la larga novela de la desnaturalización de nuestro entorno, de la artificialización, de la banalización, de la horterización extrema, de la llamada urbanalización? Quizás dirán esa frase tan socorrida del "será lo que sea pero a mí me gusta"...
En fin, es sorprendente que nuestras autoridades permitan estas actuaciones mal llamadas ornamentales o de embellecimiento o las promuevan. Es penoso que no haya voces críticas suficientemente autorizadas para decirlo alto y claro. Es vergonzoso y muy contradictorio que nos digan lo que podemos y no podemos hacer en las fachadas de nuestras casas, hasta una escala del centímetro y del color, por ejemplo, y que se permitan semejantes atentados eco-urbanísticos. ¿Y nuestro Patrimonio?¿Y el valor del paisaje rural pero también urbano? Luego se argumenta que no hay dinero, que España tiente tanta Historia y tanto que proteger que no hay dinero...
Hay días que prefiero no mirar por la ventana.





domingo, 16 de septiembre de 2018

Sobre la legalización de un sindicato de prostitutas en España ¿Un gol por la escuadra? ¡Qué dices, ministra!

Cuando se supo que se había inscrito en el registro oficial correspondiente un sindicato de trabajadoras del sexo la ministra del ramo dijo ¡me han metido un gol por la escuadra! ¡Menuda tontería!, ¡y encima una expresión del mundo del fútbol! La ministra Magdalena Valerio, a mi juicio, metió la pata y su gobierno no ha sabido reaccionar, salvo que estén actuando, que también puede ser. Desde luego la dimisión de la directora general de Trabajo no parece ser la solución, máxime cuando parece ser que se trataba de una persona muy trabajadora y seria.
Lo curioso es que la información ha brillado por su ausencia y lo que hemos visto y oído hasta la saciedad ha sido esa estupidez de una ministra que se escudó detrás de semejante tópico.
Se debería hablar seriamente sobre un fenómeno tan complejo, difícil y extendido como el de la prostitución. El hecho de que el actual gobierno de España presuma de progresismo no significa que verdaderamente lo sea y lo debería demostrar en situaciones como ésta en la que está en juego la vida dignificable de tantas y tantas personas.
Que no se nos olvide que prostitución ha habido, hay y casi seguro, habrá y que lo que no puede ser es mirar para otro lado y así favorecer el posible delito continuado, la desigualdad, las humillaciones y vejaciones y las condiciones laborales infrahumanas. Es preocupante que haya más prostitución cada vez en un mundo más rico, supuestamente más justo y democrático, con más formación e información, con más igualdad y más libertad. Y más preocupante es que cada año sean más los jóvenes que se acercan a este mundo, en lugar de ser al revés.
¿Por qué es meter un gol la legalización de un sindicato de trabajadoras del sexo? ¿No tienen derechos laborales las prostitutas?¿Son un pequeño colectivo de aficionadas? En fin, no entiendo nada...de un gobierno progresista, y menos si me hablan de tan lamentable espectáculo como el fútbol...¡eso sí que lo deberían prohibir!