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lunes, 19 de septiembre de 2022

Joan Baldoví, el valenciano, racismo y el tema de la expulsión de los moriscos.

 Joan Baldoví es un político que, cada cierto tiempo, aparece en los medios de comunicación con sus declaraciones y reflexiones. En los últimos días ha sido noticia por la defensa de una medida polémica: la expulsión de su puesto de trabajo de una profesora de música con treinta y cinco años de experiencia porque no tiene la acreditación lingüística en valenciano.

Sus palabras me han recordado automáticamente al interesante y muy didáctico tema de la expulsión de los moriscos, en las dos primeras décadas del siglo XVII. Uno de los "problemas" que encontraban algunas autoridades y otras personas era precisamente que no hablaban español o, peor aún, que conservaban su lengua y su cultura. Curioso porque este político va de progresista, pero, además, siendo valenciano de nacimiento y habiendo sido Valencia el reino en el que empezó la expulsión y dónde tantos miles de familias fueron obligadas al destierro parecería que debería manifestar otro talante.

Habla de amor a la tierra...No sé, para mí el amor a la tierra es otra cosa muy diferente. Me pregunto qué diría si desde otros partidos políticos se propusiera expulsar de sus trabajos a los extranjeros que llevan aquí determinado número de años, aunque fueran treinta y cinco y no hablan español, o valenciano, o catalán, o vasco o gallego...

¡Palabras huecas! Osea, ¡racismo!

domingo, 20 de septiembre de 2020

Sobre el proyecto de ley de Memoria Democrática.

Antesdeayer pude leer el comunicado oficial del gobierno de España sobre el proyecto de Ley de Memoria Democrática. Además, vi algunas noticias en televisión y leí un par de artículos de opinión en prensa conservadora y las propuestas de otro grupo parlamanterio, concretamente Izquierda Unida (en coalición con otro partido).

¡Qué puedo decir! Por un lado, lógicamente, que no he tenido acceso, por el momento, al texto en cuestión. Por otro, que tampoco he leído los argumentos o las opiniones de los defensores de esta futura nueva ley, más allá de lo mencionado.

Desde luego me parece un despropósito de los más grandes que he leído en los años que  llevo prestando atención a la actualidad, es decir, desde mi adolescencia. Así, sólo puedo comparar semejante disparate con algunos proyectos o realidades en materia medioambiental.

Veamos. ¿Es necesaria una nueva ley? ¿Qué razones tiene el gobierno para cambiar la denominación que viene utilizando desde hace años?¿Es el momento adecuado? Y sobre esta pregunta me voy a extender un poco. Estamos en plena crisis socio-sanitaria con una pandemia que amenaza la vida, la salud y la economía. Parece que nos acercamos a otro estado de alarma y la situación económica no puede ser obviada, dada la gravedad de los acontecimientos diarios. Y, en ese escenario, el gobierno se propone ahondar en las diferencias en lugar de hacer lo contrario.

Pero es más ¿qué legitimidad tiene un gobierno sin mayoría absoluta al que le está costando Dios y ayuda (¡perdón, Dios no!, según muchos) sacar adelante los presupuestos generales del Estado, llevando ya mucho tiempo trabajando con los del gobierno anterior...¡que se dice pronto! ¿Es lógico que un gobierno formado por un partido como el PSOE y Unidas Podemos que no fueron los más votados  ni tienen mayoría absoluta pretendan sacar adelante nueva legislación tan poco conciliadora?

Y ya, entrando en materia, parece que los detalles, escasos, que se han aportado por el gobierno revelan una mediocridad cicatera y un deseo más que criticable. Así, sorprende que en un texto legal de este rango -nada menos que una ley- se puedan verter esos graves errores metodológicos y  de concepción desde todos los puntos de vistas, no solo el historiográfico, que ya sería más que suficiente. Todo parece indicar que se trata de un timonazo, pero también de un gran timo, una gran estafa con tintes históricas e ideológicas peligrosísimas.

Si no es así ¿qué sentido tiene fijar una fecha tan exacta (en realidad, cargada de imprecisiones) como el 18 de julio de 1936 como punto de partida de todo lo que se quiere legislar, prohibir, censurar y perseguir? ¿No sería más lógico que se hiciera una declaración oficial en la que se afirmara que nuestro sistema político, legislativo, educativo y judicial condena los golpes de Estado? ¿Qué diferencia hay entre el golpe de Estado organizado por el llamado Pacto de San Sebastián, las otras intentonas o la mismísima mal llamada Revolución de Octubre de 1934 y el de julio de 1936? Quizás fuera el momento de dejar dicho que ni unos ni otros y que la misma II República fue un "alzamiento nacional" según los propios republicanos del momento, en un documento tan "objetivo" como la "Gaceta de Madrid" (equivalente al Boletín Oficial del Estado) ya que se convocaron unos comicios "municipales", repito "municipales" y lo que ocurrió es que se cambió de régimen.

De manera que la elección de la fecha no deja de sorprender y causar estupor. Es sencillamente una arbitrariedad verdaderamente malintencionada y preocupante por cuanto desvela las intenciones de sus autores y autoras.

Y así, suma y sigue. El Valle de los Caídos, los restos mortales del presidente de un partido político encarcelado antes del golpe de Estado y fusilado a los pocos meses por el gobierno republicano, José Antonio Primo de Rivera y un buen número de extrañas actuaciones como la instauración de dos días especiales, el 31 de ocutbre y el 8 de mayo o la curiosísima constitución de una "Comisión Estatal de la Memoria y Reconciliación con el Pueblo Gitano". No soy capaz de comprender de qué va el tema. Me suena, sinceramente, a una aproximación muy peligrosa a medidas totalitarias y que, lejos de mejorar nada, vendrán a radicalizar posturas, aumentar el malestar y crear inquietud.

Así, que por ley se diga lo que es bueno y lo que no, y que se pueda prohibir cualquier idea que se salga de los estrictos raíles del dictado político, no parece precisamente democrático. De manera que da la sensación de que sólo hubo víctimas de un lado y verdugos del otro. Y es más, se da a entender que todos los muertos del lado bueno eran víctimas cuando la realidad es que había de todo. Me explico. No justifico la violencia pero, hablando históriográfica y lo más objetivamente posible, no es lo mismo que se fusilase a un maestro, a un alcalde o a un concejal por sus ideales de izquierdas a que se hiciera con personas que hicieron correr la sangre, como ocurrió en determinados -muchos- casos.

Y, por cierto, si se habla de "democracia" ¿no se está falseando la realidad, el concepto y el término? Venga, vamos a ver si nos aclaramos un poco. Las personas que hoy defienden o defendemos los sistemas democráticos nos referimos a prácticas parecidas, tan mejorebles como pudieran ser, a las actuales. 

Sin embargo en aquellos tiempos de julio de 1936, de antes y de después, ¿quiénes defendían la Democracia? La inmensa mayoría de políticos de izquierdas, no nos engañemos, o, mejor dicho, no nos engañeis, lo que querían, por lo que luchaban era por otra práctica no nombrada y que debería aparecer en una ley que merezca tal nombre. Esas personas, partidos, sindicatos de esos años lo que querían era la instauración de la "Dictadura del Proletariado" y no precisamente una Democracia. Pero estos aspectos tan, tan importantes nunca se dicen, nunca se citan, no se incluyen ni en los libros de texto de nuestro alumnado de Secundaria y de Bachiller. Y el profesorado hace lo que ... ¿puede? ¿quiere?¿le dejan? Desde luego la televisión, la radio, algunos periódicos y un amplio elenco de políticos cumplen perfectamente su cometido de estar hablando siempre de los mismos tópicos y falacias y obviando otros datos esclarecedores.

De manera que, si esa ley llega a buen puerto, en realidad significará que las cosas van muy mal en España y que nuestros políticos en el poder han perdido toda credibilidad, honorabilidad y honradez histórica y democrática. ¿Dónde quedará la libertad de expresión? ¿Dónde el derecho al libre pensamiento?¿Dónde la libertad de conciencia? ¿Será un delito decir estas cosas que digo? ¿Qué me pasará si digo que Azaña era un golpista, por ejemplo? ¿Qué me dirán cuando cuento que en casi todos los pueblos de España, cuando llegó la II República, se cambiaron los nombres de muchas calles para ponerles el nombre de dos militares golpistas convertidos en héroes? ¿Eran héroes por levantarse militarmente contra un gobierno legítimo? Pero claro, todo esto no entra en la nueva ley de Memoria Democrática porque ocurrió unos años antes del 18 de Julio de 1936. 

De cualquier manera, habrá que esperar a leer los textos elaborados y ver cómo evolucionan, si es que lo hacen. Desde luego, las propuestas de Julio Llamazares son, sencillamente, absurdas y humillantes. No sorprende viniendo de una persona que, siendo comunista, nunca dice nada de los suyos...Y habría mucho que decir.

No quiero terminar sin decir que no me considero de ningún partido político ni de ideología política concreta alguna y que respeto el dolor de los descendientes de las víctimas y su deseo de recuperación de sus restos mortales pero, me temo, esta ley no va de eso, sino de otra cosa, controlar a los que no piensan igual y generar una corriente de pretendidos apoyos entre determinados grupos sociales muy poco ideologizados y motivados. Una pena que se hagan las cosas tan mal.



martes, 11 de febrero de 2020

Echar en cara, ¡casi na!

Lo que para algunas personas es algo tan cotidiano que ni reparan en ello para otras supone un verdadero problema. Estoy hablando de esa conducta que denominamos "echar en cara" y que se puede denominar de diferentes maneras, con sus correspondientes matices, tonos, gesticulaciones, caras, situaciones...Así, se puede escuchar: reprochar, afear (la conducta), soltar (normalmente, soltarlo, soltarla), dejar caer, restregar ...
Cuando decía que para algunas personas supone un problema me refiero a que, por un lado, les resulta muy violento que les digan algo negativo pero también al hecho de que, por diferentes causas, les cuesta mucho recurrir a esa forma de comunicación que conlleva un cariz negativo, una suerte de ataque frontal que puede no casar bien con determinadas formas de ser, caracteres, costumbres, entornos, convicciones, deseos y hasta ideologías y creencias.
En el otro extremo, precisamente lo contrario. El reproche, en cualquiera de sus formas, como forma cotidiana de relacionarse. Y entre medias, millones y millones de posibilidades que tienen mucho que ver con factores no percibidos en la mayoría de ocasiones como pueden ser el lugar de procedencia, el carácter personal y/o familiar o el aprendizaje vivido (o sufrido,según se mire).
Lo curioso es que no se suele hablar mucho del tema. No suele aparecer ni en la gran pantalla, ni en la mediana ni en las ahora superabunantes y ubicuas, las pequeñas pequeñas, los móviles. En la radio y la prensa tampoco he topado con demasiadas alusiones, aunque quizás sean dos medios más ricos, en general.
Con el tiempo vamos aprendiendo a defendernos y, en la misma medida, más o menos, a "atacar", que puede ser una forma de ataque.
Una vez una joven, en una reunión familiar, tras varias intervenciones en las que se sucedían preguntas sobre cuestiones un tanto personales dijo algo así como: "yo también sé atacar", que me recuerda a otras formas parecidas como: "lo dejamos así o entramos en detalles...de todos".
En una ocasión, una persona que no había cumplido con su obligación y su compromiso profesional, para defenderse, dijo que no iba a permitir que se le afeara la conducta, y justo después inició su particular "repaso" (otro cuasi sinónimo de "echar en cara") a otros presentes, con la particularidad de que esos sí habían cumplido.
Son tantas las modalidades en pro y en contra que resulta difícil sintetizar. Desde luego es muy de agradecer cuando una persona te dice las cosas en su justo momento, con buenas maneras, delante de las personas justas...sin intención de dañar, ridiculizar o señalar. El respeto, la empatía, la cordialidad, lo que llamamos normalmente "educación" son motivos de aprecio y de agradecimiento. Y, en la otra orilla, ya sabemos lo que hay, y, muchas veces, quién o quiénes...
Decía Alfonso Ussía hace unas semanas en uno de esos artículos de La Razón que, como pimientos de Padrón, insultan o non...que un político reveló que hablaba muchos idiomas pero que, sobre todo, se sabía callar en todos ellos. Quizás sea esa una de las mayores virtudes del ser humano.

Continuará...

Continuará...

miércoles, 27 de febrero de 2019

Claro que habría que prohibir el fútbol en España...

Tantas veces he dicho, en privado pero también en público, que creo que se debería prohibir el fútbol en España que ya ha llegado un momento en el que he pensado que debería dar un paso más y explicarlo. El fútbol es un deporte aunque además se haya convertido en un espectáculo de masas de primer orden en muchos países, territorios, sociedades y grupos. Y además, es una especie de "pasión" demasiado desbocada en tantos casos que hacen aconsejable que pensemos si es "normal" o sencillamente "lógico". Como espectáculo de masas el fútbol, es decir, todo lo que hay alrededor viene produciendo verdaderas aberraciones humanas, sociales, económicas, urbanísticas, políticas, informativas, emocionales, periodísticas, educativas, ambientales, culturales, éticas...Y eso está ahí, si se quiere ver como si no. Con un simple insulto, con una frase más o menos ingeniosa se puede zanjar todo lo dicho. Hasta hace muy poco se aludía, por ejemplo, a la sexualidad de una persona para descalificarla, y asunto terminado. O se achaca la "rareza" del osado crítico, y ya está. Sin embargo, la cuestión es de gran importancia. Ver lo que ocurre en España con el fútbol es verdaderamente penoso pero, lo que más duele es el atronador silencio de la inmensa mayoría de personas a las que no nos gusta nada y que tenemos que sobrellevar esa carga de ruído, de imágenes chillonas, de realidades que rayan lo obsceno y lo injusto y que se cuelan a cada instante en nuestras vidas.
Hace unos días, sin ir más lejos, en una emisora de radio nacional, el periodista decía algo así como "Iniciamos hoy nuestro espacio informativo dedicado al deporte enfocando principalmete el fútbol..."¡Sorprendente! ¿Hoy? Pero si es todos los días y a todas horas. Pero si se cambian hasta los horarios de los trabajos y de los transportes para determinados eventos. Pero si se informa más del fútbol que de lo que pasa en el Congreso de los Diputados o en el Senado o en el Consejo de Ministros. Si de dedica media hora en el mejor de los casos a hablar de todo lo divino y lo humano, lo nacional y lo internacional, y otra media a hablar de fútbol...Si tenemos, por hablar de deportes, campeones y campeonas de Europa y del mundo de un montón de deportes y no los conoce nadie...
Pero ¿y la agresividad que genera? ¿Nos lo hemos planteado alguna vez? ¿Es normal? Ya sé que muerto el perro...no necesariamente se acaba la rabia pero algo habrá que hacer.
No entiendo esta sociedad en la que un futbolista es más importante que un médico, que un albañil, que un panadero o que un ama de casa...que pone hasta el aperitivo para que alguien se siente a gritar frente a un televisor. No entiendo este mundo en el que a diario vemos a gente manifestándose y quejándose y nunca he visto nada en contra del fútbol, aunque seamos mayoría. No entiendo que podamos escatimar tanto dinero para tantas necesidades y que no se haga con el fútbol. No entiendo lo que viene pasando en los pueblos y ciudades de España con sus equipos, con sus gastos, con sus fichajes, con sus empresas en torno a este cuasi-circo romano. No puedo compartir ese sentir de pertenencia a un país que se paraliza o se enerva por estas razones y no por otras mucho más importantes. Lo siento. Creo que ya ha llegado el momento de empezar a desmontar esta gigantesca falacia de ídolos, semi-dioses, manejados por unos pocos, para disfrute de una masa que no quiere reaccionar a otros estímulos.
Desde luego es evidente que el fútbol debería estar prohibido en colegios e institutos y que las instituciones públicas deberían hacer lo propio. Visitemos una biblioteca pública, un centro educativo público, un centro de mayores, una sala de urgencias y luego pensemos lo que se podría hacer con la ingente cantidad de dinero y recursos de todo tipo utilizados en el fútbol.
En fin, una pena el reflejo que proyectamos de la sociedad más culta, más rica y más preparada de todos los tiempos.
¿No es sorprendente que se pueda objetar en la declaración de la renta si se desea que se destine una parte de nuestros impuestos a la Iglesia Católica y que no se pueda hacer lo mismo con el fútbol?¿No es sorprendente que un futbolista pueda eludir la cárcel llegando a acuerdos económicos con la Justicia o la Hacienda Pública? Otra opción sería que se construyeran ellos mismos, las estrellas de la camiseta y el pantalón corto, sus propias cárceles, como las mansiones en las que viven, pero con la particularidad de que las vigilásemos con dinero público.¡Madre mía! ¡Aberración tras aberración!

lunes, 17 de diciembre de 2018

Escuchar es muy difícil, pero se puede aprender, incluso de mayores.

Escuchar es muy difícil pero se puede aprender, incluso de mayores. Para millones de personas es un verdadero problema. Por un lado están los que no escuchan...y por el otro, los que se sienten no escuchados. Y entre medias hay un sinfín de posibilidades y de grados intermedios. Así, hay quiénes no escuchan pero se quejan de que no les escuchan -¿lo suficiente?- a ellos, o los que, directamente, se sienten muy mal porque no tienen a nadie, sin darse cuenta de que el verdadero problema es que no saben conversar, decir y escuchar sobre el mismo tema, sin enjuiciar, sin valorar, sin criticar, sin etiquetar, sin excluir las opiniones de nadie, sin tenerse que quedar encima, sin saberlo todo, sin negarlo todo, sin extenderse tanto como poara perderse (en inglés se usa la expresión "shaggy dog story" -historia de perro lanudo-con humor para referirse a los relatos tan detallados como innecesarios y aburridos)...
Hay quiénes escuchan pacientemente y cuando creen que les toca hablar se encuentran con una despedida, un cambio de conversación o un no rotundo...o un "sí, ya". En muchos casos una persona quiere contar algo y el nivel de escucha es tan, tan escaso, que las primeras palabras le sirven a su acompañante para seguir con la palabra...Por ejemplo:

-Ayer estuve...
-Sí, yo ayer estuve en el cine y vi...
Quince minutos después...
-Pues eso que te decía que ayer yo...
-Anda, no te lo he contado ayer yo ví a tu amigo...
Pasados otros diez minutos de relato...
-Sí, que te quería decir que...
-Oye, que no te he contado que he contratado...

Y a veces el mensaje se queda sin emitir, otras se lanza a trompicones, entrecortado, o sin llegar al final.
Pero hay situaciones más curiosas como cuando se quiere contar algo y a cada palabra se produce una interrupción "adivinatoria"...
-Ayer me llamaron...
-Sí, de una encuesta de esas de satisfacción, ¡qué rollo, tía!, a mí me llaman todos los días cuando me siento a comer...
-No, ayer me llamaron del centro de...
-¿Del centro cultural?, a mí también, con lo de la actuación de...que se pospone.
-No ayer me llamaron del centro de atención al cliente del...
-Ah, ya...

En fin, cada palabra que se avanza es una retahíla indagatoria y expositiva sin venir a cuento. Cabe plantearse si no se trata de maniobras más o menos conscientes.

La cultura popular ha generado expresiones a veces muy originales para describir esas situaciones tan incómodas y hasta nocivas para la convivencia. Por citar un ejemplo de Tomelloso, en la provincia de Ciudad Real, que seguro se usa en más lugares, escuchamos en una ocasión:
-!Es que no me dejas mojar sopa!
Hay otras muchas fórmulas más sencillas pero no tienen esa gracia. Se dice que te escuchen, que te esperen, que quieres decir algo...con mayror o menos acompañamiento de palabras de cortesía, con el "por favor", o el "si es usted tan amable" o "si me lo permite", o con alusiones a tiempos muy cortos, "un par de segundos", "un minuto"...
Lo cierto es que para muchas personas el diálogo, la conversación, la comunicación oral...es un verdadero sufrimiento. Así, encontramos a gente que no quiere hablar con determinadas personas, o que se niega a mantener diálogos y, en la otra situación, tanta y tanta gente que necesita, casi desesperadamente que la escuchen que, cuando cogen la vez no son conscientes de que hay necesidades del receptor también.
Las razones para ese no escuchar son múltiples. He leído algunas y otras son de cosecha propia. Desde luego el listado es largopero incompleto.Veamos algunas:

-Aprendizaje desde la infancia...Si en una casa no se suele escuchar es muy probable que la descendencia tampoco, pero no es un axioma científico.
-Generación espontánea...puede ser una cuestión neuronal, cerebral, química o de otro tipo.
-Ingesta de sustancias que "sueltan la lengua"...y a buen entendedor, pocas palabras bastan...
-El miedo y la inseguridad hacen que algunas personas no paren de hablar...
-La soledad...
-El sentimiento de superioridad. Quiénes no están dispuestos a escuchar algo porque ya se lo saben, lo saben expresar mejor, se sienten los cabecillas o líderes, creen que lo suyo siempre es más ocurrente, más interesante, más auténtico...
-Los que necesitan destacar, por ejemplo, delante de un jefe...
-Los que desean "anular" a otra persona, a otra opción...
-Los que sienten que lo hacen muy bien, por su gracia, por su soltura, por su naturalidad, locuacidad, comicidad, formación, liderazgo...

En español contamos con muchas palabras y expresiones que hacen alusión de forma más o menos exacta a esa dificultad de prestar atención a lo que dicen otras personas:

Abundante, bocarán, bocazas, charlatán, lenguaraz,... "no se calla ni debajo del agua"; "necesita un curso intensivo de buceo, pero sin escafandra"; "en boca cerrada no entran moscas"; "oveja que bala pierde bocao"; "por la boca muere el pez"; "ni que trabajara en Telefónica"; "necesita audiencia"; "le gusta escucharse";

Además, hay motes que se han venido utilizando para designar a quiénes no paran de hablar. Por ejemplo, "el mudo"...
Desde luego hay veces en las que con mano izquierda, con paciencia y humor se manejan bien estas situaciones. A veces no hay directamente contacto y puede darse incluso el enfrentamiento, el conflicto y la violencia. Hay casos de manual y de verdadera necesidad de ayuda especializada o terapia.

Hay personas con una capacidad inconmesurable para escuchar y, una buena parte de ellas son verdaderas heroínas, cercanas a la santidad, si se es creyente. En muchos casos se trata solamente de jerarquías, de todo tipo,de cualquier tipo...pero jerarquía, mantenimiento de un orden establecido dependiendo del "poder", en cualquiera de sus formas.
Hay gente que sufre, que lo pasa muy mal, y que no encuentran esos momentos para ser escuchados. Y hay igualmente quiénes sufren por su aislamiento, por la inexistencia de interlocutores.
En la llamada "educación reglada", desde la Educación Infantil se trabaja lo más intensamente que se puede esta habilidad "básica" para la convivencia. Quizás, visto lo visto, se debería trabajar mucho más, seguramente. Lo cierto es que el problema, la verdadera carencia, no está en la escuela, aunque se pueda contribuir. Se trata de una auténtica dificultad que se puede superar. Hay que ser consciente, en primer lugar, del alcance de nuesto discurso...y de nuestras características, positivas o negativas. Después, detectadas las dificultades habrá que leer, aprender, y ponerse manos a la obra, imponerse una disciplina y un programa de trabajo y, ponerlo en práctica, es decir, escuchar.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Ya podemos ir preparando la próxima fiesta española...

Ya ha pasado Halloween. No hay más fiestas que celebrar en España. Ahora toca el Día de Acción de Gracias. Habrá que ir pensando en el pavo y en la Super Bowl...Nada de la fiesta de la Inmaculada ni de la Constitución Española, el cuarenta aniversario, nada, nada...¡qué tontería!¡qué poco original! Nada de san José de Calasanz, patrono de los maestros, ni de san Martín y san Andrés y la matanza del cerdo, nada, que no, ¡qué vulgaridad! Toca el Día de Acción de Gracias y el viernes negro. Es que gusta mucho...¡mola!, el cuarto jueves de noviembre, ¡no lo olvidemos!

lunes, 17 de septiembre de 2018

La desolivización de España...

Estoy sentado en mi trabajo. Desde mi mesa veo por la ventana pasar los camiones, por la carretera nacional. A los coches no los veo, salvo que me estire un poco. Si me levanto lo veo todo con bastante detalle. Veo pasar una góndola cargada de olivos centenarios, ya podados y con su cepellón. No es el primero ni la primera docena. Pienso en lo que está pasando y recuerdo lo que decía aquel agricultor de aquí, de Piedrabuena: 
-Están plantando los árboles del campo en el pueblo y los del pueblo en el campo, ¡ésto no hay quién lo entienda!
Me vienen a la memoria esas rotondas con olivos podados en plan fantasía, por no decir chirrriante horterada antinatural, esos parquecillos de espanto, esas plazas y rincones en las que se vuelve a la más trasnochada litofilia reinventando un pasado que nunca existió. Recuerdo vivencias de gentes que vendieron sus olivares para estos fines decorativos y comerciales. Ahí quedó, por ejemplo, la película "El olivo" con sus múltiples y demoledores mensajes, en alguna cuneta de los archivos cinematográficos. Casi me sangran aquellos olivos que me arrancaron por el morro, sin haber completado el proceso expropiador, en fechas tórridas, sin avisarme previamente, para que pasara un absurdo, costosísimo e innecesario trasvase del Tajo a la Mancha, por debajo del cual, manaban aguas minerales extraordinarias, por cierto. Aquellos olivos míos, que fueron de mi padre que en paz descanse, de mis abuelos y de mis bisabuelos, como mínimo, no se pudieron salvar porque esa tarde había fútbol y los maquinistas que podían hbérmelos cogido y trasportado estaban muy ocupados y no tenían tiempo y tenían que ver el partido. Era la época del ladrillazo, por si fuera poco.
Y así, mientras tanto, se van arrancando pies a los olivos centenarios -miles y miles-para poder mecanizar la aceituna, es decir, su recogida, la recolección del fruto. O se van arrancando olivares enteros y poniendo nuevos, en espaldera, bien juntitos y con riego, para que produzcan mucho y muy deprisa. Y se van echando cada vez más productos químicos que hacen más que dudosa la bondad de estos árboles, de esos lugares, y de su preciado fruto. Ya hay olivares que antes producían, por ejemplo, espárragos y ahora, aunque sigan brotando, los esparragueros experimentados, no los recogen.
Van cambiando esos paisajes y con ellos todo, la vida y la vista que ofrecían. 
Ahora, para ver olivos se puede ir a un parque, a una rotonda, a una plaza, aunque quizás lo que se vean no sean olivos sino esas extrañas formas, esas plataformas a distintos niveles en las que han convertido las escasas ramas que les han dejado con vida tan atrevidos podadores. Es cuestión de gustos o de mal gusto, depende de quién opine. 
Pienso en los visitantes que, al ver semejantes despropósitos hechos con nuestro arbolado, pueden pensar, por ejemplo que si hacemos eso a nuestros más preciados y longevos árboles productivos qué no nos haremos a nosotros mismos. Me viene a la mente que quizás esos visitantes lo encuentren "bonito", "precioso", "original" y hasta entrañable y auténtico y típico, y, por supuesto, fotografiable. ¿Y los niños y niñas? ¿Qué pensarán? ¿Qué sentimientos y recuerdos se irán formando en esas cabecitas?¿Y los jóvenes? ¿Se estarán dando cuenta de este capítulo más de la larga novela de la desnaturalización de nuestro entorno, de la artificialización, de la banalización, de la horterización extrema, de la llamada urbanalización? Quizás dirán esa frase tan socorrida del "será lo que sea pero a mí me gusta"...
En fin, es sorprendente que nuestras autoridades permitan estas actuaciones mal llamadas ornamentales o de embellecimiento o las promuevan. Es penoso que no haya voces críticas suficientemente autorizadas para decirlo alto y claro. Es vergonzoso y muy contradictorio que nos digan lo que podemos y no podemos hacer en las fachadas de nuestras casas, hasta una escala del centímetro y del color, por ejemplo, y que se permitan semejantes atentados eco-urbanísticos. ¿Y nuestro Patrimonio?¿Y el valor del paisaje rural pero también urbano? Luego se argumenta que no hay dinero, que España tiente tanta Historia y tanto que proteger que no hay dinero...
Hay días que prefiero no mirar por la ventana.





domingo, 16 de septiembre de 2018

Medalla del gobierno del PSOE al consejero del PP más criticado de Castilla-La Mancha, Marcial Marín...

El 8 de septiembre de 2018 el gobierno de España, del PSOE y otros partidos, concedió la medalla al mérito civil a Marcial Marín Hellín. Los sindicatos de Educación ya han manifestado su sorpresa y malestar. ¡Sencillamente es inexplicable! Baste recordar que, tras liquidar el proyecto de bilinguismo del British Council-MEC que tan buenos resultados venía dando, afirmó sin rubor que ellos, los gobernantes del PP de Castilla-La Mancha habían hecho más por la enseñanza del inglés en unos meses que el PSOE en decenas de años. Los sindicatos CCOOy STE, por ejemplo, ya han hecho públicos sus comunicados manifestando su indignación.

martes, 11 de septiembre de 2018

Carlos Hernández y la mentira como sistema.

El 30 de agosto de 2018 el periodista (¿periodista o escritor de pasado-ficción?) Carlos Hernández publicó un largo artículo en "eldiario.es" en el que acumula una ingente cantidad de datos contra Franco y el Franquismo como si se tratara de un abogado de la parte contraria contratado ex profeso para ese fin. Así, con un título que podría pasar por creíble inicialmente, "Franco: datos frente a la demagogia negacionista" se presentan una serie de datos de una sola parte de esa compleja realidad de unos cuarenta años mal contados. Se dan datos pero se olvidan los otros demoledores datos...cuando no se hacen afirmaciones más que discutibles y solo se centra en lo que de negativo ha encontrado él u otros escritores o historiadores sobre Franco. Por cierto, comete el error entre otros muchos, de confundir a Franco, una persona, con lo que se viene llamando "franquismo"...Curioso en un periodista que dice querer aportar luz con datos sobre la demagogia negacionista. Un símil equiparable que nos puede servir es el de describir el cuerpo humano de una persona parte a parte y, llegado el momento, en el de la persona contraria, centrarse solo en un músculo orbicular muy poco vistoso. Eso es lo que se está haciendo a diario bajo una pretendida búsqueda de la verdad, que asusta.
En fin, no puedo recomendar el artículo en cuestión por ser pobre y tendencioso como él solo pero que quede siquiera mi pequeña queja, que no es ni mucho menos un "intento de manipular la realidad para blanquear la dictadura" como dice Hernández. La historia de España durante la dictadura de Franco, me temo, no es blanqueable pero tampoco es ennegrecible, es del color real de sus gentes, millones, de todas las clases y condiciones. Esa historia está cargada de colores, de historias terribles y de historias preciosas y no se puede simplificar con unos cuantos insultos, unas mentiras y unos tópicos. En fin, da pena leer algo así que pretende ser tenido por serio.

Sánchez Miras sigue con su subjetiva interpretación de un pasado que no ocurrió.

Ayer, 10 de septiembre de 2018, pude leer en el diario La Tribuna de Ciudad Real un artículo de Domingo Sánchez Miras. Me sorprendió negativamente. Viene a ser una réplica, breve y sin fuerza, del terremoto que estamos viviendo en España en torno a la Guerra Civil de 1936-1939 y de la exhumación de los restos mortales de Franco. Cualquiera que le lea se habrá dado cuenta de que no insulto ni uso epítetos, de manera que debo ser , como mínimo, sospechoso, y, casi seguramente, culpable de algo. Y así es como está el patio. Temas que son casi de manual ahora se presentan al revés, obviando todo lo que podría hacer entender lo que ocurrió en el pasado. 
Hablar de la memoria, de como los demás utilizan o han utilizado a su antojo la Historia y de cosas por el estilo y no ser capaz de intentar, siquiera someramente, equilibrar o calibrar  un mínimo esas visiones me parece muy poco serio y sinónimo de subjetividad y desprecio a la verdad. Es como pretender que se quiere comparar el precio de dos objetos y olvidar pone uno en la balanza. Hablar del golpe de Estado de Franco y no hablar de los otros, de los anteriores, hablar de un dictador y no de otros, hablar de dictadura como si el resto fueran demócratas es sencillamente un insulto y una falta a la verdad.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Sobre la Universidad española, hablan un alumno y un profesor...

Un alumno y un profesor universitarios conversan sobre lo divino y humano. Llegado el momento, el alumno, recordando que está hablando con un profesor universitario y aprovechando que ya ha aprobado su primer curso de carrera, inicia su particular lapidación. 
-Oye, tú que la conoces bien, quiero decir, por dentro, la universidad española está fatal, pero fatal, me quejaba yo, bueno, yo y todos mis compañeros, del instituto, pero vaya tela, ¡qué desastre!, ¡que pasotismo!, por no decir abandono, hay alguno que se salva... pero vamos, ¡¡¡fatal!!!...la motivación es como si no existiera...
-Bueno, hay cincuenta y tantas universidades españolas y somos miles los profesores pero, si quieres, podemos hablar un poco también de los alumnos...
-¿Cómo?
-Sí, que también podemos hablar del alumnado, ¿o no?

viernes, 10 de agosto de 2018

¿Se puede o no se puede hacer fotos en la Basílica del Valle de los Caídos?

¿Se puede o no se puede hacer fotos en la Basílica del Valle de los Caídos? Allí hay carteles que dicen que no se puede. Te puede ocurrir que te llamen la atención y que ese mismo día, aparezcan imágenes en diferentes periódicos, en la televisión y en internet en las que no sólo se muestra lo que se supone que está prohibido fotografiar sino que, ¡sorpresa! se puede contemplar a gente haciendo y haciéndose fotos delante de la tumba de Franco...como hoy, 10 de agosto de 2018, viernes, en el periódico El Mundo, en la página 8.
Por cierto, se podía avisar al entrar ya que puede que haya personas que vayan exclusivamente con ese fin y que, tras pagar la nada barata entrada, se lleve el disgusto y la sorpresa de que le llaman la atención por hacer lo mismo que acaba de ver en un periódico o en la televisión, desde ya dos meses.

Y la solución de ir al Palacio Real de Madrid para pedir permiso por escrito resulta verdaderamente sorprendente. Quizás haya que tenerla en cuenta cuando haya que colaborar con alguna causa, monárquica o simplemente nacional...

lunes, 2 de julio de 2018

Enzarzarse en polémicas políticas simplistas del pasado como el traslado de los restos mortales de Francisco Franco no conduce a nada.

Desde hace unos días ha cobrado intensidad la polémica sobre la retirada de los restos mortales de Francisco Franco Bahamonde, jefe del Estado desde 1936 a 1975, de su tumba, en el Valle de los Caídos.
El nuevo gobierno nacional, del PSOE, con el apoyo de todos los demás grupos políticos excepto el PP y Ciudadanos, dice estar dispuesto a sacar los restos de Franco en muy pocos días.
Llama la atención el vocabulario utilizado, la falta de rigor histórico, la omnipresente forma de simplificarlo todo y reducirlo a su mínima expresión, para, después, insultar, descalificar y culpar a todas las personas que no acepten esas frases sin valor alguno.
¿A qué me estoy refiriendo? ¿A quiénes? Basta leer los periódicos, escuchar la radio, ver la televisión o las noticias y demás mensajes de internet para darse cuenta de que algo está ocurriendo. Se habla de forma generalizada de Franco, al que suele seguir el epíteto de dictador. Después, dependiendo de quién hable, se vienen vertiendo afirmaciones de lo más fuertes, como genocida o asesino. En muchos momentos da la sensación de que esas personas que hablan o escriben de esa manera no se han molestado en aclarar que los restos mortales a los que se refieren eran eso, un simple cadáver. Parecía, en realidad, que se trataba de un hombre que estuviera vivo y al que tenían que desalojar. Es más, en un estado aconfesional  y viniendo de tantas personas agnósticas y tan progresistas sorprende esa casi veneración por el cadáver embalsamado de un enemigo, al considerarlo como vivo o cuasi-vivo, y tan importante, a pesar de llevar cuarenta y dos años y pico enterrado con una losa de mil kilos de peso encima y en un lugar recóndito al que sólo van los que de verdad tienen interés en hacerlo.
Tendría su gracia que, una vez sacados los restos de Francisco Franco, se ubicaran en un sitio, por ejemplo, céntrico y accesible y que su olvidada sepultura se convirtiera en lugar de atracción, de visita y hasta de culto. Desde luego es una posibilidad. Lo que está ocurriendo es que se está creando una curiosidad y generando unas expectativas antes inexistentes.

Es muy importante partir del rigor histórico, hasta dónde nos sea posible. Y hay que admitir que se trata de una personalidad controvertida, polémica, sobre la que nunca habrá consenso.
Así, Franco es la representación del dictador fascista para unas personas, con tintes de genocida, a pesar de que haya historiadores de gran prestigio y procedentes de enfoques marxistas que no lo consideran así. Mientras, para otras personas, es un héroe nacional, un caudillo, un salvador, aunque se conozcan con bastante exactitud sus carencias y defectos.

No se puede, en realidad no se debería, juzgar a una persona con una palabra o una frase o dos, sin tener en cuenta, como mínimo, el contexto en el que tuvo lugar esa vida, reducida a unas cuantas palabras. Sorprende que haya numerosas biografías de cientos y cientos de páginas, basadas en miles de folios, documentos, testimonios…y que se simplifique de forma tan burda. Decía un maestro y pintor que conocí que el medio utilizado condiciona el mensaje: con una brocha gorda hay determinadas imágenes que no se pueden pintar, sobre todo si la superficie es exigua.

Se están lanzando afirmaciones de lo más deformantes sin tener en cuenta que, para muchas personas, miles o cientos de miles de personas, pasan a ser poco menos que dogmas de fe, por el mero hecho de ser dichas por políticos, por gobernantes, por profesores universitarios, por periodistas…Esas personas no saben o no quieren saber que la realidad es muy compleja y difícil de conocer. No se les dice todo lo que podría ser necesario para situar en su lugar preciso a este personaje y este período de nuestra historia.
Es preocupante que haya tantísima gente que no sepa verdaderamente quién era Franco ni por qué unos lo denostan y otros lo respetan, por decirlo suavemente. Desde luego lo que puede llegar a inquietar es que la juventud se crea toda la mal llamada información que se genera ante estas polémicas y que terminan convirtiéndose en tópicos.
Hoy, sin ir más lejos, un articulista en el Diario La Tribuna de Ciudad Real habla del tema rebuscando en las profundidades de los últimos días de la muerte del entonces jefe del Estado y recreándose en los insultos y apodos que usaban algunos de los que le rodeaban. Curiosa lección de todo un político ya jubilado que, en tantas ocasiones, viene a hablar de respeto. ¿No tendrá por ahí el escritor de tan amplias miras algún articulillo sobre los apodos que recibían de sus camaradas personajes como Azaña o Negrín, por ejmplo, esperando a ser publicado?

No, el hecho de que yo escriba estas ideas no significa que sea franquista o fascista o nada por el estilo. Siento decepcionar a los etiquetadores y señaladores, tan abundantes como innecesarios. Se trata de un intento de clarificar una situación que se está emborronando, a mi juicio, hasta límites insospechados.
Podemos hablar de Historia empezando en 1936, en 1934, en 1931, en 1929…o ir más al grano. Podemos hablar de golpistas y tendremos que sacar a colación que, hace ochenta, noventa, cien años…era lo normal. Prácticamente todos los políticos de izquierdas (y de derechas) de aquellos tiempos eran golpistas y muchos de los líderes republicanos incluso pasaron por la cárcel por sus reconocidos intentos de dar golpes de estado.  
Se nos puede ocurrir hablar de “democracia” como un concepto actual que manejamos a diario pero sin olvidar que en esos tiempos de los que algunas personas se empeñan en utilizar política y partidistamente, el concepto era diferente. Lo que los demócratas de aquellos partidos como el PSOE o el PCE querían era la dictadura del proletariado…y no por eso se les llama, por ejemplo, estalinistas, ni genocidas. Son cuestiones históricas que no se deben extrapolar, sin más, como se está haciendo. Los golpistas de antes de la instauración de la II República se convirtieron en héroes y sus nombres se usaron para denominar las calles más céntricas de toda España, por ejemplo. Cuando se habla de Azaña no se añade a continuación "golpista", por ejemplo.
Los que hoy se consideran herederos del PCE deberían recordar cuáles eran las formas de hacer de sus líderes hasta hace muy poco tiempo no solo con los adversarios sino simplemente con los que pensaban ligeramente diferente dentro de las mismas filas.
Leí que esta medida del traslado de los restos de Franco llegaba cuarenta años tarde. No tengo una opinión al respecto pero me acuerdo bastante bien, a pesar de ser un joven en aquellas fechas, de lo que fueron los primeros años de la llamada Transición. Eran los llamados “años de plomo”. Fueron años de huelgas, de manifestaciones, de atentados mortales casi a diario, de una evolución que hoy me parece vertiginosa…Pero desde luego, desenterrar o exhumar a los dos o tres años del entierro parece muy, muy precipitado. Por cierto, muchas personas de izquierdas hacían burla del fallecido y se decía, por ejemplo, que allí, bien alejado, estaba bien enterrado Franco, con una losa de más de mil kilos de peso, para que no pudiese escapar.

Por otra parte no creo que se trate ni de una prioridad ni de una verdadera necesidad pero admito que, fundamentalmente, para algunos políticos y supongo que para un número indeterminado de personas, sí lo es. Me cabe la duda de si las personas que así opinan tienen la información necesaria sobre el tema.
Yo creo, por ejemplo, que el rey Fernando VII no fue ni buen rey ni buena persona pero no creo que haya que sacarlo de su tumba de la cripta en la que yacen sus restos. El Valle de los Caídos está lo suficientemente lejos y apartado como para que nadie pueda argumentar en su contra nada que no sea una personal idea de lo que debe ser el enterramiento de los jefes de Estado.
En un programa de televisión de hace ya unos años en el que se estaba abordando el tema de la II República y la guerra civil española un historiador hablaba de la fatalidad de la llegada de Franco y sus fuerzas a una ciudad española. Le siguió en el turno de palabra otro historiador que narró como la entrada del general supuso la supervivencia de su padre.
En fin, no es un tema fácil, no es resumible en una frase, en un insulto, en una descalificación hacia quiénes sencillamente piensan de otra manera, no es -no debería ser-un arma política. Se hará lo que se haga –dónde manda patrón no manda marinero…-pero debería flotar en el ambiente el respeto en todas las opciones. 
He leído las propuestas de Izquierda Unida en un artículo de internet. No me atrevo a opinar sin tener delante el documento presentado en el Congreso de los Diputados. Lo que leí me parecía un ejercicio de radicalismo verbal con ánimo de asustar, de molestar y hasta de humillar pero nada más, algo parecido a "radicalismo aposemático asintomático", como de barra de bar, en la sexta...caña.
Por otra parte, sería importante que tanto en esta materia como en otras muchas, se buscara la objetividad, se trabajara el consenso, se priorizara, se establecieran normas duraderas, se previnieran situaciones que puedan ser contradictorias…en fin que, puestos a hacer, que se haga bien o, mejor dicho, lo mejor posible.
Habría que pensar en no polemizar, en no instrumentalizar, en no trivializar, en no deformar, en no enciscar o encender, en no polarizar, en no enfrentar, en no espectacularizar…Con la cantidad de problemas que tenemos, con las necesidades perentorias de cientos de miles de personas, con los retos que, no es que se avecinen sino que yacen ahí en todos nuestros rincones, me parece una trivialidad y un despropósito todo lo que está pasando con los restos mortales de Franco.
Se puede hablar por hablar, como se habla del tiempo o como se elaboran discursos muy bien sonantes pero que conducen al laberinto de la incomprensión, del echar en cara, de acusarse mutuamente, de la victimización, de la culpabilización, de las palabras enormes que se quiere que caigan como bombas, como la de “dignidad” o la de “justicia” o la de la “memoria histórica”, con todo el respeto por mi parte. Por el contrario, se puede intentar ver con seriedad cuál es la mejor opción o, quizás, la menos mala.
El otro día decía yo que si se llamara o entrevistara a mil personas, por ejemplo, y se les pidiera que hicieran un listado de las cincuenta medidas más urgentes que debe tomar el nuevo gobierno de Pedro Sánchez y su amalgama de partidos e ideologías no creo que saliera, ni por asomo, el traslado de los restos de Franco. Pero, dicho esto, quizás una vez que se haga, mejor o peor, algunas personas tendrán que buscarse otro discurso y se dará cuenta, igualmente, mucha gente, de la escasa o nula importancia del tema.
Piedrabuena, 2 de julio de 2018, lunes.
FZS.

jueves, 24 de mayo de 2018

El político irrespetuoso Pablo Iglesias, la virgen de madera y su deseo de ser respetado.

Ayer leí en un artículo en internet, en eldiario.es,  en el que el político de Podemos Pablo Iglesias Turrión, atacando a su compañero, el alcalde de Cádiz, Kichi, José María González Santos, por las muy ligeras y someras afirmaciones de éste sobre la compra de un chalet en la sierra de Madrid, decía entre otras cosas que no compartía que le hubieran puesto una medalla a una virgen de madera, en alusión directa y concreta a la imposición de una medalla a la patrona de la ciudad, la Virgen del Rosario.Se trataba de la intervención radiofónica del secretario general de la llamada "formación morada."
El estilo no puede ser más agresivo, no solo hacia el alcalde gaditano sino hacia los católicos en general. No creo que cuando estuvo en Venezuela se manifestara así ni que obre de forma tan objetiva con símbolos como las innumerables imágenes del Che Guevara, grafitis, óleos, estatuas de todo tipo de materiales, llaveros, carteles...
Desde luego, a todo se le puede dar la vuelta y convertirlo en arma arrojadija. ¿Su color "morado" es de ponerse así de tanto ganar dinero, desde su falsa extracción social humilde vallecana o de aquella república que surgió como alzamiento nacional, según se afirmó en la Gaceta de Madrid, al establecer precisamente la bandera tricolor, en 1931, en unas elecciones municipales?
Podríamos seguir tirando por tierra símbolos cercanos a Pablo Iglesias, a Podemos o simplemente a los atacantes de la religión católica. O por el contrario, opinar que Pablo Iglesias Turrión volvió a perder los papeles, atacar a un llamado compañero que le había hecho una ligera crítica y, sobre todo, faltar al respeto deliberadamente a millones de españoles y españolas, demostrando que, por mucha formación académica que tenga es, sencillamente, un maleducado, lo que, en algunos lugares se simplifica y concreta con el término "faltón", o, en diminutivo, "faltoncillo".
Pablo Iglesias y otros compañeros suyos han pedido en varias ocasiones respeto. Me parece que por esta vía no lo van a conseguir. Si quieren atacar a los periodistas que les resultan incómodos, a los adversarios políticos, a los compañeros de partido que también les son críticos...tendrán que afinar más y no disparar a cañonazos, si no quieren recibir la misma medicina, es decir, el mismo trato irrespetuoso y hasta humillante.

jueves, 17 de mayo de 2018

Picasso nunca hizo un cuadro contra los crímenes horrorosos de los izquierdistas...

Picasso era un gran artista. Era un genio. Era un gigante...El Guernica es una gran obra de arte, no solo de tamaño...de acuerdo. ¡Por supuesto! Sin embargo, en 1937, ya habían muerto miles de personas en España también por la violencia de los izquierdistas...sí, he dicho también...Por ejemplo, sumando solo los muertos de los paseíllos o sacas de la provincia de Ciudad Real a manos de izquierdistas, habría que multiplicar por diez las víctimas del bombardeo de Guernica. Pudo no enterarse pero...pasaron los años, muchos años, y nunca hizo o dijo nada, que se sepa. Los otros, los de derechas, los nacionales, los fascistas, esos sí, ellos si hicieron, y mataron y ... Pero los rojos, no, los de izquierdas, no, eran luchadores por la libertad, eran solo víctimas...
En fin, que cuando Picasso hizo aquel cuadro también en 1937 de título tan largo e insultante de "Retrato de la marquesa del culo cristiano echándole un duro a los soldados moros defensores de la virgen" quizás podría haber hecho otro para equilibrar su condena a todos los asesinos, no solo a uno de los bandos...Tampoco me queda claro si durante la ocupación nazi de Francia Picasso pintaba cuadros a favor de las víctimas del Holocausto, de los judíos y demás colectivos y pueblos masacrados o si, pasados los años, aludió a Stalin o Mao para honrar a sus millones de víctimas.
Desde luego su paloma de la Paz es una canto universal pero desconozco estos extremos de los que hablo...

miércoles, 16 de mayo de 2018

Galileo no murió en la hoguera.

Hola, querido profesor, escritor, columnista, político, cantante o quién quiera que seas, solo quería decirte que Galileo no murió en la hoguera...

domingo, 13 de mayo de 2018

La canción "Suya mi guerra" del grupo musical de Gandía "La Raíz", analizada palabra a palabra, desde el otro lado de la realidad.

Hoy, 13 de mayo de 2018, domingo, mi hijo me tararea una canción. Dice algunas palabras de un grupo que no conozco, La Raíz, "Suya mi guerra". Me pone la canción en el móvil. Me suena bien pero la letra me parece una retahíla de falsedades, de verdades a medias y de mentiras. Voy diciéndole a mi hijo, con gestos, lo que opino...Quedo en analizar la canción línea a línea, palabra a palabra...Musicalmente no tengo nada que decir. 
En fin, aquí están mis observaciones. No creo que más de ochenta años después de una guerra civil tan atroz como la española se pueda frivolizar con una canción ni seguir proclamando que hubo buenos y malos, ni simplificar la compleja realidad hasta el absurdo. No procede, a mi juicio, decir tal cúmulo de inexactitudes, de falsedades o de verdades a medias. No se puede ser tan sectario aunque se sea famoso o se tengan miles de seguidores. Ganar dinero con algo así me parece sospechoso. No puedo imaginar lo que podría ocurrir si se hiciera lo contrario, es decir una canción tan tendenciosa pero del lado opuesto.

Por cierto, tiene una fuerte influencia de Paco Ibáñez ¿o me lo parece a mí?
En fin, veamos...


Eran años de ilusión y banderas de morado,
Eran tiempos de hambre, de dolor, de paro,
de crisis económica, de enfrentamientos, de odio,
de envidias, y banderas había muchas...
los versos de los sin voz, gritos de Lorca y Machado,

Lorca y Machado...y había otro Machado...y otros poetas

no sé si eran

los versos de los sin voz o solo sus versos, aunque fueran

de izquierdas...

Y hubo poetas y escritores de derechas 

asesinados por los republicanos...
obuses que roban el sueño, en esas noches silbaron

obuses tiraban los dos bandos
la tierra se parte en dos y el mundo mira a otro lado.

De acuerdo, pero el mundo miraba a España, también...
Guernika llora, sangra el corazón, la libertad es pecado,

En Guernica murieron unas doscientas personas,  

un horror de las guerras, por supuesto

pero en la provincia de Ciudad Real, 

unas dos mil...

pero nadie los pintó

y nadie los canta...

La libertad, me temo, no era la cuestión.

La libertad, creo, sigue siendo pecado.
brigada Lincoln pide munición, pero no habla castellano.
Y gritan "¡no pasarán!", con acento americano.
Y gritan "¡no pasarán!", con acento americano.

Camilo José Cela decía que los extranjeros se 

hincharon a matar y nadie les había dado

vela en este entierro...

Y  después se cantó:

No pasarán, no pasarán, ¡ya hemos pasado! 

Pero, sobre todo, 

ya han pasado ochenta años...
 
y lo que queremos es la Paz,

no estar dándole vueltas

siempre a lo mismo desde el mismo lado.

En fin, creo que no merece la pena seguir...

No hay color, no hay poesía

hay rencor, 

hay odio,

hay una visión deforme...



Hay un poema de Alberti conciencias despierta,
primera línea del frente, Carmela no vuelvas
que el Ebro huele a derrota, pero no cuelgues tus botas,
mañana vendrá a buscarte, suenen las trompetas.

La pasión del brigadísta cruzando el mapa,
para siempre quedará la foto de Capa,
abandonado al exilio en aquella cuneta,
mañana vendrá a buscarte, suenen las trompetas.

A los que saltan fronteras y empujan con fuerza,
a los que empujan con fuerza para demolerlas,
a los que saltan fronteras y empujan con fuerza,
gracias a ese que hizo suya mi guerra. Pero caía la noche y solos tras el muro, vieron acercarse al monstruo, se esfumó el futuro, cuentan que los que perdieron vieron llorar a la luna, los hijos de la derrota os debemos una. La pasión del brigadista cruzando el mapa, para siempre quedará la foto de Capa, abandonado al exilio en aquellas cunetas, mañana vendré a buscarte, suenen las trompetas. A los que saltan fronteras y empujan con fuerza, a los que empujan con fuerza para demolerlas, a los que saltan fronteras y empujan con fuerza, gracias a aquel que hizo suya mi guerra. A los que saltan fronteras y empujan con fuerza, a los que empujan con fuerza para demolerlas, a los que saltan fronteras y empujan con fuerza, gracias a aquel que hizo suya mi guerra.


La letra procede de http://acordes.lacuerda.net/raiz/suya_mi_guerra.shtml



El poco afortunado programa de radio de Carlos Guerrero, de RNE, de hoy, 12 mayo 2018, La Historia de cada día.

El programa de radio de Carlos Guerrero, de RNE, de hoy, 12 mayo 2018, "La Historia de cada día" ha versado sobre el libro de cinco historiadores en el que, parece ser, arremeten contra la que denominan historiografía de izquierdas, frente a la suya, la historiografía liberal. El entrevistado, el profesor Guillermo Gortázar, es el editor y coautor del trabajo "Bajo el dios augusto. El oficio de historiador ante los guardianes parciales de la historia." Según este autor en el ámbito historiográfico universitario lo que está ocurriendo es que se está utilizando el tema de la guerra civil española como arma arrojadiza que ha llegado a las pugnas políticas y de partido, incluso al congreso de los diputados.

Me ha dado la sensación de que el entrevistador ha intentado, de alguna manera, cortar el discurso del entrevistado y hasta forcejear con alguna pregunta de corte zancadillista, como el repetirle interrogativamente que la dictadura en Alemania no hacía cuarenta años. 
-¿Y qué? ¿Qué diferencia hay? -se le podría haber contestado. No parecía tener sentido ni la repetición ni la misma pregunta, sino el hecho o los hechos de los que habla el profesor Gortázar. Eso sería lo importante, hablar de los detalles, de los datos, de la metodología, de nombres y apellidos de los autores, de los oponentes, de las principales ideas en disputa,...en lugar de la justificación, el parapetarse en frases de cortesía o en el aviso de la segura oposición de los contrarios. En fin, no me ha parecido brillante la entrevista y me hubiera gustado escuchar más al protagonista, como me encantaría hacerlo con los oponentes.
Y dicho lo anterior, enhorabuena a Carlos Guerrero por su programa, me encanta escucharlo, aunque, como hoy, pueda disentir.


martes, 24 de abril de 2018

Juan Carlos Monedero, Franco, la Historia de España y la mediocridad estructuralizante.

El pasado cuatro de abril de 2018 el político defenestrado por su propio partido político, Podemos, por una cuestioncilla de poco más de cuatrocientos mil euros, que recibió en pago por no sabemos qué del gobierno de Venezuela, escribió un artículo, "Franco o el hombre que odiaba a los españoles" en el espacio virtual del diario Público -y ya hemos dicho que es dudoso que se pueda clasificar así tal cúmulo de falsedades y exbruptos- en el que parece reflejarse bastante bien. Habla supuestamente de Franco pero se retrata, con un estilo expresionista delirante de nula calidad literaria o política.
Y ya un poco más en serio, -que no es que lo anterior fuera en broma-, parece mentira que una persona con su formación académica, que es doctor y que es profesor universitario, pueda expresarse así, por escrito y en público. Tal cúmulo de falsedades no son admitibles. Son, sencillamente, un insulto y una provocación, que es lo que verdaderamente viene buscando. Resulta penoso pensar que una persona de su nivel pueda plantear temas tan complejos de la Historia de España de manera tan aberrante, tan disparatada, tan carente del más mínimo rigor y sin que le de vergüenza alguna.
Las afirmaciones que hace el profesor, doctor Juan Carlos Monedero, carecen del más mínimo soporte científico y se adentran en su insultario personal, en su intento de contagiar a otras personas desde el pedestal que le confiere su posición académica. Es como el doctor en medicina que estuviera recetando beber dos litros de anís al día como terapia curativa. 
Dudo que un texto así aprobara un simple examen de Historia de España en cualquier instituto de España, salvo que chocara con algún personaje como él.
Desde luego es una pena que una persona pueda expresarse así pero lo más preocupante es que haya medios de comunicación (¿comunicación?) que puedan prestarle sus espacios para difundir semejante sarta de mentiras.
La vida no empezó el 14 de abril...y la Historia de España, tampoco. Pero Juan Carlos Monedero, el doctor que no hace honor a su titulación y cualificación profesional, disfrazándose de analfabeto envenenado de odio y mentira, lanza sus frases como si fueran armas que explotarán en las caras de sus supuestos enemigos. Así, lo que en realidad hacía, era calentar motores para ese aniversario que pasó sin pena ni gloria. Cualquier día podríamos hablar de las diez o quince macrofalacias que vierte en su texto -pócima ponzoñosa- el doctor Monedero y que parecen ser máximas o verdades irrefutables de cada vez más personas en España.

El presentador y actor Wyoming no aporta nada positivo al tema difícil de la Memoria Histórica.

Ayer, 23 de abril de 2018, lunes, pude comprobar, sin asombro, por cierto, como Wyoming, (José Miguel Monzón Navarro, Madrid, 1955) en el programa "El Intermedio" de la cadena de televisión La Sexta, el presentador y actor cómico, hacía sus chistecitos y gracias sobre un tema tan delicado, difícil y para muchas personas doloroso, de la Memoria Histórica.
Su uso político, pero, sobre todo, partidista, me parece lamentable y muy criticable. Pero es lo que hay. Resultó llamativo que se dijera la causa de la muerte de dos republicanos, por fusilamiento de falangistas al empezar la guerra civil y que no se dijera en ningún momento la de los dos muertos del bando nacional o franquista. (Lo de "nacional" queda dicho como expresión muy utilizada y no como valoración o exclusión de ningún tipo). Es de suponer que también debieron morir de forma violenta a manos de los enemigos, pero el silencio nos recordó al chiste sobre el racismo en el que un hombre de color tenía que decir el nombre y los apellidos de todos los muertos en el ataque atómico de Hiroshima...
Decía el actor, con muy poco acierto, que el presidente Rajoy y otros políticos del Partido Popular no estaban contribuyendo a cerrar heridas y a la reconciliación. No es fácil tampoco abordar esa idea que, planteada así, resulta simplista e intencionada, aunque no se descarte que pueda llevar razón. Desde luego su actitud, sus comentarios, sus chistes y burlas y disimétrica actitud no ayudan nada. Es de suponer que Wyoming es un busto parlante y gesticulante y que se limita a reproducir el guión. De manera que estas líneas de crítica van dirigidas a quiénes hacen ese tipo de trabajo tan poco acertado.
Y es que la Memoria Histórica puede ser un gran acierto o todo lo contrario, pero se trata de la muerte de personas en una guerra civil muy, muy violenta y traumática, o en una posguerra también muy dura. Ya ha pasado mucho tiempo pero, a juzgar por lo que está ocurriendo, no el suficiente como para que se pueda hablar con un mínimo de objetividad, desapasionamiento y posicionamientos personales. Por cierto que han pasado más de ochenta años, y no cuarenta, como dijo Wyoming, queriendo hacer otro chistecito que se le fue al tópico de siempre, los cuarenta años de Franco, mal contados.
Sinceramente, tanto si se está a favor de este proceso de recuperación de los restos mortales de personas que murieron en la guerra civil o en los años siguientes, como si no, como si se es indiferente, o si se tiene un criterio diferente, creo que el punto de partida tiene que ser el más absoluto respeto. No hay cabida ni al chiste de un lado ni del otro, ni a la descalificación ni al insulto, ni a la verdad a medias -a unos los fusilaron unos falangistas y los otros murieron-, ni a la utilización partidista.
Desde luego ya han pasado tantos años desde que acabó la guerra hasta la muerte de Franco como desde esa fecha al presente, pero parece como si estuviéramos empezando la llamada Transición, como si unos hubieran estado casi cuatro décadas en el poder y los otros acabaran de llegar, con planteamientos de lo más subjetivos y desfigurantes, generalizantes o particularizantes, olvidadizos, y nada ceñidos a la realidad.
Y así no se cierran heridas sino que se abren o se generan otras nuevas. Así no se propicia el entendimiento entre personas ni de lo que ocurrió. Así se polariza a la sociedad en buenos y malos, en rojos y azules, en víctimas y verdugos, en republicanos y nacionales, y se olvida que se trató de una guerra civil atroz, en un contexto de profunda crisis económica y política y social, con fuertes implicaciones internacionales, en un tiempo extraordinariamente violento en el que, por cierto, las palabras que usamos hoy con unos valores o significados concretos en aquellos tiempos significaban otras cosas...
Así, para hablar de muertos o víctimas de la guerra civil española de 1936-1939 y de la posguerra, en la que también hubo víctimas del bando ganador, y parece que siempre se olvida, hay que partir del sosiego, del conocimiento, del intento de llegar a la verdad, del contexto, del intento de comprensión y no de la confrontación burda, tosca, mediocre, y muy interesada, de los que, en realidad buscan audiencia, o votos. Como muestra diferente a la tratada se puede leer el artículo -dudo que sea algo más que un listado de falsedades y exabruptos- de Juan Carlos Monedero titulado "Franco o el hombre que odiaba a los españoles". En realidad es un reflejo muy fiel del célebre político defenestrado por su propio partido y eso es lo que brota de su docta pluma, un autorretrato con el nombre de otro. Parece esforzarse mucho en sacar lo peor de si mismo para demostrar su fiereza y radicalidad (pseudo-radicalidad), ¡aposematismo barato!.
No pasa nada por repetir: con la Memoria Histórica, respeto, todo el respeto.