domingo, 27 de mayo de 2018

Ya sabemos lo que le pasa a Willy Toledo: padece un grave atasco intestinal.


Ya sabemos lo que le ocurre a Willy Toledo. Tras analizar su conducta, todo parece indicar que sufre un atasco intestinal total, lo que le produce esa expulsión masiva de heces por vía oral.
Algunos expertos consultados, católicos, musulmanes, protestantes y de otras religiones, pero, sobre todo, agnósticos, están de acuerdo y afirman que, antes de optar por una intervención quirúrgica o por la ingesta de medicamentos por cualquier vía, oral, intravenosa o anal, debería iniciar una terapia seria, cuyo primer paso es pedir perdón y, de alguna manera, canalizar su ira de forma más precisa.
Por otra parte hay quiénes han apuntado que no ofende quién quiere… pero, sinceramente, son más las personas que se sienten humilladas por las blasfemias proferidas intencionadamente por el actor.
También hay alguna persona que argumenta que, aún pudiendo tener en consideración la gran capacidad de defecación de Willy Toledo, lo que podría llegar a hacer sería el equivalente a la deposición de un ejemplar de micro-plancton en el conjunto oceánico mundial, algo totalmente insignificante, por mucho que se empeñe en engrandecer sus heces.
Es destacable la escenificación de la rueda de prensa, precisamente en una iglesia, con un Cristo crucificado detrás, cuando quizás debería haber escogido un lugar más profano, por ejemplo la sede de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, o algún espacio acorde con su profesión, dónde es tan querido y apreciado, y por eso le llueven los contratos.
En cuanto a Dios y la Virgen María, aunque él no sea creyente, para muchas personas, millones de personas de carne y hueso, con nombre y apellidos, son lo más importante de sus vidas. Esa personas nada le han –o hemos- hecho para que nos falte así al respeto.
Si Willy Toledo apoya una pseudo procesión o contra procesión en plena Semana Santa en la ciudad que con más fervor y empuje se vive esta fiesta católica, Sevilla, allá él, pero si la Justicia lo cita a declarar o le imputa, no vale esa falsa insumisión, que lo único que podría suponer es constituir un delito.
Sería curioso si todo el mundo que es citado a un juzgado optara por no ir por considerarse inocente, la Justicia se parecería mucho a un teatro al que  solo va quién quiere.
Yo creo que los actos contra la Semana Santa de Sevilla no son el camino correcto. Son abiertamente, una provocación que conduce a la confrontación total. Es respetable el ateísmo tanto como la religiosidad, claro, pero organizando sus manifestaciones en otro lugar y a otra hora, así de fácil.

Tampoco creo que esas barbaridades –para los creyentes-o simples expresiones de mal gusto, de Willy Toledo, sean propias de una persona culta o, como mínimo, que trabaja en el sector de la Cultura, aunque sea con K de kilo, que sigue siendo cultura. Ni creo que sea ni medianamente admisible ese intento de “ensuciarlo” todo y de dañar a tantas y tantas personas.

Yo pienso que usted está perdiendo el norte, que ataca por razones que desconozco y que sigue habiendo demasiadas personas que le ríen las gracias, como si estuviera en un escenario o en un plató, cuando en realidad está en la vida real, en la calle, haciendo daño, provocando dolor.
No entiendo su actitud ni la de las personas que le acompañaron. Seguro que usted no entiende la mía. Usted blasfema en un país en el que millones de personas creemos y rezamos y nos santiguamos y no tenemos ni por qué avergonzarnos ni escondernos ni callarnos cuando se nos quiere ridiculizar.

Hay una leyenda japonesa sobre el honor de los samurais que seguro que conoce mejor que yo. Usted ha desenvainado su espada…eso sólo le traerá dolor. Enfúndela y rectifique, y encontrará la paz.

Por cierto, el algunos países hay eventos dedicados a todo tipo de creencias, no creencias y prácticas, como sabe. Me viene a la mente la celebración, en el desierto de Black Rock City, en Nevada, de un festival del amor libre, el desnudo, el erotismo…Allí seguro que triunfan con sus ideas, imágenes y discursos, con su gran vagina, o, en su caso, su gran ano, si fuera el caso. Y si aparece gente por allí a boicotearles su particular (parti…”cular”) fiesta, a mí me parecerá mal y escribiré un artículo lo más sarcástico posible. 
Porque muchos estamos, sobre todo, en contra de la confrontación, como ahora.
Desde el respeto creo que debería pedir sinceramente perdón y abandonar esa actitud tan polémica y defender de otra manera sus ideas. Quizás así podamos disfrutar de su profesión otra vez.

jueves, 24 de mayo de 2018

El político irrespetuoso Pablo Iglesias, la virgen de madera y su deseo de ser respetado.

Ayer leí en un artículo en internet, en eldiario.es,  en el que el político de Podemos Pablo Iglesias Turrión, atacando a su compañero, el alcalde de Cádiz, Kichi, José María González Santos, por las muy ligeras y someras afirmaciones de éste sobre la compra de un chalet en la sierra de Madrid, decía entre otras cosas que no compartía que le hubieran puesto una medalla a una virgen de madera, en alusión directa y concreta a la imposición de una medalla a la patrona de la ciudad, la Virgen del Rosario.Se trataba de la intervención radiofónica del secretario general de la llamada "formación morada."
El estilo no puede ser más agresivo, no solo hacia el alcalde gaditano sino hacia los católicos en general. No creo que cuando estuvo en Venezuela se manifestara así ni que obre de forma tan objetiva con símbolos como las innumerables imágenes del Che Guevara, grafitis, óleos, estatuas de todo tipo de materiales, llaveros, carteles...
Desde luego, a todo se le puede dar la vuelta y convertirlo en arma arrojadija. ¿Su color "morado" es de ponerse así de tanto ganar dinero, desde su falsa extracción social humilde vallecana o de aquella república que surgió como alzamiento nacional, según se afirmó en la Gaceta de Madrid, al establecer precisamente la bandera tricolor, en 1931, en unas elecciones municipales?
Podríamos seguir tirando por tierra símbolos cercanos a Pablo Iglesias, a Podemos o simplemente a los atacantes de la religión católica. O por el contrario, opinar que Pablo Iglesias Turrión volvió a perder los papeles, atacar a un llamado compañero que le había hecho una ligera crítica y, sobre todo, faltar al respeto deliberadamente a millones de españoles y españolas, demostrando que, por mucha formación académica que tenga es, sencillamente, un maleducado, lo que, en algunos lugares se simplifica y concreta con el término "faltón", o, en diminutivo, "faltoncillo".
Pablo Iglesias y otros compañeros suyos han pedido en varias ocasiones respeto. Me parece que por esta vía no lo van a conseguir. Si quieren atacar a los periodistas que les resultan incómodos, a los adversarios políticos, a los compañeros de partido que también les son críticos...tendrán que afinar más y no disparar a cañonazos, si no quieren recibir la misma medicina, es decir, el mismo trato irrespetuoso y hasta humillante.

domingo, 20 de mayo de 2018

Sobre el chalet de los líderes de Podemos Pablo Iglesias e Irene Montero.

Hace unos días se supo que los líderes del partido político de izquierdas "Podemos" Pablo Iglesias e Irene Montero se habían comprado una casa y un terreno en la sierra de Madrid, concretamente en Galapagar. Se ha hablado del precio, superior a los 600.000 euros y de la hipoteca que tendrán que pagar durante 30 años, a razón de 800 euros al mes cada uno.
Las críticas no se hicieron esperar. Tampoco los apoyos de Pablo Echenique y de Juan Carlos Monedero. Las explicaciones de Irene Montero fueron, sencillamente, decepcionantes, no contestando a la pregunta y hablando de otras realidades, como la del entonces ministro Luis de Guindos.
En apenas unos días es mucho lo hablado y escrito sobre tan irrelevante como muy descriptivo episodio de la vida política española. Es irrelevante el hecho de que dos políticos del primer nivel, líderes de uno de los partidos políticos más importantes de España, se compren una casa. Pero es tremendamente descriptivo que esa casa tenga un coste tan elevado cuando se lleva desde que eran jóvenes militando en partidos de ideología comunista. Su partido, de escasa trayectoria histórica, se define como de izquierdas y una de sus banderas ha sido la de la diferenciación con respecto a la llamada "casta", es decir, el resto de partidos políticos con representación parlamentaria e institucional.
Hemos oído tantas veces oír hablar a Pablo Iglesias sobre las grandes diferencias entre él y su partido con respecto al resto; tantas veces hablar de su lugar de nacimiento, un barrio obrero de Madrid como Vallecas; tanto hablar de las formas de vida de los de arriba y los de abajo, de las posibilidades de los trabajadores frente a la gente más acomodada...tanto hablar y tanto criticar para irse a vivir a cuarenta kilómetros de Madrid, en la sierra, en una casa muy grande con una parcela también considerable.
¡Esa es la cuestión! Que es legal, que es lícito, que tienen derecho, que no va en contra del código ético de Podemos, que ellos no especulan, que...Pues que no cuadra y hasta chirría. Y no es que, como dice Monedero, a la defensiva y en plan calamar expulsando tinta, no queramos que los hijos de los obreros no vayan a la universidad (¿qué tendrá que ver? ¿de dónde se habrá sacado el profesor universitario semejante estupidez, una persona tan inteligente y formada?) es sencillamente que se le están aplicando las mismas críticas que ellos aplicaban. Se les está pasando por el mismo rasero.
Otro tema bien distinto es que haya quiénes se hayan extralimitado abiertamente en, por ejemplo, filtrar unas ecografías. No entiendo el sentido de tal acción ni el interés que pueden tener esas pruebas para el público en general. Y algún día, por cierto, habrá que hablar del curioso eufemismo de las "filtraciones"...Tanta porosidad resulta sospechosa frente a una estanqueidad preocupante en otros temas. En la misma medida, que se revele la dirección concreta del nuevo lugar de residencia tampoco parece adecuado...aunque estamos en casos similares o muy parecidos al de los famosos y polémicos escraches, con todas las diferencias que haya que establecer.
Tampoco me parece correcto que se haya puesto una pancarta en la casa, parece ser que por parte de Vox. 
Y una cosa nada tiene que ver con la otra. Unos hechos los han realizado, o  cometido, unas cuantas personas y las críticas es casi seguro, que son generalizadas. Y eso no supone, bajo ningún concepto, como ha dicho la portavoz de Podemos en Castilla-La Mancha, María Díaz, que los que nos hemos sorprendido desagradablemente con la compra de Iglesias y Montero de un chalet de 600.000 euros, no queramos que se hable de otra cosa. Es sencillamente, más tinta del cefalópodo en plena retirada.
Y en la misma medida, tampoco entendemos muchas personas la similitud apuntada por un miembro del PSOE de Castilla-La Mancha entre María Dolores de Cospedal y Pablo Iglesias e Irene Montero. El hecho al que se califica de similar es que María Dolores de Cospedal se compró un cigarral en Toledo...Creo que son realidades completamente diferentes.
En el extremo opuesto estaban Kichi, alcalde de Cádiz, de Podemos, y Ada Colau, alcaldesa de Barcelona  de "Barcelona en Comú"...con argumentos más acordes a sus ideas.
Ayer, sábado por la tarde, 19 de mayo de 2018, leí un correo de Podemos que, para complicar la situación, venía a echar la culpa de todo lo ocurrido al hecho de militar en Podemos, otra doble ración de victimismo en su tinta...¿roja? Yo creo que gris cieno, sinceramente. El título era muy elocuente: "No te metas en política. Primer aviso". Lamentable, sin más comentarios, y sin firma, por otra parte.
Pero lo mejor vino cuando, al cabo de unas horas, escuché en la radio que ambos líderes políticos se sometían a la voluntad de los militantes en una consulta a las bases. Me recuerda a la dimisión de Felipe González del congreso de Suresnes, el el XXVIII Congreso del PSOE, allá por 1979 ...

Yo, como ciudadano de a pie, no me siento reflejado en las críticas vertidas por los defensores de Pablo Iglesias e Irene Montero. Me da igual lo que hagan pero desde luego no me parece coherente lo que han hecho Iglesias y Montero y han perdido una parte muy importante de su credibilidad...que ya era escasa. Me recuerda demasiado a los 400.000 euros de Monedero y la defensa de Pablo Iglesias con su escueta frase: "se paga muy bien la asesoría internacional".
Por cierto, Pablo Iglesias ha ido de "obrerete" -con todo respeto hacia los obreros, como hacia cualquier profesión- por haber nacido en Vallecas, y por la ideología y militancia de sus padres en partidos de izquierda e, incluso de ultra-izquierda, pero en realidad sus padres tenían estudios superiores ya en los años setenta del siglo XX, nada común y nada obrero por esas fechas, sino todo lo contrario. Su realidad familiar, aunque vivieran en Vallecas un tiempo no era verdaderamente la de una familia obrera. ¡Aposematismo político, una vez más!
Desde el punto de vista ambiental, tampoco parece una decisión de verdadero convencimiento ni compromiso ecológico el irse a vivier a la sierra madrileña. No sabemos lo que opinan sus amigos y socios políticos de Equo, especialmente el número uno, Juancho López Uralde. 
En fin, que cuando se habla hay que tener cuidado porque, como se acostumbra a decir, se suele caer en medio...
¡Vallecas, querida y repetida y hasta cacareada, sí hubiera sido una opción ejemplar!

jueves, 17 de mayo de 2018

Picasso nunca hizo un cuadro contra los crímenes horrorosos de los izquierdistas...

Picasso era un gran artista. Era un genio. Era un gigante...El Guernica es una gran obra de arte, no solo de tamaño...de acuerdo. ¡Por supuesto! Sin embargo, en 1937, ya habían muerto miles de personas en España también por la violencia de los izquierdistas...sí, he dicho también...Por ejemplo, sumando solo los muertos de los paseíllos o sacas de la provincia de Ciudad Real a manos de izquierdistas, habría que multiplicar por diez las víctimas del bombardeo de Guernica. Pudo no enterarse pero...pasaron los años, muchos años, y nunca hizo o dijo nada, que se sepa. Los otros, los de derechas, los nacionales, los fascistas, esos sí, ellos si hicieron, y mataron y ... Pero los rojos, no, los de izquierdas, no, eran luchadores por la libertad, eran solo víctimas...
En fin, que cuando Picasso hizo aquel cuadro también en 1937 de título tan largo e insultante de "Retrato de la marquesa del culo cristiano echándole un duro a los soldados moros defensores de la virgen" quizás podría haber hecho otro para equilibrar su condena a todos los asesinos, no solo a uno de los bandos...Tampoco me queda claro si durante la ocupación nazi de Francia Picasso pintaba cuadros a favor de las víctimas del Holocausto, de los judíos y demás colectivos y pueblos masacrados o si, pasados los años, aludió a Stalin o Mao para honrar a sus millones de víctimas.
Desde luego su paloma de la Paz es una canto universal pero desconozco estos extremos de los que hablo...

miércoles, 16 de mayo de 2018

Galileo no murió en la hoguera.

Hola, querido profesor, escritor, columnista, político, cantante o quién quiera que seas, solo quería decirte que Galileo no murió en la hoguera...

domingo, 13 de mayo de 2018

La canción "Suya mi guerra" del grupo musical de Gandía "La Raíz", analizada palabra a palabra, desde el otro lado de la realidad.

Hoy, 13 de mayo de 2018, domingo, mi hijo me tararea una canción. Dice algunas palabras de un grupo que no conozco, La Raíz, "Suya mi guerra". Me pone la canción en el móvil. Me suena bien pero la letra me parece una retahíla de falsedades, de verdades a medias y de mentiras. Voy diciéndole a mi hijo, con gestos, lo que opino...Quedo en analizar la canción línea a línea, palabra a palabra...Musicalmente no tengo nada que decir. 
En fin, aquí están mis observaciones. No creo que más de ochenta años después de una guerra civil tan atroz como la española se pueda frivolizar con una canción ni seguir proclamando que hubo buenos y malos, ni simplificar la compleja realidad hasta el absurdo. No procede, a mi juicio, decir tal cúmulo de inexactitudes, de falsedades o de verdades a medias. No se puede ser tan sectario aunque se sea famoso o se tengan miles de seguidores. Ganar dinero con algo así me parece sospechoso. No puedo imaginar lo que podría ocurrir si se hiciera lo contrario, es decir una canción tan tendenciosa pero del lado opuesto.

Por cierto, tiene una fuerte influencia de Paco Ibáñez ¿o me lo parece a mí?
En fin, veamos...


Eran años de ilusión y banderas de morado,
Eran tiempos de hambre, de dolor, de paro,
de crisis económica, de enfrentamientos, de odio,
de envidias, y banderas había muchas...
los versos de los sin voz, gritos de Lorca y Machado,

Lorca y Machado...y había otro Machado...y otros poetas

no sé si eran

los versos de los sin voz o solo sus versos, aunque fueran

de izquierdas...

Y hubo poetas y escritores de derechas 

asesinados por los republicanos...
obuses que roban el sueño, en esas noches silbaron

obuses tiraban los dos bandos
la tierra se parte en dos y el mundo mira a otro lado.

De acuerdo, pero el mundo miraba a España, también...
Guernika llora, sangra el corazón, la libertad es pecado,

En Guernica murieron unas doscientas personas,  

un horror de las guerras, por supuesto

pero en la provincia de Ciudad Real, 

unas dos mil...

pero nadie los pintó

y nadie los canta...

La libertad, me temo, no era la cuestión.

La libertad, creo, sigue siendo pecado.
brigada Lincoln pide munición, pero no habla castellano.
Y gritan "¡no pasarán!", con acento americano.
Y gritan "¡no pasarán!", con acento americano.

Camilo José Cela decía que los extranjeros se 

hincharon a matar y nadie les había dado

vela en este entierro...

Y  después se cantó:

No pasarán, no pasarán, ¡ya hemos pasado! 

Pero, sobre todo, 

ya han pasado ochenta años...
 
y lo que queremos es la Paz,

no estar dándole vueltas

siempre a lo mismo desde el mismo lado.

En fin, creo que no merece la pena seguir...

No hay color, no hay poesía

hay rencor, 

hay odio,

hay una visión deforme...



Hay un poema de Alberti conciencias despierta,
primera línea del frente, Carmela no vuelvas
que el Ebro huele a derrota, pero no cuelgues tus botas,
mañana vendrá a buscarte, suenen las trompetas.

La pasión del brigadísta cruzando el mapa,
para siempre quedará la foto de Capa,
abandonado al exilio en aquella cuneta,
mañana vendrá a buscarte, suenen las trompetas.

A los que saltan fronteras y empujan con fuerza,
a los que empujan con fuerza para demolerlas,
a los que saltan fronteras y empujan con fuerza,
gracias a ese que hizo suya mi guerra. Pero caía la noche y solos tras el muro, vieron acercarse al monstruo, se esfumó el futuro, cuentan que los que perdieron vieron llorar a la luna, los hijos de la derrota os debemos una. La pasión del brigadista cruzando el mapa, para siempre quedará la foto de Capa, abandonado al exilio en aquellas cunetas, mañana vendré a buscarte, suenen las trompetas. A los que saltan fronteras y empujan con fuerza, a los que empujan con fuerza para demolerlas, a los que saltan fronteras y empujan con fuerza, gracias a aquel que hizo suya mi guerra. A los que saltan fronteras y empujan con fuerza, a los que empujan con fuerza para demolerlas, a los que saltan fronteras y empujan con fuerza, gracias a aquel que hizo suya mi guerra.


La letra procede de http://acordes.lacuerda.net/raiz/suya_mi_guerra.shtml



El poco afortunado programa de radio de Carlos Guerrero, de RNE, de hoy, 12 mayo 2018, La Historia de cada día.

El programa de radio de Carlos Guerrero, de RNE, de hoy, 12 mayo 2018, "La Historia de cada día" ha versado sobre el libro de cinco historiadores en el que, parece ser, arremeten contra la que denominan historiografía de izquierdas, frente a la suya, la historiografía liberal. El entrevistado, el profesor Guillermo Gortázar, es el editor y coautor del trabajo "Bajo el dios augusto. El oficio de historiador ante los guardianes parciales de la historia." Según este autor en el ámbito historiográfico universitario lo que está ocurriendo es que se está utilizando el tema de la guerra civil española como arma arrojadiza que ha llegado a las pugnas políticas y de partido, incluso al congreso de los diputados.

Me ha dado la sensación de que el entrevistador ha intentado, de alguna manera, cortar el discurso del entrevistado y hasta forcejear con alguna pregunta de corte zancadillista, como el repetirle interrogativamente que la dictadura en Alemania no hacía cuarenta años. 
-¿Y qué? ¿Qué diferencia hay? -se le podría haber contestado. No parecía tener sentido ni la repetición ni la misma pregunta, sino el hecho o los hechos de los que habla el profesor Gortázar. Eso sería lo importante, hablar de los detalles, de los datos, de la metodología, de nombres y apellidos de los autores, de los oponentes, de las principales ideas en disputa,...en lugar de la justificación, el parapetarse en frases de cortesía o en el aviso de la segura oposición de los contrarios. En fin, no me ha parecido brillante la entrevista y me hubiera gustado escuchar más al protagonista, como me encantaría hacerlo con los oponentes.
Y dicho lo anterior, enhorabuena a Carlos Guerrero por su programa, me encanta escucharlo, aunque, como hoy, pueda disentir.


La urbanalización llega a Piedrabuena, como los cromos "repes" de nuestra infancia

El término "urbanalización" fue acuñado por el geógrafo y profesor de la Universidad de Barcelona Francesc Muñoz. Procede de la unión de dos palabras que nada tienen que ver entre sí: "urbano" y sus derivados y "banal"...y el resultado es lo que parece, la banalización de lo urbano, de la urbanización, de la evolución de nuestros pueblos, ciudades, urbanizaciones, polígonos de todo tipo, y hasta del paisaje que va quedando entre medias. 
Así, lo que está pasando, como fruto de la globalización, (recordemos que para algunos estudiosos como Milton Santos se trataría más bien de la denominada "globalización perversa") es que se están perdiendo las señas de identidad de territorios enteros, de sociedades, de culturas, de patrimonios bien asentados, de ciudades, pueblos, regiones y hasta países. Viajar ahora es un acto de reconocimiento de los cromos "repes" de nuestra infancia frente a la impresionante variedad y autenticidad de otros tiempos. Así, ahora se habla de "no lugares", es decir, esos espacios que se ven o se pueden ver casi en cualquier parte del mundo y que no trasmiten absolutamente nada, aparte de soledad y necesidad de consumir.
Y es que la urbanalización es esa pérdida de identidades, de estilos, de formas, de particularidades, a favor de la homogeneización, de la uniformización y de una igualdad de serie, sin rasgos identitarios en el ámbito urbano. 
Cuando vas a un pueblo o ciudad empezando por el suelo que pisas y terminando con la cubierta de las chimeneas, todo debería ser diferente. Los pueblos y ciudades que se asientan sobre sustratos cuarcíticos y los que lo hacen sobre calizas o sobre basaltos o quizás sobre granitos...solían tener pavimentos muy característicos. Ahora, ese simple detalle, se va perdiendo en multitud de casos. En una ocasión, en Villarrubia de los Ojos, provincia de Ciudad Real, España, tras la recogida de firmas para que no se alquitranase una calle que estaba adoquinada con bloques de basalto, en perfecto estado, el alcalde decía que sabía que llevábamos razón pero...
Un poco antes, otro alcalde, en una situación muy parecida, argumentaba que, aunque efectivamente el pavimento estaba en perfecto estado, no podían desperdiciar la oferta de la Diputación Provincial de Ciudad Real, ya que el alquitranado era totalmente gratis.
Si ascendemos unos centímetros desde el nivel de la calle llegaremos a un segundo nivel de altura, evidentemente, pero sobre todo, en los mejores casos, observaremos también elementos arquitectónicos y urbanísticos interesantes, si es que no han sido barridos por la gran ola de pseudo-modernidad y estandarización en marcha: son los bordillos o adoquines. Otra vez volvíamos a ver los frutos de las canteras más cercanas, calizas, basaltos, granitos...Con sus formas, su coloración, sus irregularidades y regularidades, sus tamaños, sus marcas del uso, a veces centenario. Pero llegó el momento de la destrucción vestida de supuesta mejora. Se eliminan los bordillos y se cambian por bolardos, por pavimentos de colores, materiales y formas de catálogo y puede que, con los materiales extraídos se de rienda suelta a una litofilia de nueva creación, normalmente de gusto espantoso: fuentes, fachadas institucionales, pequeñas plazas, parquecillos pasados de fecha...todo un catálogo de anacronismos de mal gusto.
Podríamos seguir ascendiendo por los rodapiés y empezaríamos pronto a detectar los cambios que se están produciendo pero, detengámonos en la vía pública. Hasta hace poco tiempo la iluminación solía estar suspendida de cables o de las paredes de los edificios. Ahora, unas hiladas de farolas de fechas remotas se han instalado en muchos pueblos y ciudades como signo de... ¿de qué? ¿de modernidad? ¿de estilo? ¿de tradición? ¿de solera? Para colmo, llevan los armatostes de fundición de escaso acabado la fecha del siglo XIX...¡Bendita modernidad!
Las rotondas quizás merezcan un capítulo aparte. Pero lo cierto es que calles, plazas y parques se van urbanalizando, muchas veces ante la perplejidad o la contrariedad del vecindario. Hay quiénes argumentan que no hay dinero para otras verdaderas necesidades y sin embargo si lo hay para dilapidar las señas de identidad de nuestros pueblos y ciudades en un extraño afán de modernizar o embellecer, sin tener la más mínima idea de estética, ni de Patrimonio ni de nada que se le parezca. Triunfa lo impersonal, lo foráneo, lo hortera y de mal gusto en lugar de pararse a hablar no solo con la gente que sabe, que la hay y, por cierto, en la mayoría de los casos, muy desinteresada, sino también con los vecinos y vecinas. La excusa de que se llevaba una promesa electoral o que se quiere el bien de la mayoría es, sencillamente, una gran falacia y una falta de respeto.
Lo expresado aquí, desafortunadamente, es general, con escasas y muy honrosas excepciones, como la de Alcolea de Calatrava, por cierto. Se echa en falta una orientación técnica que merezca esa denominación, una autoridad que pueda desautorizar tanto desatino y tanta destrucción.
Ahora, mayo de 2018, tras la calle Real y la recientemente inaugurada Plaza de Nicolás del Hierro, se iniciarán las obras de la plaza de Evaristo Martín, otra muestra más de urbanalización, de derroche y de falta de criterios serios por parte de las administraciones públicas.

lunes, 7 de mayo de 2018

La falsa historia del hombre que quemó unos colchones a una familia de inmigrantes sin techo.

La falsa historia del hombre que quemó unos colchones a una familia de inmigrantes sin techo.

Francisco Zamora Soria, abril de 2018.

De la serie "Que me quede muerto."

Hace ya unos quince años, quizás más. Un hombre de unos cuarenta tenía una madrina ya mayor, con ochenta y tantos. Un día, la madrina, que era su tía abuela, lo llamó por teléfono. Era además de sobrino, uno más, su ahijado:
-Paco, te voy a dejar la cocina y el comedor de Fuentes de Macho para ti. Me lo han querido comprar varias veces pero yo había pensado que, como te gusta tanto el campo, te lo dejo a tí. A mi sobrina carnal ya le dejo los plantíos y olivares y ella no va a venir aquí, desde Madrid.
-¡Tía, muchas gracias, de verdad!
-Te pongo una condición, bueno, dos. Todos los gastos los tienes que pagar tú. Y la segunda condición es que lo tienes que tener aquello arreglao, jalbegao, limpio, curioso, ¡vamos!, ¡que se dice pronto! Que yo que no vivo allí, que no tengo coche, que cada vez que voy me cuesta el dinero porque tengo que coger un "tasi", que soy la mayor, que no tengo a nadie ¡y que tenga que ser yo la única que tiene aquello bien!
-Llevas razón, ¿a qué gastos te refieres, tía?
-Lo vamos a hacer todo legal, para que no tengas problemas en el futuro. Va a ser una donación y tenemos que hacer el papeleo, la notaría y el registro de la propiedad. Ya preguntaré yo…Ya te llamaré yo cuando lo sepa. Por cierto, díselo a tu madre, que se va a alegrar ¡qué recuerdos!
-Sí tía, por supuesto que lo voy a tener bien. Se lo digo a mi madre esta noche, cuando me llame. ¡Qué alegría! ¡Muchas gracias, tía, de verdad!

El tiempo pasó muy deprisa. La esposa, los hijos, la madre, los hermanos y los suegros del agraciado se pusieron muy contentos. Ya tenían allí unas habitaciones pero efectivamente no estaban en buen estado. Era una finca que se había dividido en muchas partes y la parte construida, también. Una parte de las que le había tocado a otra tía suya en herencia se había hundido y otras eran objeto del vandalismo, del robo y de la destrucción. 
No viviendo allí, en el pueblo, ningún miembro de la familia, y yendo solo -y no siempre-en los períodos vacacionales, era imposible tener esa parte de casa medianamente decente. Cuando no abrían la puerta y rompían la cerradura o el candado se encontraban con los restos de una silla que había servido para hacer una lumbre o comprobaban cómo se habían llevado la mesa, una azada, un cubo de plástico o un barreño.
La penúltima vez ya fue desesperante, habían entrado por la ventana, rompiendo la reja con una herramienta a motor o eléctrica, según le explicaron. Se llevaron un buen número de herramientas. Puso la correspondiente denuncia, que no era la primera, en el cuartel de la Guardia Civil. 
La vez anterior se habían llevado la puerta, por lo que tuvieron que poner una de hierro. El tractorista le dijo que fuera al chalet y a la casa de un par de amigos y que alomejor reconocía algunos objetos de los que echaba en falta. ¡No lo quiso ni pensar! Fue como un pinchonazo que le dolió y que quiso olvidar rápidamente. No quería ni pensar, aunque sabía perfectamente qué amigos se acababan de construir sus propias casas…Sentía dolor pero tenía mucho por delante, muy importante y muy positivo. Estaban su mujer, sus hijos, su madre, sus suegros, sus hermanos, sus sobrinos, su trabajo, sus estudios, su vertiente creadora, sus creencias religiosas y sociales, su compromiso con determinadas causas, fundamentalmente ecologistas…No quería pensar.
En unas semanas firmó las escrituras, pagó y llevó a su tía unos dulces típicos y pudo ir a la cocina y al comedor recién recibidos a limpiar, aunque estaba todo limpio, y a empezar a utilizar ese espacio. Había mucho trabajo porque quería tener leña, unas herramientas, algunos objetos de cocina, algún arreglo de carpintería, tenían que limpiar el parador de hierbas y pajitos... Llevaba el parador desde el verano en que habían limpiado un poco, sin recibir más que alguna visita esporádica pero sin hacer tarea alguna de limpieza o mantenimiento.
Pero enseguida empezaron las complicaciones. Otra tía suya le había dicho que en sus habitaciones se metían unos chiquetes por las noches. Habían metido allí unos colchones y hacían lumbre y dejaban allí las botellas de bebidas alcohólicas y demás restos. Una patada a la puerta y ya estaba abierta.
-¡Bien me podías echar un ojo a mi vivienda y poner un candao nuevo y sacar los colchones, yo te lo pago!
-Si, tía, claro, el sábado que viene. Yo compro el candao y las delgas y luego me lo pagas.

Ese sábado sacó los dos colchones de la cocina de su tía y los dejó en el parador, al lado del plantío contiguo, en lo que en su tiempo fue el basurero, pero que era ya indistinguible, bajo la noguera, y puso un nuevo candado.
Siguieron él y su familia con los pequeños cambios. Trajeron unos barreños de plástico, unos cuantos productos de limpieza, una fregona…
Pero el siguiente fin de semana se llevaron la primera sorpresa desagradable. Los chiquetes esos de los que le habían hablado, "los Pitis", en esta ocasión habían metido los colchones en su casa, en su cocina, y habían echado lumbre y dejado allí unas botellas de cerveza vacías.
Tuvo que comprar un candado nuevo y ponerlo, sacar los colchones, limpiar y convencer a su familia de que no pasaba nada, que eran unos jóvenes que iban allí por las noches y nada más.
Pero ya había miedo y desconfianza y hasta cierto rechazo a ir en su familia. Esa violación del espacio familiar, ese allanamiento de morada, había hecho mella, mucho más allá del mero daño físico, material y puramente económico.

La semana siguiente "los allanadores" se metieron en la cocina de su tía otra vez, y vuelta a empezar. Y ya la siguiente semana, cuando se encontró los colchones en su casa  de nuevo no se lo pensó, los sacó y los quemó allí mismo.
Vio un par de motos con dos parejas de jóvenes que cruzaban por el camino y frenaban un poco, mirando la escena. Pensó en la posibilidad de que fueran ellos, pero no los reconoció. -¿Serían los Pitis?-pensó.

A la semana siguiente volvió con cierto miedo, tenía un mal presentimiento. Intentaba convencerse de que nada iba a pasar. Pero al llegar, su corazón parecía que se le salía del pecho. ¡No podía ser! ¡Lo habían hecho! ¿Cómo podían haber hecho algo así? ¿Quién lo había hecho? ¡Era totalmente desproporcionado! ¡Sintió un profundo dolor y deseos de no volver por allí jamás!
Dos colchones viejos y sucios quemados por meterlos en una propiedad privada reiteradamente frente al incendio intencionado para hundir una casa en el campo…¡No podía ser!.
El fuego debió ser impresionante. Habían llenado la habitación de sarmientos, de palos y de ventanas y puertas de todas las dependencias de aquella casa. Como les debió parecer poco, arrancaron una parra centenaria con porte arbóreo, la más grande con mucha diferencia, de todo el pueblo y de toda la provincia y, quizás, de toda España. Tenía un grosor de más de un metro y medio. La metieron también dentro de la cocina. Prendieron fuego desde fuera, usando algún líquido muy inflamable, y trapos. Se apreciaban los restos y las huellas en el suelo de la entrada.
El tejado, la chimenea y las paredes de separación con una despensa se hundieron parcialmente. En el tejado quedó un agujero enorme.
La Guardia Civil vino a decir algo así como que tenían otras prioridades, cuando vigilaban por el campo. En el pueblo estaban los bancos los días de diario y en horario de oficina y en el campo, los chalés y los motores y las bombas de riego…estas casas de campo no tienen…

El costo de arreglar el tejado y el resto de desperfectos abrumaba al nuevo propietario, que había disfrutado de su herencia poco más de un mes. No se lo podía permitir. Una cosa era pagar los gastos de la adquisición y otra, meterse de albañiles, con el miedo y casi la certeza, de que se lo volverían a hacer. 
La parra, verdadera joya, árbol singular, era ya irrecuperable. Quedaba la memoria y alguna que otra fotografía. Con el tiempo descubrió que un vecino se trajo a un fotógrafo del pueblo, posó junto a la parra, y con la foto, se hizo unas etiquetas para envasar vino con el nombre de “Las parras centenarias”.
Donde había ilusión, deseo de conservar esa pequeña construcción típica, ganas de trasmitir a sus hijos el amor por el campo, por los animales, las plantas, las piedras, las construcciones tradicionales, …quedó desolación y dolor.
Una denuncia, unas fotos del atentado sufrido y algún que otro comentario poco afortunado, fue lo que vino después, aparentemente.
-¿Qué te crees tú? ¿Qué ibas a poner orden? El que a yerro mata…
-¡Vale, vale, déjalo ahí! Yo no he matao a nadie…¡Encima!
-¿Los Pitis? No, si los Pitis no son nadie concreto, es como decir...

Pero por si fuera poco, parece ser que hubo personas que contaron lo ocurrido de forma tan grotesca y, sobre todo, tan desfigurada, como para que trascendiera una versión aberrante que en nada se parecía a la realidad. ¡El propietario al que habían quemado su casa recién heredada había pasado a ser una mala persona, sin conciencia, que había quemado unos colchones a una pobre familia de inmigrantes que se estaban refugiando en una de sus propiedades!

Y así se dijo en un foro en internet, "Villarrubiadelosojospuntocom", con motivo de un intenso pero muy respetuoso debate sobre la destrucción del Patrimonio histórico-artístico y urbanístico en el pueblo. Era la polémica por la destrucción de la conocida como “Casa de don Bernardo”, cuando ya contaba con la protección oficial correspondiente, cuando había un mínimo de mil doscientas firmas de los vecinos y vecinas a favor y el respaldo de técnicos y políticos de la provincia e incluso el compromiso del alcalde hecho público en los medios de comunicación.
Era una buena forma de taparle la boca a esa persona que tanto escribía, con razones, con datos y sin faltar el respeto a nadie. Era evidente que se trataba de alguien que tenía esa información y que, además, era muy cercana al alcalde de aquellos años, del PSOE, Fernando García Santos. Incluso se dijo que podía tratarse de un amigo muy cercano.
Tras expresar su disconformidad con lo expresado de forma anónima al administrador de ese espacio de diálogo (¿diálogo un lugar virtual en el que uno habla con su nombre y apellidos y otro acusa de falsedades y calumnias escondiéndose detrás de un pseudónimo?) decidió no volver a participar en el mencionado foro virtual.
El tiempo pasó y el tejado se desplomó por completo. Nadie nunca supo nada ni dijo nada sobre los autores. Ante las incipientes preguntas por “Los Pitis” nadie sabía nada…nada se dijo, muy probablemente, faltando a la verdad. Al sargento de la Guardia Civil, de vez en cuando, le preguntaba…pero nada.
Siguieron el vandalismo, la rapiña, el abandono, el expolio y la destrucción. Y por supuesto el guarda del campo, los agentes medioambientales, la Guardia Civil, la Policía Municipal nunca vieron nada.

Un buen día el propietario decidió reconstruir las habitaciones dañadas. Ya habían pasado muchos años. Empezó por desescombrar. Iban allí él, su hermano, sus hijos y sobrinos y pasaban unas horas sacando espuertas, carretillas y brazaos de tejas, de yesones y ladrillos. Tardaron un tiempo, bastante tiempo, iban despacio, algunos fines de semana, unas horas.
Después llevó a dos albañiles,que junto a sus hijos y él mismo echaban también una mano. El segundo día se llevó una gran -y nada grata- sorpresa. Mientras estaban almorzando llegó un coche, un todo-terreno. Se bajaron dos personas y se dirigieron a ellos. Uno de los albañiles, el oficial de primera, hizo un comentario que le resultó extraño:

-¡Poah! ¡Ya tan denunciao!-dijo el oficial de primera, con naturalidad.
Y empezó una conversación muy breve y para él, verdaderamente molesta.
-¡Buenos días!
-¡Buenos días!
-¿Tienen permiso de obras?
-¿Cómo?
-Sí, soy el aparejador y éste es el guarda, ¿Qué si tienen permiso de obras?
-¿Permiso? No, yo no sabía que…
-Pues es que por lo que veo…
-Estamos arreglando un poco y jalbegando…
-Ya, pero están tocando la estructura, tienen que pedir permiso al ayuntamiento, ¿me da sus datos?
-Sí, pero es que esto me lo quemaron, me lo hundieron, lo estoy arreglando…
-Sí, eso lo puede usté hablar con el concejal o con el alcalde, pero tiene que pedir permiso. Pueden seguir trabajando porque no lo van a terminar mañana, por lo que se ve.

Tras su asombro y desconcierto preparó la solicitud, incluyendo la descripción de lo ocurrido, con copia de la denuncia y de las fotografías de aquellos luctuosos momentos en los que le habían quemado la casa, y habló con la concejala que estaba sustituyendo al alcalde. Le explicó lo ocurrido. Ella, agradable y aceptando la escucha del relato, le dijo que, sinceramente, no creía que le eximieran del pago, pero que podía seguir con la obra, que de todas formas era poco dinero lo que tendría que pagar. Así fue. Tuvo que pagar un impuesto por reconstruir el tejado y poner unas puertas de hierro. Por jalbegar no pasaba nada, aunque tuviera un andamio puesto. Le costaba entender que en tantos años de conductas delictivas fuera él el único denunciado. No entendía que tuviera que pagar por poner el tejado que le habían quemado delictiva e intencionadamente y por poner una puerta que también se utilizó en el incendio.

Pasaron unos años y llegó un nuevo propietario del plantío adyacente a la casa. Tras varias conversaciones no exentas de tensión y de extrañas acusaciones, pretensiones y demostración de intenciones de apropiarse de zonas de uso común, le amenazó con tirarle la casa porque, supuestamente, era suya.
Le dijo el propietario que hiciera lo que quisiera pero que tenía sus escrituras y que lo denunciaría. Siguieron en esa tónica hasta que empezaron a causar daños a otras propiedades de la misma finca, con el expreso deseo de adueñarse de unos picos de una parcela. Y el expreso deseo quiere decir que le dijeron abiertamente que se iban a quedar con esos picos de tierra porque eran de una tía suya, ya mayor, que no venía nunca, y que a él qué más le daba, si no era suyo...
Los conflictos, tras unos tres años de denuncias, juicios y demás, siguen en el juzgado. La abogada, el abogado, la procuradora hacen su trabajo, que consiste en este caso en mentir, en justificar lo injustificable y en lanzar acusaciones hacia el propietario que solo defiende lo suyo. Algún juez se lava las manos, como el resto de autoridades. Un perito agrícola le dijo que le iba a costar más el ajo que el pescao, que en estos casos es mejor dejarlo pasar...que te quiten unos metros, en vez de encargar un estudio, de pleitear y defender lo tuyo. El agricultor en cuestión es de los más acaudalados del municipio y, sin embargo, araña unos cuantas decenas de metros de una mujer ya jubilada.
¡Todo sorpresas de cómo funciona el mundo! Entre medias, también maledicencia, provocaciones, malmeter contra personas conocidas y queridas, que si fulanito -una persona muy cercana y respetada y en su momento querida-dijo que cuando tu madre se muera te va a decir cuatro cosas, que si menganito me advirtió de que sois unos rascas, que si lo querís to pa vosotros, que si te crees que las cosas, los arroyos, las sendas, los sendones son pa to la vida, que si en las fotos aéreas se ven las parras, que si tengo que ir andando hasta el tractor y tu coche está más cerca, que si tú ya habrás comío y yo no...

Pero por si era poco, un buen día se encuentra con un amigo al que hacía muchos años que no veía.  Escritor y poeta de profesión, se profesan mutuo cariño y admiración. Se saludaron y tras varios encuentros, se enteró de algo más sorprendente todavía. De ese curioso “capítulo” de su vida tan doloroso y que tantas consecuencias le trajo, el escritor había publicado un cuento en uno de sus libros.
Le dijo que cuando un amigo común le contó que quemó unos colchones de una familia de inmigrantes, se rieron y, por compasión, por cercanía, por amistad y cariño, lo había transformado en una acción positiva, en un cuento de su libro “Donde no llega nuestro grito”. Fue de agradecer ese sentimiento y ese intento de perdonar pero, a la vez, le resultaba curioso que de una vida, de toda una vida en esos momentos de unos cuarenta años, se eligiera ese supuesto capítulo con un toque negativo.
Era un cuento breve, un relato corto, como los del resto del libro, basado en lo que supuesta y muy diferentemente, había pasado. Ese capítulo, titulado "Un mal día" era la caricatura, la deformación y la maniobra literaria de algo que en nada se parecía a la realidad, una verdadera farsa.
La sorpresa del protagonista fue impresionante pero no lo manifestó. Escuchó esa argumentación, que se le estaba haciendo hueca y vacía, histriónica y justificadora -y que le permitía, de golpe, entender algunas cosas-y le contó la historia, la real, la que ocurrió y que, de alguna manera, seguía dándole tanto dolor pero también tantas alegrías.
-Allí, -dijo a su amigo, el escritor-, soy feliz. Llego, echo una lumbre, me tumbo en el suelo y hago fotos de una florecilla o de cualquier bichejo y no necesito más.
Le contó lo ocurrido de forma muy breve. Es, -y le cogió con la mano el brazo suavemente, para pasársela después por el hombro y la espalda- el lugar del mundo que más me gusta... pero también el que más me ha hecho sufrir, y con esas sigo, el mes que viene, sí, en abril, tengo otro juicio. Pero vamos, eso es, resumido, lo que pasó. Después lo usaron contra mí, para taparme la boca, pero bueno, esa es otra historia...
Y surgen las dudas: ¿se debe denunciar formalmente lo ocurrido y la gran falsedad literaria? ¿Será mejor, por el contrario, guardar silencio? ¿Merece la pena decirle al escritor y a su editorial que retire sus libros y que rectifique públicamente su relato? ¿Cómo se puede una persona resarcir de estos daños?¿Cuántas personas habrán leído ese capítulo y habrán descubierto la identidad del protagonista (o antagonista)?¿No es curioso que sea un ecologista el malo de la película? ¿Qué pasaría si fuera o hubiera sido al revés? ¿No debería yo, ahora, difundir hechos, fechas, nombres y apellidos? La gran diferencia es que esa información sería totalmente verídica y lo publicado es totalmente falso.
Y de ahí surge mi convencimiento de que la literatura de verdad tiene que estar respaldada por lo que yo llamo "el patrón carne".Y en este libro, no la hay, al menos, en mi caso.

martes, 24 de abril de 2018

Sobre un comentario poco afortunado del blog de Arroba de los Montes.

El 9 de febrero de 2013 apareció una entrada en el blog arrobamontes.blogspot.com.es que me pareció muy poco afortunado. Se titulaba "Somos de los Montes de Toledo y no somos Montes Norte ni Montes de Ciudad Real". Como conozco, valoro y aprecio al autor no quiero entrar en polémicas estériles pero me sorprendió mucho su texto y los comentarios negativos vertidos hacia personas que habían trabajando en el pueblo. Lo enlazaba el autor con un comentario del siglo XVIII del sacerdote que escribió las contestaciones del cardenal Lorenzana.
Viene a decir que el funcionariado que por allí ha pasado lo ha hecho por tener pocos puntos, dando a entender que se trata de personas con poca o nula experiencia o que no obtuvieron buenas calificaciones. Añade que esas personas hablaban mal de la gente de allí, los arrobeños y arrobeñas, y de los demás habitantes de los Montes. Desde luego las muchas personas que he conocido no cuadran con esa descripción. Más bien, al contrario, siempre he notado admiración, aprecio y mucho respeto.

Pero además añade que esos personas se llevan más de lo que dejan y que vienen de "salvadores de nuestra tierra". En fin...creo que no se corresponde con la realidad desde ningún punto de vista. Me resulta llamativo y, de alguna manera, hasta humillante, lo expresado. Pero lo más curioso es que envié dos o quizás tres comentarios que no fueron publicados. Por cierto, algo así le ocurrió a un amigo que, habiéndole enviado una corrección, modificó la entrada sin mencionar la fuente ni publicar el comentario. En fin, gente que va por allí y da sin pedir nada a cambio la hubo, seguro que la hay y la seguirá habiendo, aunque le pese a quién le pese. Desconozco a quiénes se refiere cuando habla del poco conocimiento por parte de la Universidad. Se podría haber sido más explícito.
Yo sigo pensando que es de sabios rectificar y que es muy importante reconocer lo que otras personas nos enseñan, nos aportan o nos dan, aunque no sean de una comarca tan hermosa y tan interesante como la de Los Montes de Toledo. 

Juan Carlos Monedero, Franco, la Historia de España y la mediocridad estructuralizante.

El pasado cuatro de abril de 2018 el político defenestrado por su propio partido político, Podemos, por una cuestioncilla de poco más de cuatrocientos mil euros, que recibió en pago por no sabemos qué del gobierno de Venezuela, escribió un artículo, "Franco o el hombre que odiaba a los españoles" en el espacio virtual del diario Público -y ya hemos dicho que es dudoso que se pueda clasificar así tal cúmulo de falsedades y exbruptos- en el que parece reflejarse bastante bien. Habla supuestamente de Franco pero se retrata, con un estilo expresionista delirante de nula calidad literaria o política.
Y ya un poco más en serio, -que no es que lo anterior fuera en broma-, parece mentira que una persona con su formación académica, que es doctor y que es profesor universitario, pueda expresarse así, por escrito y en público. Tal cúmulo de falsedades no son admitibles. Son, sencillamente, un insulto y una provocación, que es lo que verdaderamente viene buscando. Resulta penoso pensar que una persona de su nivel pueda plantear temas tan complejos de la Historia de España de manera tan aberrante, tan disparatada, tan carente del más mínimo rigor y sin que le de vergüenza alguna.
Las afirmaciones que hace el profesor, doctor Juan Carlos Monedero, carecen del más mínimo soporte científico y se adentran en su insultario personal, en su intento de contagiar a otras personas desde el pedestal que le confiere su posición académica. Es como el doctor en medicina que estuviera recetando beber dos litros de anís al día como terapia curativa. 
Dudo que un texto así aprobara un simple examen de Historia de España en cualquier instituto de España, salvo que chocara con algún personaje como él.
Desde luego es una pena que una persona pueda expresarse así pero lo más preocupante es que haya medios de comunicación (¿comunicación?) que puedan prestarle sus espacios para difundir semejante sarta de mentiras.
La vida no empezó el 14 de abril...y la Historia de España, tampoco. Pero Juan Carlos Monedero, el doctor que no hace honor a su titulación y cualificación profesional, disfrazándose de analfabeto envenenado de odio y mentira, lanza sus frases como si fueran armas que explotarán en las caras de sus supuestos enemigos. Así, lo que en realidad hacía, era calentar motores para ese aniversario que pasó sin pena ni gloria. Cualquier día podríamos hablar de las diez o quince macrofalacias que vierte en su texto -pócima ponzoñosa- el doctor Monedero y que parecen ser máximas o verdades irrefutables de cada vez más personas en España.

El presentador y actor Wyoming no aporta nada positivo al tema difícil de la Memoria Histórica.

Ayer, 23 de abril de 2018, lunes, pude comprobar, sin asombro, por cierto, como Wyoming, (José Miguel Monzón Navarro, Madrid, 1955) en el programa "El Intermedio" de la cadena de televisión La Sexta, el presentador y actor cómico, hacía sus chistecitos y gracias sobre un tema tan delicado, difícil y para muchas personas doloroso, de la Memoria Histórica.
Su uso político, pero, sobre todo, partidista, me parece lamentable y muy criticable. Pero es lo que hay. Resultó llamativo que se dijera la causa de la muerte de dos republicanos, por fusilamiento de falangistas al empezar la guerra civil y que no se dijera en ningún momento la de los dos muertos del bando nacional o franquista. (Lo de "nacional" queda dicho como expresión muy utilizada y no como valoración o exclusión de ningún tipo). Es de suponer que también debieron morir de forma violenta a manos de los enemigos, pero el silencio nos recordó al chiste sobre el racismo en el que un hombre de color tenía que decir el nombre y los apellidos de todos los muertos en el ataque atómico de Hiroshima...
Decía el actor, con muy poco acierto, que el presidente Rajoy y otros políticos del Partido Popular no estaban contribuyendo a cerrar heridas y a la reconciliación. No es fácil tampoco abordar esa idea que, planteada así, resulta simplista e intencionada, aunque no se descarte que pueda llevar razón. Desde luego su actitud, sus comentarios, sus chistes y burlas y disimétrica actitud no ayudan nada. Es de suponer que Wyoming es un busto parlante y gesticulante y que se limita a reproducir el guión. De manera que estas líneas de crítica van dirigidas a quiénes hacen ese tipo de trabajo tan poco acertado.
Y es que la Memoria Histórica puede ser un gran acierto o todo lo contrario, pero se trata de la muerte de personas en una guerra civil muy, muy violenta y traumática, o en una posguerra también muy dura. Ya ha pasado mucho tiempo pero, a juzgar por lo que está ocurriendo, no el suficiente como para que se pueda hablar con un mínimo de objetividad, desapasionamiento y posicionamientos personales. Por cierto que han pasado más de ochenta años, y no cuarenta, como dijo Wyoming, queriendo hacer otro chistecito que se le fue al tópico de siempre, los cuarenta años de Franco, mal contados.
Sinceramente, tanto si se está a favor de este proceso de recuperación de los restos mortales de personas que murieron en la guerra civil o en los años siguientes, como si no, como si se es indiferente, o si se tiene un criterio diferente, creo que el punto de partida tiene que ser el más absoluto respeto. No hay cabida ni al chiste de un lado ni del otro, ni a la descalificación ni al insulto, ni a la verdad a medias -a unos los fusilaron unos falangistas y los otros murieron-, ni a la utilización partidista.
Desde luego ya han pasado tantos años desde que acabó la guerra hasta la muerte de Franco como desde esa fecha al presente, pero parece como si estuviéramos empezando la llamada Transición, como si unos hubieran estado casi cuatro décadas en el poder y los otros acabaran de llegar, con planteamientos de lo más subjetivos y desfigurantes, generalizantes o particularizantes, olvidadizos, y nada ceñidos a la realidad.
Y así no se cierran heridas sino que se abren o se generan otras nuevas. Así no se propicia el entendimiento entre personas ni de lo que ocurrió. Así se polariza a la sociedad en buenos y malos, en rojos y azules, en víctimas y verdugos, en republicanos y nacionales, y se olvida que se trató de una guerra civil atroz, en un contexto de profunda crisis económica y política y social, con fuertes implicaciones internacionales, en un tiempo extraordinariamente violento en el que, por cierto, las palabras que usamos hoy con unos valores o significados concretos en aquellos tiempos significaban otras cosas...
Así, para hablar de muertos o víctimas de la guerra civil española de 1936-1939 y de la posguerra, en la que también hubo víctimas del bando ganador, y parece que siempre se olvida, hay que partir del sosiego, del conocimiento, del intento de llegar a la verdad, del contexto, del intento de comprensión y no de la confrontación burda, tosca, mediocre, y muy interesada, de los que, en realidad buscan audiencia, o votos. Como muestra diferente a la tratada se puede leer el artículo -dudo que sea algo más que un listado de falsedades y exabruptos- de Juan Carlos Monedero titulado "Franco o el hombre que odiaba a los españoles". En realidad es un reflejo muy fiel del célebre político defenestrado por su propio partido y eso es lo que brota de su docta pluma, un autorretrato con el nombre de otro. Parece esforzarse mucho en sacar lo peor de si mismo para demostrar su fiereza y radicalidad (pseudo-radicalidad), ¡aposematismo barato!.
No pasa nada por repetir: con la Memoria Histórica, respeto, todo el respeto.

lunes, 23 de abril de 2018

"Isla de perros". Algo más que dibujos.

"Isla de perros". Algo más que dibujos.
Francisco Zamora Soria, 22 abril 2018.

Acabo de ver la película “Isla de perros” de Wes Anderson. La primera idea que saco es que se trata de una obra maestra que, casi con seguridad, no será ni entendida, ni valorada ni vista en su justa medida. Ojalá me equivoque. La segunda es que no se trata, como a primera vista puede parecer, de una película infantil, aunque también pueda serlo. La tercera, que, como buena obra de arte, contiene muchos valores que exceden los puramente cinematográficos y que quizás no sean fáciles de captar en una primera sesión.
Desde luego se trata de una película profunda, cargada de valores y de una estética en muchos momentos muy interesante y sugerente. Aborda temas de actualidad como la destrucción de la naturaleza, la libertad de expresión, la manipulación mediática y de los poderes establecidos, la marginación, la eutanasia, la lealtad, el valor, la disimétrica relación de los humanos con sus mascotas –para bien y para mal- o la sociedad de consumo en masa y su tendencia creciente a alejar los problemas para ignorarlos.
De un realismo atroz mezclado con estéticas muy eclécticas hay un gran número de imágenes que me atrevo a calificar de épicas. Se trata de la denominada "animación artesanal" o "stop motion" pero recurriendo a otras técnicas y soportes, incluyendo el dibujo japonés clásico...pero con escenas que nos recuerdan igualmente el "Art Brut" el "Junk Art", "Trash Art", el Fluxus, el arte encontrado o el basurarte...y la estética de la basura. Así, especialmente me sorprendieron las escenas del vertedero y, sobre todo, la de la "cabaña" de plásticos o cristales...Si a eso unimos el sonido, de gran riqueza, y he dicho “sonido” para ampliar la noción de la mera música, obtenemos un resultado extraordinario.
¿Es fácil de ver? ¿Es un producto de masas? ¿Tendrá éxito de taquilla? Me parece que ya está dicho.

Hay sentimiento, mucho sentimiento. Hay emoción. Hay sentido del humor pero también sentido del dolor. Hay un realismo no edulcorado que enriquece considerablemente la historia. Entiendo que hay política pero sobre todo, valores universales. En mi modesta opinión se trata de un gran trabajo que merece la pena ser visto. 
En el portal de internet Filmaffinity, a fecha del 23 de abril de 2018, se le da una valoración de 7´7 con 886 votos.

El crimen de Puerto Lápice, treinta años después, sigue impune.

Ayer crucé por Puerto Lápice, pequeño municipio de la provincia de Ciudad Real. Siempre que paso por allí me acuerdo de aquel crimen que, hace ya treinta años, quedó impune. Supongo que habrá prescrito y, si se consiguiera detener a la persona responsable, quedaría en libertad.
Lo cierto es que ayer, 22 de abril de 2018, domingo, pasé por la fachada y paré. Hice un par de fotos con el móvil. Se veía el edificio abandonado y la oficina en la el único empleado de la Caja de Ronda murió, ya desmontada. El cielo estaba ligeramente gris y el sentimiento que me produjo no pudo ser más frío. Allí, quizás por eso también lo recuerdo más, había trabajado mi padre, bastantes años antes.
Lo cierto es que un hombre murió con una lezna clavada en la cabeza. Según el diario ABC de entonces, el juez, tras detener e interrogar a la hija, la dejó en libertad.
Ni en El País ni en el ABC se daba demasiada información. Por cierto algunos datos eran erróneos y otros no coincidían entre sí.
Se decía que era muy extraño que hubiera sido una persona forastera la que mató al empleado ya que la carretera nacional pasaba por allí y en aquellos tiempos, 1988, ya tenían cerrado y con mamparas de cristal, de manera que se conjeturaba que debió ser alguien conocido para que le abriera ambas puertas, la de la calle y la de "la pecera", por decirlo de alguna manera. 
Por otra parte, el hecho de que se tratara de una lezna introducía un toque peculiar. No parece un arma especialmente aconsejable para nadie pero menos para un simple robo de un banco. El País hablaba de punzón y el ABC de destornillador. A mí, la persona que me contó algunos detalles unos meses después, me habló de "lezna". 
Por otra parte, si no había cámaras de televisión ¿qué sentido podía tener matar a aquel hombre una vez conseguido el botín, si se era de fuera y se iba a huir inmediatamente? Aunque la lógica no es siempre aplicable.
Lo cierto es que la vida de un ser humano acabó de forma violenta e inesperada, que otras personas sufrieron la pérdida y que la persona culpable está  y ha estado todo este tiempo en libertad.


lunes, 9 de abril de 2018

La literatura y la realidad, serias dudas y certezas o el patrón "carne humana".

A estas alturas, abril de 2018, casi cumplidos 56 años, ya no sé muy bien lo que se considera Literatura con mayúsculas. Me pasa lo mismo con el Arte, con la Historia, con la Geografía...por citar unos ejemplos. Estas dudas o desconfianzas llegan más allá: Educación, Justicia, Democracia,...
Decía una profesora mía de la Universidad, María José Cuesta, citando a alguien, que "Arte es todo lo que el Hombre dice que es Arte".
Así, ¿Literatura es todo lo que se dice que es Literatura? Y, si fuera así, ¿qué valor tiene? ¿qué equivalencia, como el dinero con el patrón oro, tiene con la realidad, cuando se trata o se erige en eso, en realidad?
¿Qué pasa cuando se sabe positivamente que lo escrito es falso? ¿Qué se puede pensar de ese escritor si, por error o por expreso deseo, tergiversa la realidad? Yo ya llevo muchos años afirmando que no sé si el cuento de la Cenicienta es cierto, yo no estaba allí.
¿Qué ocurre cuando un escritor confiesa, pasados ya unos años, que escribió algo sobre una persona y lo que le ocurrió y rersulta que todo era falso? ¿Tiene el artista la obligación moral o profesional o simplemente literaria de rectificar? ¿Rectificará? ¿Cómo asegurarse de que las personas que leyeron la mentira leerán ahora la verdad? Y el calumniado, tergiversado o transformado en personaje literario detrás del cual se oculta o se transparenta una persona real, ¿qué puede hacer?
¿Nos podemos imaginar a una mujer de cincuenta años (o de la edad que sea)  escribiendo una carta al director de un periódico diciéndole que los supuestos goces con no sé qué poeta fueron más bien sombríos? ¿Y si hablaran los personajes de la novela, como en algún trabajo de Unamuno, y hasta se revelaran contra el autor? ¿No sería curioso verdaderamente ver las defensas y los ataques de esos miles de seres contra las mentes que los crearon? ¿Y si Alonso Quijano hubiera sido el prototipo de hombre cabal, recto, cuerdo y sin veleidades de  ningún tipo y el que tenía volcada la cabeza era un tal Cervantes o un Saavedra? (¡Oye Miguel, que te has pasado mucho!, podría decirle algún coetáneo, sabiendo lo que sabía...)
Y un poco más en serio, los escritos con vocación de traspasar el mero mercadeo, la frontera de lo efímero, y de alcanzar una categoría importante, como para ser considerada como verdaderamente Literatura digna de ser conocida y conservada y leída, o tiene un patrón "carne humana", un patrón de realidad, o es pura bagatela, baratija, imitación, ficción o vengancilla.
Y cuando se descubre que se cayó en el error, que se dió crédito al rumor o a la maledicencia...¡algo habrá que hacer! Si un escritor descubre que, tras quince años, por ejemplo, uno de sus relatos es falso y lo descubre al contarlo al protagonista, quién, con sorpresa, se lo explica...¿no se deberá disculpar o rectificar? Si ese personaje supuestamente de ficción es o fuera reconocible, ¿debe permanecer esa falacia envuelta en palabras más o menos bellas para el resto de la vida no de esa persona sino de sus descendientes?

Es posible y quizás muy conveniente que algún día contemos el verdadero relato que subyace detrás de esta entrada de un modesto "blog", un cuaderno de escritos sin grandes pretensiones, y que se pueda comparar con el cuento en cuestión, para valorar hasta qué punto la realidad quedó completamente desfigurada y, por otra parte, cómo se podría llegar a saber de quién se habla en tan literaria como irreal historia. Curiosamente, lo ocurrido en la realidad, sirvió para "despellejar" por escrito en las llamadas "redes sociales" al protagonista, hasta hacerle callar en una polémica muy interesante e importante.
No sabemos hasta dónde pudo llegar ese falso testimonio en boca de las personas a las que llegó. Así, por un lado, pongo en duda el valor de la Literatura si no es avalada por el patrón "carne humana", por una realidad incuestionable, por algo demostrable, por la experiencia, por la verdad, a pesar de los pesares. Y no me refiero solo a este caso sino a las personas en general que escriben o escribimos, -yo me incluyo, en la justa medida- Por otro, me pregunto qué extraña actitud subyace detrás del cinismo de quiénes mienten a sabiendas de lo que hacen y de conocer bastante bien a los sujetos objeto de sus falsas palabras.




miércoles, 21 de marzo de 2018

El anzuelo.

El anzuelo tiene forma de interrogación.
Con cebo.
Sin cebo.
Está pensado para pescar.
Se disimula.
Se recubre.
Se adorna.
Se mueve.
Baila.
Te gusta.
Te atrae.
Te engatusa.
Te engaña.
¡Y te atrapa!

Pero a veces el anzuelo falla.
Hay quiénes lo llevan escrito en su cara.
Otros en sus labios.
En los ojos.
En un girarse para simular no ver o no ser visto.

A veces el anzuelo es tosco.
Se ve a la legua.
Salta a la vista.
Brilla.
Espejea las intenciones...
¡malas intenciones!

El anzuelo canta,
grita,
susurra,
miente,
exagera,
generaliza,
particulariza,
insulta,
señala,
falta al respeto,
pone en duda,
lo siembra todo
con esa semilla de la desconfianza,
tira por tierra,
se blinda
para erguirse
y golpear
fuerte,
se aposematiza,
y dibuja
a la perfección
la cara de la envidia,
de la soberbia,
del egoísmo
y del odio.

El anzuelo tiene identidad,
nombre y apellidos,
carnet de identidad,
domicilio propio
y social
o laboral.

Se esconde quizás detrás de la fama,
del prestigio,
del clan,
del grupo,
de la familia,
del apellido
o de lo que sea.

El anzuelo
es esa figura
con pinta
de interrogante
y punta
punzante.

jueves, 22 de febrero de 2018

ARCO 2018: este año con censura no contarán con mi presencia.

Ayer supimos que los responsables de IFEMA de Madrid habían solicitado a la Galería de Arte Carmen de Alvear la retirada de una obra. La galerista (y fundadora de la feria del Arte Contemporáneo) accedió.
Si entrar en más detalles, sencillamente este año no visitaré la feria. El año que viene ya veremos. Me resulta curioso que con la cantidad de obras "provocadoras" que se han expuesto de temas políticos, casi siempre "anti-derecha", por cierto, y anti-religión católica, ahora se venga con esta censura por exponer unas fotografías de unos supuestos presos políticos que, en realidad, habrían podido pasar inadvertidas.
En fin, ARCO 2018, ¡no con censura!









viernes, 2 de febrero de 2018

Listado de ínclitos y ubérrimos atacantes al sistema educativo español.

Hace ya mucho tiempo desde que vengo leyendo o escuchando ataques al sistema educativo español por parte de los denominados "famosos", personas que por diferentes causas han adquirido una notoriedad mediática, de forma más o menos justificada. Como iremnos viendo hay de todo, desde escritores de reconocido prestigio a cantantes, y lo curioso es que hablan desde el más absoluto desconocimiento de la realidad, como si estuviesen investidos de la razón absoluta. La mayoría de las veces no obtienen réplica o, desde luego, no el momento correspondiente. Los hay que escriben por lo que las respuestas son más complicadas de hacérselas llegar. Estaría bien que estas líneas se fueran enriqueciendo poco a poco y pudieran llegar a sus verdaderos destinatarios, esos creadores de opinión sin un verdadero conocimiento sobre el tema.

Por orden alfabético del primer apellido.

Gala Velasco, Antonio. (Brazatortas, Ciudad Real, 1930):

Desconozco la cantidad de veces que ha podido hablar o escribir en público sobre el sistema educativo. En un diario nacional, El Mundo, en el que tenía un pequeño espacio de opinión, habló sobre el Informe Pisa como lo ha hecho la inmensa mayoría de personas, sin tener ni idea de lo que estaba diciendo, dejándose llevar por la corriente actual y apuntándose al bombardeo. ¿Qué información ha manejado Antonio Gala para decir lo que decía? ¿Podría nombrar dos o tres autores de reconocido prestigio nacional o internacional que hayan estudiado el tema?¿Se basa en el conocimiento de la situación real de nuestros centros educativos o en el contenido, más que dudoso e interesado, de la inmensa mayoría de noticias que salen a diario en los llamados medios de comuniciación social? Como a tantos otros, le recomiendo la lectura detenida del libro del ya fallecido catedrático de Didáctica, el doctor José Manuel ESTEVE, de la Universdidad de Sevilla. "La tercera revolución educativa".

Muñoz Molina, Antonio. (Úbeda, Jaén, 1956):

En el prólogo de un libro sobre Educación, en realidad, contra la Educación y el sistema educativo español, vierte una serie de exabruptos sin fundamento alguno. Se puede detectar en su breve discurso, con aire de arenga, el influjo maléfico de las líneas de los periódicos, que debe estudiar a diario, mezclado con las sintonías de ddiferentes emisoras de radio, con su publicidad incluída. No se entiende desde otro punto de vista lo que afirma abiertamente contra, por ejemplo, la Psicopedagogía y el sistema educativo español. El breve texto es una reafirmación de algo que ya dijo en otra ocasión. Tiene cierto aire de sabio de taberna, pasadas unas horas de ingesta, con algún que otro oyente ensimismado por la valía del personaje en otros ámbitos. El libro en cuestión es:

ROYO, Alberto (2017)(3ª edición)  "Contra la nueva Educación". Plataforma Editorial. Barcelona, 206 págs.
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Osborne, Bertín (Ortiz Osborne,Norberto Juan  Madrid, 1954):

Lo primero que llama la atención es que un cantante se atreva a hablar de la Educación, aunque fuera del profesor de una hija suya, demostrando su cercanía al analfabetismo pedagógico. Contó una anécdota en un programa de televisión de gran audiencia en el que desvelaba que tuvo que ir a hablar con el tutor de su hija..."¿qué demonios es eso del tutor?" vino a decir, en sus tiempos había profesores y punto. Muy revelador y muy sincero, eso no se le puede negar.
Continuará..

miércoles, 31 de enero de 2018

¿Cuánto carnaval es necesario en el colegio?

Se acerca el carnaval.  En los colegios se celebra, según los casos. Como es habitual, tienen peso en las decisiones el profesorado, el equipo directivo y las madres y padres. La administración, en general, ve con buenos ojos que "se trabaje el tema" y, además, hay dos días de fiesta. Hace unos veinticinco años, en la provincia de Ciudad Real, eran tres. Después se dijo que ese tercer día se podía cambiar por otras celebraciones y se quedó reducido a dos.
Lo cierto es que la administración educativa, en su tradicional laconismo, dice poco al respecto, por no decir nada. Hay una situación de indefinición y de algo muy parecido a la libertad absoluta. Así, hay colegios que pasan el carnaval sin pena ni gloria y los hay que, muy al contrario, lo convierten poco menos que en el acontecimiento escolar del año. He dicho "escolar" deliberadamente. Podría haber dicho "educativo" o "formativo" pero se me plantean serias dudas. Sí, todo educa...pero también desesduca o contraeduca y no solemos tenerlo en cuenta.
Así las cosas parece lógico que nos hagamos preguntas y que intentemos acotar, delimitar o esclarecer una celebración que, mejor o peor, se mete en la vida del colegio, modificándola, enriqueciéndola o empobreciéndola, según se plantee y, sobre todo, según sea valorada.
Entonces ¿hay alguna forma de saber hasta dónde parece lógico que se llegue con el carnaval escolar? Ciertamente es muy complicado. Siempre habrá quiénes lo denosten y quiénes lo defiendan a ultranza. Es evidente que el carnaval, como casi cualquier actividad humana, es susceptible de ser trabajado escolar y educativamente en el colegio y que dependerá mucho del enfoque, del planteamiento, de lo que se quiera conseguir y de cómo se haga. Pero sí parece lógico hacer unas reflexiones que nos puedan orientar.
En primer lugar están las cuestiones educativas y formativas en un sentido amplio y en un segundo plano podríamos poner las ideológicas, religiosas, económicas e incluso ambientales.
Desde luego si el carnaval escolar no conlleva una buena dosis educativa en el aula y en el centro no le encuentro sentido alguno. Y dicho esto, con un currículum ya de por sí raquítico en cuestiones musicales, artísticas, motrices, creativas y expresivas, sí parece necesario que se pueda abordar con esas intencionalidades. Sin embargo este planteamiento choca o puede chocar con la legislación, con la organización, con la distribución de tiempos por áreas, con la programación...Cantar, bailar, escuchar música, desfilar, diseñar un disfraz, hacerlo, vestirse...puede ser muy educativo y enriquecedor pero colisiona frontalmente con el quehacer cotidiano.
Por otra parte, ¿a quién le corresponde esa organización? ¿al profesorado de Música? ¿al de Educación Física? ¿al de Inglés? ¿al de Plástica?...Pueden ser la misma persona pero también pueden ser dos, tres cuatro, cinco...
Pero hay más preguntas. Lo normal es que tengamos dos días de fiesta y que la actividad final de nuestro carnaval escolar dure dos o tres horas. Así, un desfile, una salida, un concurso de disfraces, unas actuaciones, una "fiesta"...suele durar un par de horas o tres...entonces ¿cuántas horas parecen lógicas para su preparación? Sería muy aconsejable hacer una cuantificación lo más aproximada posible. Desde luego, el exceso, dónde quiera que esté, no es recomendable e irá con seguridad en detrimento de otras áreas, competencias, objetivos, actividades, aprendizajes...

Hay también preguntas que deberían ser contestadas. Así, una de las más elementales sería: ¿pero, qué pasaría si no lo celebrásemos así? Es decir, ¿hemos valorado la opción de dedicar el tiempo y el esfuerzo, -también el económico y el ambiental- imprescindible, osea mínimo?
El Carnaval tiene un potencial motivador considerable pero no de forma homogénea. Así, hay alumnas y alumnos que lo viven muy intensamente pero también los hay que, incluso, lo temen...¿Lo hemos pensado alguna vez? ¿Hemos arbitrado algún tipo de medidas, de alternativas, de protocolos de actuación?...Por otra parte, ese potencial se debe transformar en efectos positivos pero ¿es así o se queda en un mero capricho, un juego, algo para pasar el tiempo de forma diferente y supuestamente más divertida?
Pero aún más complejo es dirimir si se trata de actividades que tengan "significatividad"....Dicho de otra manera ¿porqué lo estamos haciendo? ¿para qué? ¿se le puede dar un contenido y una intencionalidad verdaderamente didácticas?

Hay colegios en los que se elige un tema y sobre el mismo se trabaja, se investiga, se crean unos personajes, unos disfraces, unas letras de canciones, una coreografía, una actuación...¿Hay creación por parte del alumnado? ¿Hay colaboración en esos procesos que deberían ser, de alguna manera, abiertos, participativos, y democráticos, hasta dónde se pueda?¿Y el papel de las familias en qué queda?¿Son los padres meros compradores o consumidores de productos elaborados? ¿Son costureras a destajo las madres o abuelas? ¿Hemos "exprimido" el ingenio, la chispa, la gracia, la crítica, la mirada cómplice...?¿Tiene sentido el sistema actual de compra de disfraces sin más? ¿No sería más interesante hacer talleres de ...lo que sea necesario? Hay formas de celebrar el carnaval ambiental y económicamente sostenibles y otras, eminentemente consumistas. Como hay unas formas carnavaleras que enraizan con nuestra tradición y nuestro pasado y otras que se basan en el consumo en masa, en el capitalismo galopante, en el derroche, en el usar y tirar, en la imitación, por burdo y hortera que sea lo imitado.
Hay una forma consecuente de celebrar el carnaval...¿no era el momento en el que se permitían las críticas incluso por los poderes establecidos? ¿No salía a relucir el balance del año pasado, con sus alegrías y sus penas? ¿Era la uniformidad la tónica o era precisamente lo contrario, la disconformidad?

Lo curioso es que lo más normal es que el carnaval escolar es solo el preludio de unos fastos que pueden durar varios días y, en algunos casos, llegar hasta una quincena después, si se participa en peñas o comparsas. Es algo así como la requetecelebración navideña...Quizás tendría sentido el Carnaval en la escuela si luego ya no se se fuera a volver a celebrar, pero no suele ser el caso. Curiosamente, unos días o semanas antes, dependiendo, tenemos el Día Escolar de la Paz y la No Violencia y ese sí que no se trabaja fuera del colegio. ¿Le dedicamos el mismo esfuerzo? ¿Cuánto tiempo dedicamos a uno y a otro?
Por otra parte el Carnaval puede entrar en conflicto con algunos planteamientos morales pero, sobre todo, religiosos. Se suele argumentar que se trata de una fiesta pagana aunque ha estado y está "entretejida" con la religión católica de forma importante. ¿Qué es el entierro de la sardina? ¿La Cuaresma? ¿El Miércoles de Ceniza? pero ¿Y en el caso de religiones como los Testigos de Jehová? He vivido una situación curiosa: unos cuatrocientos alumnos y alumnas, con el profesorado y con las familias, en un patio de un colegio, con los diferentes disfraces y representaciones varias, canciones y bailes y un par de alumnas, en clase, con un profesor, mirando con un sentimiento difícil de conocer, por la ventana...Son opciones personales y familiares muy respetables pero que no cuadran, de alguna manera, con el planteamiento general de una fiesta en plena jornada laboral...Sería curioso el resultado de una denuncia por vía judicial...No olvidemos que, por esta vía, a los profesores se nos despojó del derecho a asistir a las tutorías de nuestros hijos, y no parece haber pasado nada, sencillamente que los profesionales que luchan y vienen luchando por la implicación de padres y madres en el proceso escolar de sus hijos e hijas han sido desposeídos de ese derecho que parecía inalienable...
El Carnaval supone educativamente muchas más "cosas" de las que se pueden imaginar de forma rápida. ¿Qué ocurre con el rendimiento escolar? ¿Aumenta, se mantiene o disminuye? ¿Depende del planteamiento que se dé en cada centro o aula? ¿El grado de expectación, de excitación, de emoción...es positivo? ¿Es evaluable? ¿Se ha estudiado alguna vez? ¿Se imaginan una clase de Matemáticas con chicos y chicas de primero de Primaria, con cinco y seis años, vestidos de todo...menos de alumnos?
-Fulanito, por favor, deja la espada en la percha, que así no puedes trabajar.
-Menganita, luego te pones el sombrero de hada y tú, con tus alas, tapas el libro de tu compañero...
-Zutano, lo siento, te tienes que quitar la careta, estamos en clase de Lengua... ¿Se puede dar una clase si se está pendiente del gracioso disfraz del vecino?
Para las personas que solo dedican una hora o incluso menos al carnaval es posible que todas estas cuestiones le puedan sonar extrañas pero la realidad es muy diversa. 
Desde luego si la importancia que le damos al carnaval es alta o muy alta es casi seguro que irá en detrimento de otros aprendizajes. Legalmente no parece que tenga o pueda tener una cobertura tal como para poder suponer que se desplacen las horas de las asignaturas alegremente, sin más planteamiento educativo que el de hacer algo "brillante" carnavalescamente hablando. Como suele ocurrir, hay una parte de inercias que deberían ser revisadas y evaluadas. Cuando se dice en un colegio público que algo se hace porque le gusta mucho a las madres, por ejemplo, o porque es tradición o costumbre...algo está pasando.
Así, la pregunta inicial, ¿cuánto carnaval es necesario en el colegio? merece una reflexión y, en algunos casos, un ajuste. La ilusión de los niños y niñas tomada como un sentimiento de alteración anímica provocada por cuestiones puramente materiales en el ámbito educativo, como una cuartada, es sinónimo de muy poca seriedad. Me recuerda a otras realidades que se zanjan con "es que es muy bonito".

Claro que es importante el carnaval, la alegría, la fiesta, el reírnos incluso de nosotros mismos y de las normas del día a día. Por supuesto que el baile, el ritmo, la coordinación, el superar el sentido de ridículo, son importantes...pero para eso no hace falta ir al colegio, ya hay cuatro días de fiesta, como mínimo, por delante. Ya hay actividades públicas y privadas de todo tipo en las que se hará prácticamente lo mismo...
Por cierto, es preocupante que luego se argumente tan alegremente la falta de tiempo en los colegios para tantas y tantas tareas que parecen no poderse celebrar...
Hubo y quizás siga habiendo un trasfondo, un cierto aire un tanto político o, mejor dicho, politiquillo, de partido, de reacción histórica un poco caducada ya, que debería dar paso al debate sereno y pleno. Abogar por una redimensión de actividades escolares como el carnaval no es un síntoma de nada negativo sino una preocupación por hacer las cosas cada vez mejor, un intento de superación. Y desde el respeto, se puede hablar de todo...sin caer en el terminante "pues a mí me gusta"...porque nadie ha hablado de gustos, que es otro cantar.