jueves, 14 de marzo de 2019

Sobre el Día de la Mujer, desde la crítica.

El Día de la Mujer Trabajadora se venía celebrando el 8 de marzo de cada año. En algún momento reciente, se cambió por el Día Internacional de la Mujer. Ahora, en 2019, si no estoy mal informado, se trata de la Semana de la Mujer, que culmina con la mencionada jornada en defensa de la Igualdad entre hombres y mujeres.
Me llamó poderosamente la atención que el año pasado para esta fecha tan señalada se convocara una huelga general, creo que por el partido político Podemos, cuyo secretario general es un hombre, por cierto, y cuyas tres principales figuras fundadoras fueron, igualmente tres hombres. Me llamó la atención porque no le encuentro sentido pero, sobre todo, porque se decía que era una huelga para las mujeres...es decir, una semi huelga general, una hemi-huelga general o una femi-huelga. 
Hoy, ocho de marzo de 2019, viernes, desde este remoto, humilde y solitario ventanillo por el que me asomo al mundo, me arriesgo a esbozar unas críticas sobre lo que estoy viviendo y viviendo en torno a este día de la Mujer. 
Así, lo primero que tengo que decir es que me parece que se está produciendo una utilización partidista, sindicalista y hasta economicista del Día de la Mujer. Por supuesto, el feminismo está haciendo lo propio, sin que sepamos las razones para ello. Me explico. Las consignas, las frases, las declaraciones, los manifiestos, las ruedas de prensa, los comunicados...transmiten una idea de lo más impropio...Inacabado...

miércoles, 27 de febrero de 2019

Claro que habría que prohibir el fútbol en España...

Tantas veces he dicho, en privado pero también en público, que creo que se debería prohibir el fútbol en España que ya ha llegado un momento en el que he pensado que debería dar un paso más y explicarlo. El fútbol es un deporte aunque además se haya convertido en un espectáculo de masas de primer orden en muchos países, territorios, sociedades y grupos. Y además, es una especie de "pasión" demasiado desbocada en tantos casos que hacen aconsejable que pensemos si es "normal" o sencillamente "lógico". Como espectáculo de masas el fútbol, es decir, todo lo que hay alrededor viene produciendo verdaderas aberraciones humanas, sociales, económicas, urbanísticas, políticas, informativas, emocionales, periodísticas, educativas, ambientales, culturales, éticas...Y eso está ahí, si se quiere ver como si no. Con un simple insulto, con una frase más o menos ingeniosa se puede zanjar todo lo dicho. Hasta hace muy poco se aludía, por ejemplo, a la sexualidad de una persona para descalificarla, y asunto terminado. O se achaca la "rareza" del osado crítico, y ya está. Sin embargo, la cuestión es de gran importancia. Ver lo que ocurre en España con el fútbol es verdaderamente penoso pero, lo que más duele es el atronador silencio de la inmensa mayoría de personas a las que no nos gusta nada y que tenemos que sobrellevar esa carga de ruído, de imágenes chillonas, de realidades que rayan lo obsceno y lo injusto y que se cuelan a cada instante en nuestras vidas.
Hace unos días, sin ir más lejos, en una emisora de radio nacional, el periodista decía algo así como "Iniciamos hoy nuestro espacio informativo dedicado al deporte enfocando principalmete el fútbol..."¡Sorprendente! ¿Hoy? Pero si es todos los días y a todas horas. Pero si se cambian hasta los horarios de los trabajos y de los transportes para determinados eventos. Pero si se informa más del fútbol que de lo que pasa en el Congreso de los Diputados o en el Senado o en el Consejo de Ministros. Si de dedica media hora en el mejor de los casos a hablar de todo lo divino y lo humano, lo nacional y lo internacional, y otra media a hablar de fútbol...Si tenemos, por hablar de deportes, campeones y campeonas de Europa y del mundo de un montón de deportes y no los conoce nadie...
Pero ¿y la agresividad que genera? ¿Nos lo hemos planteado alguna vez? ¿Es normal? Ya sé que muerto el perro...no necesariamente se acaba la rabia pero algo habrá que hacer.
No entiendo esta sociedad en la que un futbolista es más importante que un médico, que un albañil, que un panadero o que un ama de casa...que pone hasta el aperitivo para que alguien se siente a gritar frente a un televisor. No entiendo este mundo en el que a diario vemos a gente manifestándose y quejándose y nunca he visto nada en contra del fútbol, aunque seamos mayoría. No entiendo que podamos escatimar tanto dinero para tantas necesidades y que no se haga con el fútbol. No entiendo lo que viene pasando en los pueblos y ciudades de España con sus equipos, con sus gastos, con sus fichajes, con sus empresas en torno a este cuasi-circo romano. No puedo compartir ese sentir de pertenencia a un país que se paraliza o se enerva por estas razones y no por otras mucho más importantes. Lo siento. Creo que ya ha llegado el momento de empezar a desmontar esta gigantesca falacia de ídolos, semi-dioses, manejados por unos pocos, para disfrute de una masa que no quiere reaccionar a otros estímulos.
Desde luego es evidente que el fútbol debería estar prohibido en colegios e institutos y que las instituciones públicas deberían hacer lo propio. Visitemos una biblioteca pública, un centro educativo público, un centro de mayores, una sala de urgencias y luego pensemos lo que se podría hacer con la ingente cantidad de dinero y recursos de todo tipo utilizados en el fútbol.
En fin, una pena el reflejo que proyectamos de la sociedad más culta, más rica y más preparada de todos los tiempos.
¿No es sorprendente que se pueda objetar en la declaración de la renta si se desea que se destine una parte de nuestros impuestos a la Iglesia Católica y que no se pueda hacer lo mismo con el fútbol?¿No es sorprendente que un futbolista pueda eludir la cárcel llegando a acuerdos económicos con la Justicia o la Hacienda Pública? Otra opción sería que se construyeran ellos mismos, las estrellas de la camiseta y el pantalón corto, sus propias cárceles, como las mansiones en las que viven, pero con la particularidad de que las vigilásemos con dinero público.¡Madre mía! ¡Aberración tras aberración!

lunes, 18 de febrero de 2019

Sentimientos y palabras, 2. Juzgar, para los jueces.

Muchas veces, consciente o inconscientemente, hacemos daño a otras personas, o nos lo hacen a nosotros. Estamos, en general, muy acostumbrados, a opinar casi de todo y, de alguna manera, a juzgar. Y eso conlleva un riesgo muy considerable y un impacto que suele ser negativo. Juzgar o evaluar no es tarea fácil. Los jueces y todo tipo de expertos que se dedican total o parcialmente a realizar valoraciones, evaluaciones o juicios lo saben bien. Si de lo que se habla es de personas, esas situaciones son más difíciles aún. No es lo mismo decir si un objeto o sustancia, una planta, un animal, un alimento...es bueno o no, si nos satisface, si se ajusta a lo establecido o esperado que hacerlo refiriéndonos a nuestros semejantes. Y, hablando de semejantes, la distancia es un mundo. No es lo mismo juzgar a una persona que vivea mil kilómetros que a la que vive, por ejemplo, en tu misma calle o edificio.
Desde el mundo del pensamiento, de la psicología, de la religión, de los principios y valores humanos se nos inculca, o se intenta al menos, que no se debe juzgar a nadie, pero la realidad no parece entender esas normas. De manera que es "lo más normal del mundo" que estemos siendo juzgados en todo momento y que, a su vez, nosotros hagamos lo mismo. Y de alguna manera, cuando se juzga se dicta sentencia. Y lo preocupante puede ser que hay sentencias firmes pero, sobre todo, erróneas y malintencionadas, deliberada o indeliberadamente. Me explico. Una persona puede tener o sentir envidia -"coseja" que se llama-, celos, manía, rencor, resquemor, miedo, desconfianza, desapego, antipatía...y no ser consciente de esos sentimientos. De manera que puede estar llevando una conducta negativa o "tóxica", como se dice ahora, contra otra persona y pensar o decir que en realidad la quiere mucho, la aprecia, la admira, le gusta, o que lo hace por su bien, con el clásico "quién bien te quiere te hará sufrir"...
Lo cierto es que hay personas que se pasan la vida emitiendo juicios a diestro y siniestro, independientemente de la profesión -incluso de fé-, el status, el nivel cultural o el halo de santidad o maldad que los acompañe. Y esas formas tan peculiares de clasificar, de nombrar, de categorizar, de encasillar... son verdaderamente dañinas.
Retirarse es una opción aunque quizás no sea la mejor. Enfrentarse es otra. Hacer ver que ese no es el camino parece más adecuado, aunque hay personas que no están dispuestas a aceptarlo. Como las hay que tienen toda una cohorte que son, en realidad, parte del problema. Se encumbra a alguien muchas veces y se va generando una guardia personal, un perímetro cuasi policial, formado por la familia, los compañeros de...lo que sea, las amistades, la clientela, los admiradores...
Es muy posible que este tipo de conductas tengan una base, o cierta base, al menos, cultural. Sin embargo, es también plausible que existan componentes psicológicos relacionados con patologías, con complejos, con síndromes, con traumas más o menos ocultos o latentes, con las sinuosidades del carácter, ese escudo o coraza, que decía Ortega y Gasset, creo recordar.
Una persona sana no va por ahí descalificando a placer, ni poniendo etiquetas peyorativas, ni ridiculizando, ni placando al otro, ni minimizándolo ni estigmatizándolo ni marcándolo ni señalándolo...Una persona que ama no hace ni dice esas cosas. Un creyente, un católico, si lo hace, se olvida de la regla número uno de su religión, "amarás al prójimo ..."


domingo, 17 de febrero de 2019

Auto-adscripciones ideológicas políticas y partidistas, y el factor tiempo.

Hace ya muchos años desde que empecé a pensar en las razones por las que las personas nos auto-adscribimos a determinadas ideologías políticas y partidistas. Parece evidente que la familia tiene mucho peso aunque no siempre se siguen las directrices familiares. En realidad, frecuentemente hay personas de todos los colores o siglas en muchas familias. Son muchas las causas que nos empujan o nos detraen de determinadas opciones. La mayoría de la gente, a mi juicio, no suele hablar de estos temas, salvo en círculos cercanos. Con paciencia y atención se puede ir conociendo ese entramado de hechos, sentimientos, decisiones, idas y venidas.
Por si fuera poca la dificultad para entender ese mundo de ideas y deseos, al introducir el factor temporal la cuestión se complica.
Así, siempre he oído decir que con la edad la mayoría de la gente se hace más conservadora. Sin embargo, también he oído muchas veces que con el paso de los años nos vamos haciendo menos radicales, más comprensivos y condescendientes. Idea esta que choca con otra muy extendida que viene a decir que los años nos hacen más exigentes, más impertinentes incluso y, por lo tanto, menos comprensivos.
Se decía que los jóvenes revolucionarios serán los conservadores del mañana. En el caso concreto español hay otros factores que han sido y siguen siendo determinantes en estas auto-adscripciones. Me estoy refiriendo al todavía pesado bagaje relacionado con la guerra civil. Independientemente de los cambios que se hayan podido generar lo cierto es que se mantienen lazos muy fuertes que afloran o pueden aflorar en cualquier momento. Basta una lectura de periódicos, o escuchar conversaciones y proclamas políticas para detectar esas conexiones con lo ocurrido hace ochenta años.
Un factor que no pasa inadvertido es el que tiene que ver con la religión, mayoritariamente, la católica. Nada más que añadir. Ya sabemos que hubo, hay y habrá de todo, como en botica, pero...
El nivel de renta, la profesión, la clase social (¿existen o no existen las clases sociales?)...pueden influir y, de hecho, lo hacen. A veces, muy poderosamente. Aunque haya tantas excepciones como sea necesario aceptar. Recuerdo esa pintada, repetida tantas veces, que decía que no había nada más tonto que un obrero de derechas...Desconozco el alcance real de tal afirmación. En similar terreno se mueven quiénes entienden que no puede haber "ricos" de izquierdas...o que incluso no son consecuentes con sus ideales por no repartir sus bienes.
He tenido la suerte de conocer a muchas personas muy diferentes. Así, mi visión se asemeja más a un cuadro puntillista o simplemente impresionista, con muchos colores, que a una imagen monocromática, "bi" o "tri" color.
Una sorpresa muy muy impactante me la llevé cuando conocí, por primera vez, a una persona que parecía ser más cercano al anarquismo que a cualquier otra ideología. Después la vida pero también mi forma de ser y de actuar, sobre todo, me propiciaron situaciones de lo más variopinto. He escuchado un repertorio muy variado de relatos vitales y de "confesiones" políticas. Algunas, consideradas hoy como delito.
Pero las realidades chocantes no pararon ahí. El día a día, la demoledora y apabullante cotidianeidad me fueron mostrando una abigarrada imagen que en nada se parece con concepciones sencillas o simplistas. El conocido como "cambio de chaqueta" se convirtió en ocasiones, en un verdadero pase de modelos, en un carnaval agitado.
Hubo una conversación que me proporcionó una visión diacrónica interesante. Una persona se declaraba abiertamente progresista  y de izquierdas. Sin embargo, me puntualizaba, si hubiera vivido aquellos años de la II República él no podría haber estado en el bando de izquierdas, por diferentes razones que no vienen al caso.
Ese tránsito preterible lo he detectado en más ocasiones, aunque no fuera enunciado con tanta claridad.
Lo que es evidente es que una cosa es votar, otra es decir lo que se ha votado o no decirlo, otra, lo que de verdad se quiere -que suele ser lo mismo en el fondo en la inmensa mayoría de los casos, por cierto-, otra, que se cambia en muchas ocasiones a lo largo del tiempo por un sinfín de causas, otra más es que no es fácil, de entrada, afirmar, si se es o no consecuente con lo que se dice y se piensa. No hay, o no conozco, escalas u otras herramientas o metodologías para determinar si una persona es verdaderamente de derechas o de izquierdas en este sentido tan estenoico que utilizamos hoy. He defendido muchas veces que en un mundo tridimensional hablar de una imaginaria línea recta es verdaderamente empobrecedor. Algo similar ocurre con la asignación de colores en un mundo como el nuestro. Así, se puede entender que políticamente me haya declarado mayoritariamente daltónico, con una fuerte tendencia al verde.
Adentrarse en la adecuación del esquema elemental de derechas e izquierdas con nuestras formas de vida es terreno más que pantanoso. Profundizando un poco nos chocamos con esa concepción de la carga sociológica de la que generalmente no se quiere hablar. Así, nos encontramos con todo un mundo paralelo, subparalelo o epifenoménico que no hace sino demostrar que el color de unos calcetines, si es que se usan, suele tener muy poca relevancia.
En unas jornadas universitarias con motivo del aniversario de la II República Española un profesor con profundo conocimiento en la materia, y además dilatada experiencia profesional en el terreno de la política, nos dio una verdadera lección a la media docena de asistentes, contando entre esas seis personas a otros tres profesores ponentes. Nos dijo, por ejemplo, que no se puede juzgar el pasado con los criterios del presente, que el discurso actual de la izquierda no se parece en nada al de aquellos violentos y tensos tiempos, que no se puede pensar que los llamados adversarios políticos son "tontos" y ponía ejemplos concretos...
En fin, el refranero nos ofrece máximas muy esclarecedoras, con ejemplos como "obras son amores y no buenas razones" y otros por el estilo. En estos meses en los que las campañas electorales lo envolverán casi todo no está de más recordar que quizás haya que redimensionar a la baja ese bombardeo de palabras.

Bozales y carlancas.

Los seres humanos somos, en muchos aspectos, verdaderamente complicados. Ayer, una persona en el bar decía que había personas que tenían que llevar bozal para que otras pudieran quitarse las carlancas. Un extraño juego de equilibrios, entre la tensión continua.

viernes, 1 de febrero de 2019

Sentimientos y cuestión de palabras, a propósito de "Bagdad Café".

Viendo "Bagdad Café", esa película maravillosa, le surgieron unas preguntas interesantes. Así, se planteaba si era lo mismo el amor que el cariño familiar. Si había un nexo objetivo entre la sangre y esos sentimientos, si las meras palabras podían ser, como decía aquel poeta, un obstáculo o incluso un arma de doble filo. ¿Podía el nombre de un sentimiento modificar la realidad? ¿Una palabra sirve para oscurecer una vida? Al final, no son las realidades del color que las queremos ver. Esos colores del bar de carretera polvoriento ¿son reales? ¿Y nuestros recuerdos? ¿Coinciden con la realidad? Ese arma arrojadiza que vuelve, ¿qué es?¿un mal momento incrustrado, tallado, bruñido, grabado, marcado, esculpido, tatuado...?¿una herida que no cerró bien?
Se puede hablar de amor, de querer, de encariñarse, de dar cariño...pero ¿vuelve el recibido con la misma moneda? ¿La magia de quitar una cartera y devolverla al rato es como la carga afectiva recibida? ¿Hay que devolverla o no hay que devolverla? Como un simple saludo, un comentario, una sonrisa, una mirada, una simple palmada...¿Son de ida solamente? Jasmin quita y devuelve con gracia y alegría. Limpia y calla. Hace el café, cocina y ordena...escucha y valora...No es nadie, una solitaria más, una náufraga en un mar de arena y polvo, una clienta que paga. Al principio un incordio y después una razón de ser.
Brenda es la rueda de una máquina que no para de girar, y ya chirría a cada movimiento...
Y así pueden ser tantas y tantas vidas, con esos colores difíciles de creer, de entrada. Cielos azules, rojos, anaranjados, verdes, marrones, ocres, grises, negros...y cada color, con miles de tonalidades, son en realidad, inmensos mares de formas de sentir y de hacer sentir a los que están alrededor.
Una vez, en una discusión, una persona recriminaba a otra la falta de amor (querer) y la persona increpada se defendía con el escudo verdaderamente fuerte del respeto...
Pero como el bumerán, las vidas van y vienen, se cruzan, se acercan, se alejan, se acaban de golpe, no se vuelven a cruzar...se choca con un depósito de agua o se acaba en la mano jovial, que lo recibe con amabilidad, con franqueza...
Resumir una vida o unos años o la simple convivencia con una palabra es muy, muy complejo. Es como trazar el perfil de alguien con una brocha gorda en un pequeño papel. Simplificar está bien en Matemáticas y, muchas veces, hasta en las conversaciones. Pero tiene un riesgo alto. Desde luego Jasmin, en la película, limpia, ordena, trabaja, acompaña, ayuda, se preocupa, cocina, paga, ríe, escucha...hay quiénes opinan que lo de menos es cómo se llame "eso"...que lo importante es que "eso", se haga.




jueves, 20 de diciembre de 2018

¿Somos o no somos anarquistas los españoles? ¿O quizás emperadores y emperatrices?

Se preguntaba aquel hombre...
¿Cómo somos los españoles y españolas?¿Somos o no somos anarquistas los españoles? ¿O quizás somos emperadores y emperatrices?

¿Mentimos mucho?
¿Necesitamos una buena vara?
¿Somos anarquistas?
¿O quizás emperadores y emperatrices?
¿Respetamos la propiedad privada?
¿Sabemos ser buenos amigos?
¿Somos "abundantes"
¿Somos agradecidos?
¿Somos amables?
¿Somos ateos?
¿Somos atrevidos?
¿Somos austeros? 
¿Somos auto-complacientes?
¿Somos auto-destructivos?
¿Somos auto-exigentes?
¿Somos beligerantes?
¿Somos cariñosos?
¿Somos chivatos?
¿Somos clasistas?
¿Somos colaboradores?
¿Somos compasivos?
¿Somos competitivos?
¿Somos comprensivos?
¿Somos comprometidos?
¿Somos consecuentes?
¿Somos constructivos?
¿Somos cortantes?
¿Somos creativos?
¿Somos creyentes?
¿Somos críticos?
¿Somos cuentistas?
¿Somos cultos?
¿Somos cumplidores?
¿Somos disciplinados?
¿Somos discretos?
¿Somos divertidos?
¿Somos duros?
¿Somos educados?
¿Somos egocéntricos?
¿Somos egoístas?
¿Somos empáticos?
¿Somos engreídos?
¿Somos envidiosos?
¿Somos extremistas?
¿Somos familiares?
¿Somos fantasiosos?
¿Somos fieles?
¿Somos flexibles?
¿Somos generosos?
¿Somos hedonistas?
¿Somos honrados?
¿Somos hospitalarios?
¿Somos improvisadores?
¿Somos independientes?
¿Somos interesantes?
¿Somos intuitivos?
¿Somos laboriosos?
¿Somos machistas?
¿Somos místicos?
¿Somos mundanos?
¿Somos narcisistas?
¿Somos nobles?
¿Somos o no somos anarquistas los españoles? 
¿Somos obstruccionistas?
¿Somos pacíficos?
¿Somos pacifistas?
¿Somos partidistas?
¿Somos perezosos?
¿Somos positivos?
¿Somos practicantes?
¿Somos precavidos?
¿Somos previsibles?
¿Somos procrastrinadores?
¿Somos puntuales?
¿Somos quejicosos?
¿Somos racistas?
¿Somos radicales?
¿Somos repetitivos?
¿Somos resentidos?
¿Somos respetuosos con el Medio?
¿Somos respetuosos?
¿Somos simpáticos?
¿Somos sinceros?
¿Somos soberbios?
¿Somos solidarios?
¿Somos sumisos y obedientes o rebeldes e indomables?
¿Somos tajantes?
¿Somos tardones?
¿Somos tiernos?
¿Somos trabajadores?
¿Somos tranquilos?
¿Somos valientes?
¿Somos violentos?
¿Somos vividores?


En el coche y en la acera se conoce a la primera...

Antes se decía "en la mesa y en el juego se conoce al caballero" y ahora se podría decir:
"En el coche y en la acera se conoce a la primera." Los tiempos cambian...

¡Déjalo, que está viendo una serie!

lunes, 17 de diciembre de 2018

Escuchar es muy difícil, pero se puede aprender, incluso de mayores.

Escuchar es muy difícil pero se puede aprender, incluso de mayores. Para millones de personas es un verdadero problema. Por un lado están los que no escuchan...y por el otro, los que se sienten no escuchados. Y entre medias hay un sinfín de posibilidades y de grados intermedios. Así, hay quiénes no escuchan pero se quejan de que no les escuchan -¿lo suficiente?- a ellos, o los que, directamente, se sienten muy mal porque no tienen a nadie, sin darse cuenta de que el verdadero problema es que no saben conversar, decir y escuchar sobre el mismo tema, sin enjuiciar, sin valorar, sin criticar, sin etiquetar, sin excluir las opiniones de nadie, sin tenerse que quedar encima, sin saberlo todo, sin negarlo todo, sin extenderse tanto como poara perderse (en inglés se usa la expresión "shaggy dog story" -historia de perro lanudo-con humor para referirse a los relatos tan detallados como innecesarios y aburridos)...
Hay quiénes escuchan pacientemente y cuando creen que les toca hablar se encuentran con una despedida, un cambio de conversación o un no rotundo...o un "sí, ya". En muchos casos una persona quiere contar algo y el nivel de escucha es tan, tan escaso, que las primeras palabras le sirven a su acompañante para seguir con la palabra...Por ejemplo:

-Ayer estuve...
-Sí, yo ayer estuve en el cine y vi...
Quince minutos después...
-Pues eso que te decía que ayer yo...
-Anda, no te lo he contado ayer yo ví a tu amigo...
Pasados otros diez minutos de relato...
-Sí, que te quería decir que...
-Oye, que no te he contado que he contratado...

Y a veces el mensaje se queda sin emitir, otras se lanza a trompicones, entrecortado, o sin llegar al final.
Pero hay situaciones más curiosas como cuando se quiere contar algo y a cada palabra se produce una interrupción "adivinatoria"...
-Ayer me llamaron...
-Sí, de una encuesta de esas de satisfacción, ¡qué rollo, tía!, a mí me llaman todos los días cuando me siento a comer...
-No, ayer me llamaron del centro de...
-¿Del centro cultural?, a mí también, con lo de la actuación de...que se pospone.
-No ayer me llamaron del centro de atención al cliente del...
-Ah, ya...

En fin, cada palabra que se avanza es una retahíla indagatoria y expositiva sin venir a cuento. Cabe plantearse si no se trata de maniobras más o menos conscientes.

La cultura popular ha generado expresiones a veces muy originales para describir esas situaciones tan incómodas y hasta nocivas para la convivencia. Por citar un ejemplo de Tomelloso, en la provincia de Ciudad Real, que seguro se usa en más lugares, escuchamos en una ocasión:
-!Es que no me dejas mojar sopa!
Hay otras muchas fórmulas más sencillas pero no tienen esa gracia. Se dice que te escuchen, que te esperen, que quieres decir algo...con mayror o menos acompañamiento de palabras de cortesía, con el "por favor", o el "si es usted tan amable" o "si me lo permite", o con alusiones a tiempos muy cortos, "un par de segundos", "un minuto"...
Lo cierto es que para muchas personas el diálogo, la conversación, la comunicación oral...es un verdadero sufrimiento. Así, encontramos a gente que no quiere hablar con determinadas personas, o que se niega a mantener diálogos y, en la otra situación, tanta y tanta gente que necesita, casi desesperadamente que la escuchen que, cuando cogen la vez no son conscientes de que hay necesidades del receptor también.
Las razones para ese no escuchar son múltiples. He leído algunas y otras son de cosecha propia. Desde luego el listado es largopero incompleto.Veamos algunas:

-Aprendizaje desde la infancia...Si en una casa no se suele escuchar es muy probable que la descendencia tampoco, pero no es un axioma científico.
-Generación espontánea...puede ser una cuestión neuronal, cerebral, química o de otro tipo.
-Ingesta de sustancias que "sueltan la lengua"...y a buen entendedor, pocas palabras bastan...
-El miedo y la inseguridad hacen que algunas personas no paren de hablar...
-La soledad...
-El sentimiento de superioridad. Quiénes no están dispuestos a escuchar algo porque ya se lo saben, lo saben expresar mejor, se sienten los cabecillas o líderes, creen que lo suyo siempre es más ocurrente, más interesante, más auténtico...
-Los que necesitan destacar, por ejemplo, delante de un jefe...
-Los que desean "anular" a otra persona, a otra opción...
-Los que sienten que lo hacen muy bien, por su gracia, por su soltura, por su naturalidad, locuacidad, comicidad, formación, liderazgo...

En español contamos con muchas palabras y expresiones que hacen alusión de forma más o menos exacta a esa dificultad de prestar atención a lo que dicen otras personas:

Abundante, bocarán, bocazas, charlatán, lenguaraz,... "no se calla ni debajo del agua"; "necesita un curso intensivo de buceo, pero sin escafandra"; "en boca cerrada no entran moscas"; "oveja que bala pierde bocao"; "por la boca muere el pez"; "ni que trabajara en Telefónica"; "necesita audiencia"; "le gusta escucharse";

Además, hay motes que se han venido utilizando para designar a quiénes no paran de hablar. Por ejemplo, "el mudo"...
Desde luego hay veces en las que con mano izquierda, con paciencia y humor se manejan bien estas situaciones. A veces no hay directamente contacto y puede darse incluso el enfrentamiento, el conflicto y la violencia. Hay casos de manual y de verdadera necesidad de ayuda especializada o terapia.

Hay personas con una capacidad inconmesurable para escuchar y, una buena parte de ellas son verdaderas heroínas, cercanas a la santidad, si se es creyente. En muchos casos se trata solamente de jerarquías, de todo tipo,de cualquier tipo...pero jerarquía, mantenimiento de un orden establecido dependiendo del "poder", en cualquiera de sus formas.
Hay gente que sufre, que lo pasa muy mal, y que no encuentran esos momentos para ser escuchados. Y hay igualmente quiénes sufren por su aislamiento, por la inexistencia de interlocutores.
En la llamada "educación reglada", desde la Educación Infantil se trabaja lo más intensamente que se puede esta habilidad "básica" para la convivencia. Quizás, visto lo visto, se debería trabajar mucho más, seguramente. Lo cierto es que el problema, la verdadera carencia, no está en la escuela, aunque se pueda contribuir. Se trata de una auténtica dificultad que se puede superar. Hay que ser consciente, en primer lugar, del alcance de nuesto discurso...y de nuestras características, positivas o negativas. Después, detectadas las dificultades habrá que leer, aprender, y ponerse manos a la obra, imponerse una disciplina y un programa de trabajo y, ponerlo en práctica, es decir, escuchar.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Sánchez Miras se sigue equivocando en sus artículos en La Tribuna de Ciudad Real...

Sánchez Miras se sigue equivocando en sus artículos en La Tribuna de Ciudad Real. Hace juegos de titiritero ideológico e historiográfico y sigue con su máquina excavadora dándole palazos a unos partidos y a una parte de la sociedad y del pasado, frente a las otras, protegidas por el muro infranqueable del "a mi niña ni me la mire"...
Parece que cuando equipara el fascismo en general con el franquismo, y a su vez con Hitler y Mussolini no ha consultado mucho material bibliográfico que sea medianamente objetivo o imparcial. El lado no oscuro, sino ultra-oscuro del comunismo lo liquida con una frasecilla sobre Stalin..."locura homicida de ese seminarista arrepentido que fue José Stalin". Tanta pirueta para atacar a unos y dejar aparte a otros no casa bien con esa supuesta rectitud que pregona. Es sencillamente falaz, como se puede ver una vez más en su artículo del pasado 3 de diciembre de 2018 titulado "Insisto: no son lo mismo". Penoso, señor Sánchez Miras. Claro que no es lo mismo lo pasado en la Alemania nazi y lo ocurrido en la URSS, claro...ni lo ocurrido en España es medianamente comparable a lo ocurrido en esa Alemania, claro, aunque se dieran esos dos personajes un apretón de manos. Más cercanos estaban Hitler y Stalin, y durante más tiempo...y también se le olvidan millones de víctimas de ese sistema al que usted defiende con su "retro" (retroexcavadora), se le olvidan decenas de países con decenas de líderes de los más sangrientos de la Historia de la Humanidad, si así se puede llamar al conjunto de seres humano...
Insiste...sobre todo en los insultos a Franco pero se le podrían recordar algunos proferidos contra líderes de izquierdas de la época de la II República española también proferidos por "camaradas"... Azaña, por ejemplo, acumulaba unos cuantos... Y podríamos hablar de los actuales...y sería un catálogo verdaderamente original e ingeniosos, aunque despreciable por mi parte.
En fin, que, yo también insisto, sus artículos de esta temática son lamentables, penosos, pobres, y en realidad ocultan, o eso pretenden, desviar la mirada de sus muchas "niñas"... de todo lo que sería criticable de su partido, y de sus afines...

miércoles, 31 de octubre de 2018

Ya podemos ir preparando la próxima fiesta española...

Ya ha pasado Halloween. No hay más fiestas que celebrar en España. Ahora toca el Día de Acción de Gracias. Habrá que ir pensando en el pavo y en la Super Bowl...Nada de la fiesta de la Inmaculada ni de la Constitución Española, el cuarenta aniversario, nada, nada...¡qué tontería!¡qué poco original! Nada de san José de Calasanz, patrono de los maestros, ni de san Martín y san Andrés y la matanza del cerdo, nada, que no, ¡qué vulgaridad! Toca el Día de Acción de Gracias y el viernes negro. Es que gusta mucho...¡mola!, el cuarto jueves de noviembre, ¡no lo olvidemos!

domingo, 30 de septiembre de 2018

Antes monarquía parlamentaria que república de Julio Anguita y cía.

El político ya retirado Julio Anguita González, a sus 76 años, nos viene ahora  a hacer una propuesta de lo más original y hasta pintoresca: nos dice que pasemos de una monarquía parlamentaria con una trayectoria de 43 años -en la que él ha participado durante prácticamente toda su vida laboral como político profesional-a una imaginaria república sin mucho más argumento, sin apellidos y sin especificar a qué se refiere, a quién se quiere parecer o con qué otra la podríamos comparar.
Viendo su trayectoria y su gran empuje electoral y el de su partido -al borde de la desaparición-resulta un poco contradictorio. Más chocante es su cercanía a algunos políticos que, precisamente, han sido claves para desmantelar, si no derribar, su anterior estructura política hasta dejarla en el mismísimo esqueleto.
Es decir, que no habiendo ganado más que la alcaldía de Córdoba, la primera vez con una coalición, y su escaño de diputado en tres ocasiones, además de las secretarías generales del Partido Comunista de España y de Izquierda Unida ahora nos dice que va a liderar el movimiento por la III República.
Es muy posible que el término "movimiento" se quede en un simple conjunto de gestos, muecas, actitos y proclamas. Puede que recurra a esa peculiar forma de conseguir el poder de años anteriores como el "rodea el Congreso", auténtico golpe de Estado frustrado, o incluso que se alíe con aquellos que, precisamente, lo que quieren es romper la unidad de España. 
Sea cual sea su estrategia, la del político septuagenario retirado Julio Anguita y sus hipotéticos socios, sería de agradecer que, llegado el momento, sepa respetar la voluntad de la mayoría, la inmensa mayoría de españolas y españoles. Y que, incluso, conseguido su objetivo, sea capaz de, como mínimo, ser tan democrático como lo es nuestro sistema actual.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Preguntas al Canijo Guayomin y su cuadrilla sobre sus faltas de respeto.

¿Qué sentido tiene lo que están haciendo?¿Para qué? ¿Qué quieren conseguir?¿Hacer reír?¿Conseguir más audiencia o fama?¿No se dan cuenta de que hacen daño? ¿Es eso lo que quieren?¿Creen que así conseguirán algo positivo?¿Mejorará en algo la sociedad en la que vivimos?¿Se resolverá algún problema?¿Es solo una moneda de cambio?¿Es una cortina de humo?¿Quieren que no hablemos de otras cosas?¿Es un ojo por ojo?¿Seguirán en esa línea dura?¿Quieren provocar?¿Saben que humillan a miles de personas que no han hecho nada para merecer esas burlas?¿Creen que les saldrán gratis?¿Creen que les van a perdonar fácilmente?¿Saben que hay personas que consideran que ya les pueden insultar con total libertad al sentirse insultados?¿Son graciosos?¿Son divertidos?¿Son positivos?¿Revolcarse en lo más hediondo es humor?¿Buscar detenidamente cómo hacer daño es entretenimiento?¿Saben que están abriendo heridas?¿Si los denuncian, dirán que no sabían que hacían daño?¿Creen que tienen gracia?¿No es odio?¿No es rencor?¿No es envidia?¿No es verdadero desprecio?¿No apesta la Sexta?

sábado, 22 de septiembre de 2018

Aquellos libros sobre "el porqué de las cosas"...no hablaban de sentimientos.

Aquellos libros sobre "el porqué de las cosas" de nuestra infancia, tan curiosos, tan atractivos, tan interesantes, que explicaban cientos de misterios de la Naturaleza, del mundo físico y de los avances de la ciencia y la técnica satisfacían la curiosidad de los lectores. Sin embargo no hablaban de los sentimientos humanos. El refranero, los consejos de los mayores, el día a día nos iba enseñando. A veces una simple palabra, una mirada, una no mirada, un saludo o su ausencia, una frase...son todo un manual, un verdadero tratado sobre los sentimientos humanos. Es curioso como a veces se tarda tiempo en ponerle la palabra adecuada a algo que nos sucede y más curioso aún es que esas palabras no se suelen pronunciar, dependiendo de como se sea y se actúe. También sorprende lo mezclados que pueden aparecer esos sentimientos, como en una verdadera pugna entre lo positivo, lo neutro, lo negativo y todos los estadios intermedios, que pueden ser miles.
Hay realidades innombrables pero eso no significa que no existan. La educación, la buena educación que se suele decir, puede dificultar aún más la identificación, catalogación y difusión de estas realidades. Y por si fuera poco, están los valores humanos y las convicciones religiosas y/o éticas y convivenciales para ayudar pero también para establecer zonas de protección, perímetros de seguridad, que, de alguna manera, mejoren -o amortigüen-las relaciones.
En fin, ahora hay libros también para saber cómo funcionan nuestros sentimientos, emociones y relaciones, empezando por niveles muy, muy elementales. Ayudan a trazar esquemáticamente las líneas imaginarias de nuestros deseos y formas de relacionarnos.

La más primorosa flor...

La más primorosa flor, la más hermosa, la más fuerte, la más útil, la más temprana en florecer y la que más aguanta, la favorita, la preferida, la que no tiene espinas, resulta que a veces es un verdadero cenizo.


Nociva mente nociva y el aposematismo.

Aparentemente es muy buen alimento. ¡Tiene buen aspecto, buena pinta, resulta tan apetecible y atractivo! Sin embargo, desde pequeños nos enseñan a desconfiar de la simple apariencia. A mí me decía una tía mía que las mejores cerezas eran las que tenían peor aspecto ya que estaban picadas por los pájaros. Me costó probarlo pero llevaba mucha razón. Podríamos poner muchos ejemplos pero no parece necesario. En tantas ocasiones el envoltorio engaña, que llega un momento en que se tiene una intuición basada en la experiencia, en el análisis, en la reflexión y en la sosegada valoración de lo que de verdad nos gusta y nos viene bien. Hay flores preciosas, hay setas, hay frutos que, detrás de esa coloración, de ese brillo, de esa forma tan sugerente, esconden su veneno. Y luego nos encontramos con lo contrario, con esos diseños, formas, movimientos, conductas, colores que, siendo inofensivos, imitan a otros seres peligrosos. Es curioso pero la vida nos ofrece ese espectáculo tan confuso empezando por los más pequeños detalles.


lunes, 17 de septiembre de 2018

Un aparcamiento enorme en pleno centro de Madrid, sin servicios...pero bien caro: Nuevos Ministerios

Antesdeayer dejé el coche en un aparcamiento subterráneo en el centro de Madrid, bajo el Paseo de la Castellana, en Nuevos Ministerios. Es muy grande y muy caro y nuevo*. No hay servicios, según me dijo la persona que allí trabajaba. Me vino a la memoria lo que me dijo un farmaceútico hace unos años. Le habían obligado a hacer un servicio y una ducha, al tratarse de una obra nueva. Recordé lo que me dijo un peluquero que quería hacer su peluquería nueva en el muy reducido espacio de su antiquísimo trabajo, al ser demolido por el nuevo propietario. Le obligaban a hacer un servicio ...No sé, podría seguir. No se entiende que estas instalaciones no tengan servicios públicos como no se entienden lo que pasa igualmente en los grandes almaceces e hipermercados. Puede haber bares, restaurantes, bancos, oficinas de cualquier tipo y tiendas de todas clases y hay servicios, pocos y pequeños, en la última punta. Hya bares de los más concurridos que tienen sus angostos servicios en la primera planta o en el sótano, con escaleras empinadas, pasillos casi imposibles y ubicaciones de lo más innacesible. Plantas enteras enormes de grandes almacenes de alguna de las empresas más importantes de Españpa también están sin servicios públicos...En fin, ¡inexplicable!

*Desconozco la fecha de construcción pero no se trata de un aparcamiento antiguo.

La desolivización de España...

Estoy sentado en mi trabajo. Desde mi mesa veo por la ventana pasar los camiones, por la carretera nacional. A los coches no los veo, salvo que me estire un poco. Si me levanto lo veo todo con bastante detalle. Veo pasar una góndola cargada de olivos centenarios, ya podados y con su cepellón. No es el primero ni la primera docena. Pienso en lo que está pasando y recuerdo lo que decía aquel agricultor de aquí, de Piedrabuena: 
-Están plantando los árboles del campo en el pueblo y los del pueblo en el campo, ¡ésto no hay quién lo entienda!
Me vienen a la memoria esas rotondas con olivos podados en plan fantasía, por no decir chirrriante horterada antinatural, esos parquecillos de espanto, esas plazas y rincones en las que se vuelve a la más trasnochada litofilia reinventando un pasado que nunca existió. Recuerdo vivencias de gentes que vendieron sus olivares para estos fines decorativos y comerciales. Ahí quedó, por ejemplo, la película "El olivo" con sus múltiples y demoledores mensajes, en alguna cuneta de los archivos cinematográficos. Casi me sangran aquellos olivos que me arrancaron por el morro, sin haber completado el proceso expropiador, en fechas tórridas, sin avisarme previamente, para que pasara un absurdo, costosísimo e innecesario trasvase del Tajo a la Mancha, por debajo del cual, manaban aguas minerales extraordinarias, por cierto. Aquellos olivos míos, que fueron de mi padre que en paz descanse, de mis abuelos y de mis bisabuelos, como mínimo, no se pudieron salvar porque esa tarde había fútbol y los maquinistas que podían hbérmelos cogido y trasportado estaban muy ocupados y no tenían tiempo y tenían que ver el partido. Era la época del ladrillazo, por si fuera poco.
Y así, mientras tanto, se van arrancando pies a los olivos centenarios -miles y miles-para poder mecanizar la aceituna, es decir, su recogida, la recolección del fruto. O se van arrancando olivares enteros y poniendo nuevos, en espaldera, bien juntitos y con riego, para que produzcan mucho y muy deprisa. Y se van echando cada vez más productos químicos que hacen más que dudosa la bondad de estos árboles, de esos lugares, y de su preciado fruto. Ya hay olivares que antes producían, por ejemplo, espárragos y ahora, aunque sigan brotando, los esparragueros experimentados, no los recogen.
Van cambiando esos paisajes y con ellos todo, la vida y la vista que ofrecían. 
Ahora, para ver olivos se puede ir a un parque, a una rotonda, a una plaza, aunque quizás lo que se vean no sean olivos sino esas extrañas formas, esas plataformas a distintos niveles en las que han convertido las escasas ramas que les han dejado con vida tan atrevidos podadores. Es cuestión de gustos o de mal gusto, depende de quién opine. 
Pienso en los visitantes que, al ver semejantes despropósitos hechos con nuestro arbolado, pueden pensar, por ejemplo que si hacemos eso a nuestros más preciados y longevos árboles productivos qué no nos haremos a nosotros mismos. Me viene a la mente que quizás esos visitantes lo encuentren "bonito", "precioso", "original" y hasta entrañable y auténtico y típico, y, por supuesto, fotografiable. ¿Y los niños y niñas? ¿Qué pensarán? ¿Qué sentimientos y recuerdos se irán formando en esas cabecitas?¿Y los jóvenes? ¿Se estarán dando cuenta de este capítulo más de la larga novela de la desnaturalización de nuestro entorno, de la artificialización, de la banalización, de la horterización extrema, de la llamada urbanalización? Quizás dirán esa frase tan socorrida del "será lo que sea pero a mí me gusta"...
En fin, es sorprendente que nuestras autoridades permitan estas actuaciones mal llamadas ornamentales o de embellecimiento o las promuevan. Es penoso que no haya voces críticas suficientemente autorizadas para decirlo alto y claro. Es vergonzoso y muy contradictorio que nos digan lo que podemos y no podemos hacer en las fachadas de nuestras casas, hasta una escala del centímetro y del color, por ejemplo, y que se permitan semejantes atentados eco-urbanísticos. ¿Y nuestro Patrimonio?¿Y el valor del paisaje rural pero también urbano? Luego se argumenta que no hay dinero, que España tiente tanta Historia y tanto que proteger que no hay dinero...
Hay días que prefiero no mirar por la ventana.





domingo, 16 de septiembre de 2018

Sobre la legalización de un sindicato de prostitutas en España ¿Un gol por la escuadra? ¡Qué dices, ministra!

Cuando se supo que se había inscrito en el registro oficial correspondiente un sindicato de trabajadoras del sexo la ministra del ramo dijo ¡me han metido un gol por la escuadra! ¡Menuda tontería!, ¡y encima una expresión del mundo del fútbol! La ministra Magdalena Valerio, a mi juicio, metió la pata y su gobierno no ha sabido reaccionar, salvo que estén actuando, que también puede ser. Desde luego la dimisión de la directora general de Trabajo no parece ser la solución, máxime cuando parece ser que se trataba de una persona muy trabajadora y seria.
Lo curioso es que la información ha brillado por su ausencia y lo que hemos visto y oído hasta la saciedad ha sido esa estupidez de una ministra que se escudó detrás de semejante tópico.
Se debería hablar seriamente sobre un fenómeno tan complejo, difícil y extendido como el de la prostitución. El hecho de que el actual gobierno de España presuma de progresismo no significa que verdaderamente lo sea y lo debería demostrar en situaciones como ésta en la que está en juego la vida dignificable de tantas y tantas personas.
Que no se nos olvide que prostitución ha habido, hay y casi seguro, habrá y que lo que no puede ser es mirar para otro lado y así favorecer el posible delito continuado, la desigualdad, las humillaciones y vejaciones y las condiciones laborales infrahumanas. Es preocupante que haya más prostitución cada vez en un mundo más rico, supuestamente más justo y democrático, con más formación e información, con más igualdad y más libertad. Y más preocupante es que cada año sean más los jóvenes que se acercan a este mundo, en lugar de ser al revés.
¿Por qué es meter un gol la legalización de un sindicato de trabajadoras del sexo? ¿No tienen derechos laborales las prostitutas?¿Son un pequeño colectivo de aficionadas? En fin, no entiendo nada...de un gobierno progresista, y menos si me hablan de tan lamentable espectáculo como el fútbol...¡eso sí que lo deberían prohibir!

Medalla del gobierno del PSOE al consejero del PP más criticado de Castilla-La Mancha, Marcial Marín...

El 8 de septiembre de 2018 el gobierno de España, del PSOE y otros partidos, concedió la medalla al mérito civil a Marcial Marín Hellín. Los sindicatos de Educación ya han manifestado su sorpresa y malestar. ¡Sencillamente es inexplicable! Baste recordar que, tras liquidar el proyecto de bilinguismo del British Council-MEC que tan buenos resultados venía dando, afirmó sin rubor que ellos, los gobernantes del PP de Castilla-La Mancha habían hecho más por la enseñanza del inglés en unos meses que el PSOE en decenas de años. Los sindicatos CCOOy STE, por ejemplo, ya han hecho públicos sus comunicados manifestando su indignación.

martes, 11 de septiembre de 2018

Carlos Hernández y la mentira como sistema.

El 30 de agosto de 2018 el periodista (¿periodista o escritor de pasado-ficción?) Carlos Hernández publicó un largo artículo en "eldiario.es" en el que acumula una ingente cantidad de datos contra Franco y el Franquismo como si se tratara de un abogado de la parte contraria contratado ex profeso para ese fin. Así, con un título que podría pasar por creíble inicialmente, "Franco: datos frente a la demagogia negacionista" se presentan una serie de datos de una sola parte de esa compleja realidad de unos cuarenta años mal contados. Se dan datos pero se olvidan los otros demoledores datos...cuando no se hacen afirmaciones más que discutibles y solo se centra en lo que de negativo ha encontrado él u otros escritores o historiadores sobre Franco. Por cierto, comete el error entre otros muchos, de confundir a Franco, una persona, con lo que se viene llamando "franquismo"...Curioso en un periodista que dice querer aportar luz con datos sobre la demagogia negacionista. Un símil equiparable que nos puede servir es el de describir el cuerpo humano de una persona parte a parte y, llegado el momento, en el de la persona contraria, centrarse solo en un músculo orbicular muy poco vistoso. Eso es lo que se está haciendo a diario bajo una pretendida búsqueda de la verdad, que asusta.
En fin, no puedo recomendar el artículo en cuestión por ser pobre y tendencioso como él solo pero que quede siquiera mi pequeña queja, que no es ni mucho menos un "intento de manipular la realidad para blanquear la dictadura" como dice Hernández. La historia de España durante la dictadura de Franco, me temo, no es blanqueable pero tampoco es ennegrecible, es del color real de sus gentes, millones, de todas las clases y condiciones. Esa historia está cargada de colores, de historias terribles y de historias preciosas y no se puede simplificar con unos cuantos insultos, unas mentiras y unos tópicos. En fin, da pena leer algo así que pretende ser tenido por serio.

Sánchez Miras sigue con su subjetiva interpretación de un pasado que no ocurrió.

Ayer, 10 de septiembre de 2018, pude leer en el diario La Tribuna de Ciudad Real un artículo de Domingo Sánchez Miras. Me sorprendió negativamente. Viene a ser una réplica, breve y sin fuerza, del terremoto que estamos viviendo en España en torno a la Guerra Civil de 1936-1939 y de la exhumación de los restos mortales de Franco. Cualquiera que le lea se habrá dado cuenta de que no insulto ni uso epítetos, de manera que debo ser , como mínimo, sospechoso, y, casi seguramente, culpable de algo. Y así es como está el patio. Temas que son casi de manual ahora se presentan al revés, obviando todo lo que podría hacer entender lo que ocurrió en el pasado. 
Hablar de la memoria, de como los demás utilizan o han utilizado a su antojo la Historia y de cosas por el estilo y no ser capaz de intentar, siquiera someramente, equilibrar o calibrar  un mínimo esas visiones me parece muy poco serio y sinónimo de subjetividad y desprecio a la verdad. Es como pretender que se quiere comparar el precio de dos objetos y olvidar pone uno en la balanza. Hablar del golpe de Estado de Franco y no hablar de los otros, de los anteriores, hablar de un dictador y no de otros, hablar de dictadura como si el resto fueran demócratas es sencillamente un insulto y una falta a la verdad.

viernes, 7 de septiembre de 2018

La tosca falacia no merece la pena discutirla.

Cuando nos encontramos con mentiras y toscas falacias no merece la pena discutirlas. Es una pena porque a veces no se sabe si son fruto del desconocimiento o no. Pero tener que entrar a discutir sobre lo que pasó en 1936, por ejemplo, es verdaderamente penoso. Leer el artículo de Carlos Hernández  en www.eldiario.es del 30 de agosto de 2018 "Franco: datos frente a la demagogia negacionista" es tan penoso como ver un programa de Guayomin y Dani Mateo. 
Algo parecido ocurre, salvando las distancias, con los antitaurinos que, portando fragmentos del Guernica de Picasso piden a los asistentes a las corridas de toros "más cultura y menos tortura" o que se compren libros, y estupideces por el estilo. 
Sin embargo hay personas con las que da gusto discutir, aunque puedan estar en las antípodas, eso es lo importante.

domingo, 2 de septiembre de 2018

El peligroso conductor del Opel Corsa verde de Piedrabuena.

Vas circulando por el casco urbano y, cuando quieres girar a a la izquierda, parando y dando el intermitente, ves que dos mujeres, una de ellas, ya mayor, están cruzando. Esperas unos segundos y, ya a punto de iniciar el giro, viene un conductor suicida y te adelanta a toda velocidad. Han sido segundos, los suficientes para darte el susto y contestar con una pitada, que no ha producido, por ejemplo, un mínimo de frenada del contrario.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Los grandes agujeros del supuesto depósito estanco.

El vendedor aseguraba que se trataba de un depósito de extraordinarias calidades en cuanto a estanqueidad, ¿qué se le puede pedir a un depósito?. Pasado el tiempo, dónde había una superficie homogénea y compacta ahora se abrían agujeritos, rajitas y se percibía una casi total porosidad por toda su superficie. Era un depósito de escasa estatura, que ya había vivido varios traslados. El tiempo había hecho mella. 
Era una curiosa contradicción andante, o sedente o sedienta. Le llegaba agua, con lo particular que es el agua, como las lágrimas, que se escapa por cualquier resquicio, precisamente como condensación del dolor,  y salía directamente, a veces a las pocas horas, incluso mezclándose con otros líquidos que nunca deberían haberse juntado, como la cerveza, el vino o, incluso, los cubatas. ¡Qué extraño es  todo!
Aquel depósito de altas prestaciones de estanqueidad se había convertido en  una especie de regadera ya ajada, rota y que perdía agua por todas partes. Una simple inspección habría solucionado el problema.

Sobre la Universidad española, hablan un alumno y un profesor...

Un alumno y un profesor universitarios conversan sobre lo divino y humano. Llegado el momento, el alumno, recordando que está hablando con un profesor universitario y aprovechando que ya ha aprobado su primer curso de carrera, inicia su particular lapidación. 
-Oye, tú que la conoces bien, quiero decir, por dentro, la universidad española está fatal, pero fatal, me quejaba yo, bueno, yo y todos mis compañeros, del instituto, pero vaya tela, ¡qué desastre!, ¡que pasotismo!, por no decir abandono, hay alguno que se salva... pero vamos, ¡¡¡fatal!!!...la motivación es como si no existiera...
-Bueno, hay cincuenta y tantas universidades españolas y somos miles los profesores pero, si quieres, podemos hablar un poco también de los alumnos...
-¿Cómo?
-Sí, que también podemos hablar del alumnado, ¿o no?

viernes, 10 de agosto de 2018

Multas de la ORA de Ciudad Real a los seis minutos...y parquímetros que no dan cambio, no aceptan más que el precio exacto y no admiten tu tarjeta en Ciudad Real.

Voy a Ciudad Real y aparco para unos minutos. Se me pasa el tiempo previsto y vuelvo a echar más dinero al parquímetro. Han pasado ¡seis minutos!...y ya tengo la multa. Voy a anularla pero el aparato me devuelve el dinero, 3,20 euros, porque, entiendo, no tiene cambio. Me daría igual pero, tras intentarlo varias veces, sigo sin poder anular mi denuncia. Pregunto a dos personas que van a sacar sus correspondientes tiques. No tienen cambio para darme. Llega una persona y me dice que lo tiene justo pero que, lógicamente, la máquina ya tendrá cambio. Lo vuelvo a intentar dos o tres veces y nada de nada. 
Pruebo con la tarjeta de crédito seis o siete veces. Me dice que mi tarjeta es defectuosa. Voy con un  perro y no quiero entrar a ningún establecimiento a pedir cambio de veinte céntimos para evitar que me llamen la atención. Pido a una persona que tiene un kiosco de la ONCE y me explica que no tiene cambio porque todo los que vende es de precios superiores...Después me aclara que no tiene cambio de veinte céntimos. Le pido cambio a un vendedor de lotería de los que van por la calle y me dice que no tiene nada...me voy al parquímetro y lo intento otras tantas veces, con monedas y con la tarjeta y con otras tres personas que llegan, y sigo sin tener ¿suerte?. Faltan unos cuatro minutos y ya renuncio a poder anular la denuncia. Por seis minutos de retraso en pleno mes de agosto y con más huecos para aparcar que un queso de Gruyere he estado una hora y media aproximadamente intentando anular una denuncia. Tampoco he tenido suerte al esperar que llegue la persona que me multó. Se ve que durante tanto rato ha debido estar en otras calles cumpliendo tan exactamente con su obligación.

¿Se puede o no se puede hacer fotos en la Basílica del Valle de los Caídos?

¿Se puede o no se puede hacer fotos en la Basílica del Valle de los Caídos? Allí hay carteles que dicen que no se puede. Te puede ocurrir que te llamen la atención y que ese mismo día, aparezcan imágenes en diferentes periódicos, en la televisión y en internet en las que no sólo se muestra lo que se supone que está prohibido fotografiar sino que, ¡sorpresa! se puede contemplar a gente haciendo y haciéndose fotos delante de la tumba de Franco...como hoy, 10 de agosto de 2018, viernes, en el periódico El Mundo, en la página 8.
Por cierto, se podía avisar al entrar ya que puede que haya personas que vayan exclusivamente con ese fin y que, tras pagar la nada barata entrada, se lleve el disgusto y la sorpresa de que le llaman la atención por hacer lo mismo que acaba de ver en un periódico o en la televisión, desde ya dos meses.

Y la solución de ir al Palacio Real de Madrid para pedir permiso por escrito resulta verdaderamente sorprendente. Quizás haya que tenerla en cuenta cuando haya que colaborar con alguna causa, monárquica o simplemente nacional...

lunes, 2 de julio de 2018

Enzarzarse en polémicas políticas simplistas del pasado como el traslado de los restos mortales de Francisco Franco no conduce a nada.

Desde hace unos días ha cobrado intensidad la polémica sobre la retirada de los restos mortales de Francisco Franco Bahamonde, jefe del Estado desde 1936 a 1975, de su tumba, en el Valle de los Caídos.
El nuevo gobierno nacional, del PSOE, con el apoyo de todos los demás grupos políticos excepto el PP y Ciudadanos, dice estar dispuesto a sacar los restos de Franco en muy pocos días.
Llama la atención el vocabulario utilizado, la falta de rigor histórico, la omnipresente forma de simplificarlo todo y reducirlo a su mínima expresión, para, después, insultar, descalificar y culpar a todas las personas que no acepten esas frases sin valor alguno.
¿A qué me estoy refiriendo? ¿A quiénes? Basta leer los periódicos, escuchar la radio, ver la televisión o las noticias y demás mensajes de internet para darse cuenta de que algo está ocurriendo. Se habla de forma generalizada de Franco, al que suele seguir el epíteto de dictador. Después, dependiendo de quién hable, se vienen vertiendo afirmaciones de lo más fuertes, como genocida o asesino. En muchos momentos da la sensación de que esas personas que hablan o escriben de esa manera no se han molestado en aclarar que los restos mortales a los que se refieren eran eso, un simple cadáver. Parecía, en realidad, que se trataba de un hombre que estuviera vivo y al que tenían que desalojar. Es más, en un estado aconfesional  y viniendo de tantas personas agnósticas y tan progresistas sorprende esa casi veneración por el cadáver embalsamado de un enemigo, al considerarlo como vivo o cuasi-vivo, y tan importante, a pesar de llevar cuarenta y dos años y pico enterrado con una losa de mil kilos de peso encima y en un lugar recóndito al que sólo van los que de verdad tienen interés en hacerlo.
Tendría su gracia que, una vez sacados los restos de Francisco Franco, se ubicaran en un sitio, por ejemplo, céntrico y accesible y que su olvidada sepultura se convirtiera en lugar de atracción, de visita y hasta de culto. Desde luego es una posibilidad. Lo que está ocurriendo es que se está creando una curiosidad y generando unas expectativas antes inexistentes.

Es muy importante partir del rigor histórico, hasta dónde nos sea posible. Y hay que admitir que se trata de una personalidad controvertida, polémica, sobre la que nunca habrá consenso.
Así, Franco es la representación del dictador fascista para unas personas, con tintes de genocida, a pesar de que haya historiadores de gran prestigio y procedentes de enfoques marxistas que no lo consideran así. Mientras, para otras personas, es un héroe nacional, un caudillo, un salvador, aunque se conozcan con bastante exactitud sus carencias y defectos.

No se puede, en realidad no se debería, juzgar a una persona con una palabra o una frase o dos, sin tener en cuenta, como mínimo, el contexto en el que tuvo lugar esa vida, reducida a unas cuantas palabras. Sorprende que haya numerosas biografías de cientos y cientos de páginas, basadas en miles de folios, documentos, testimonios…y que se simplifique de forma tan burda. Decía un maestro y pintor que conocí que el medio utilizado condiciona el mensaje: con una brocha gorda hay determinadas imágenes que no se pueden pintar, sobre todo si la superficie es exigua.

Se están lanzando afirmaciones de lo más deformantes sin tener en cuenta que, para muchas personas, miles o cientos de miles de personas, pasan a ser poco menos que dogmas de fe, por el mero hecho de ser dichas por políticos, por gobernantes, por profesores universitarios, por periodistas…Esas personas no saben o no quieren saber que la realidad es muy compleja y difícil de conocer. No se les dice todo lo que podría ser necesario para situar en su lugar preciso a este personaje y este período de nuestra historia.
Es preocupante que haya tantísima gente que no sepa verdaderamente quién era Franco ni por qué unos lo denostan y otros lo respetan, por decirlo suavemente. Desde luego lo que puede llegar a inquietar es que la juventud se crea toda la mal llamada información que se genera ante estas polémicas y que terminan convirtiéndose en tópicos.
Hoy, sin ir más lejos, un articulista en el Diario La Tribuna de Ciudad Real habla del tema rebuscando en las profundidades de los últimos días de la muerte del entonces jefe del Estado y recreándose en los insultos y apodos que usaban algunos de los que le rodeaban. Curiosa lección de todo un político ya jubilado que, en tantas ocasiones, viene a hablar de respeto. ¿No tendrá por ahí el escritor de tan amplias miras algún articulillo sobre los apodos que recibían de sus camaradas personajes como Azaña o Negrín, por ejmplo, esperando a ser publicado?

No, el hecho de que yo escriba estas ideas no significa que sea franquista o fascista o nada por el estilo. Siento decepcionar a los etiquetadores y señaladores, tan abundantes como innecesarios. Se trata de un intento de clarificar una situación que se está emborronando, a mi juicio, hasta límites insospechados.
Podemos hablar de Historia empezando en 1936, en 1934, en 1931, en 1929…o ir más al grano. Podemos hablar de golpistas y tendremos que sacar a colación que, hace ochenta, noventa, cien años…era lo normal. Prácticamente todos los políticos de izquierdas (y de derechas) de aquellos tiempos eran golpistas y muchos de los líderes republicanos incluso pasaron por la cárcel por sus reconocidos intentos de dar golpes de estado.  
Se nos puede ocurrir hablar de “democracia” como un concepto actual que manejamos a diario pero sin olvidar que en esos tiempos de los que algunas personas se empeñan en utilizar política y partidistamente, el concepto era diferente. Lo que los demócratas de aquellos partidos como el PSOE o el PCE querían era la dictadura del proletariado…y no por eso se les llama, por ejemplo, estalinistas, ni genocidas. Son cuestiones históricas que no se deben extrapolar, sin más, como se está haciendo. Los golpistas de antes de la instauración de la II República se convirtieron en héroes y sus nombres se usaron para denominar las calles más céntricas de toda España, por ejemplo. Cuando se habla de Azaña no se añade a continuación "golpista", por ejemplo.
Los que hoy se consideran herederos del PCE deberían recordar cuáles eran las formas de hacer de sus líderes hasta hace muy poco tiempo no solo con los adversarios sino simplemente con los que pensaban ligeramente diferente dentro de las mismas filas.
Leí que esta medida del traslado de los restos de Franco llegaba cuarenta años tarde. No tengo una opinión al respecto pero me acuerdo bastante bien, a pesar de ser un joven en aquellas fechas, de lo que fueron los primeros años de la llamada Transición. Eran los llamados “años de plomo”. Fueron años de huelgas, de manifestaciones, de atentados mortales casi a diario, de una evolución que hoy me parece vertiginosa…Pero desde luego, desenterrar o exhumar a los dos o tres años del entierro parece muy, muy precipitado. Por cierto, muchas personas de izquierdas hacían burla del fallecido y se decía, por ejemplo, que allí, bien alejado, estaba bien enterrado Franco, con una losa de más de mil kilos de peso, para que no pudiese escapar.

Por otra parte no creo que se trate ni de una prioridad ni de una verdadera necesidad pero admito que, fundamentalmente, para algunos políticos y supongo que para un número indeterminado de personas, sí lo es. Me cabe la duda de si las personas que así opinan tienen la información necesaria sobre el tema.
Yo creo, por ejemplo, que el rey Fernando VII no fue ni buen rey ni buena persona pero no creo que haya que sacarlo de su tumba de la cripta en la que yacen sus restos. El Valle de los Caídos está lo suficientemente lejos y apartado como para que nadie pueda argumentar en su contra nada que no sea una personal idea de lo que debe ser el enterramiento de los jefes de Estado.
En un programa de televisión de hace ya unos años en el que se estaba abordando el tema de la II República y la guerra civil española un historiador hablaba de la fatalidad de la llegada de Franco y sus fuerzas a una ciudad española. Le siguió en el turno de palabra otro historiador que narró como la entrada del general supuso la supervivencia de su padre.
En fin, no es un tema fácil, no es resumible en una frase, en un insulto, en una descalificación hacia quiénes sencillamente piensan de otra manera, no es -no debería ser-un arma política. Se hará lo que se haga –dónde manda patrón no manda marinero…-pero debería flotar en el ambiente el respeto en todas las opciones. 
He leído las propuestas de Izquierda Unida en un artículo de internet. No me atrevo a opinar sin tener delante el documento presentado en el Congreso de los Diputados. Lo que leí me parecía un ejercicio de radicalismo verbal con ánimo de asustar, de molestar y hasta de humillar pero nada más, algo parecido a "radicalismo aposemático asintomático", como de barra de bar, en la sexta...caña.
Por otra parte, sería importante que tanto en esta materia como en otras muchas, se buscara la objetividad, se trabajara el consenso, se priorizara, se establecieran normas duraderas, se previnieran situaciones que puedan ser contradictorias…en fin que, puestos a hacer, que se haga bien o, mejor dicho, lo mejor posible.
Habría que pensar en no polemizar, en no instrumentalizar, en no trivializar, en no deformar, en no enciscar o encender, en no polarizar, en no enfrentar, en no espectacularizar…Con la cantidad de problemas que tenemos, con las necesidades perentorias de cientos de miles de personas, con los retos que, no es que se avecinen sino que yacen ahí en todos nuestros rincones, me parece una trivialidad y un despropósito todo lo que está pasando con los restos mortales de Franco.
Se puede hablar por hablar, como se habla del tiempo o como se elaboran discursos muy bien sonantes pero que conducen al laberinto de la incomprensión, del echar en cara, de acusarse mutuamente, de la victimización, de la culpabilización, de las palabras enormes que se quiere que caigan como bombas, como la de “dignidad” o la de “justicia” o la de la “memoria histórica”, con todo el respeto por mi parte. Por el contrario, se puede intentar ver con seriedad cuál es la mejor opción o, quizás, la menos mala.
El otro día decía yo que si se llamara o entrevistara a mil personas, por ejemplo, y se les pidiera que hicieran un listado de las cincuenta medidas más urgentes que debe tomar el nuevo gobierno de Pedro Sánchez y su amalgama de partidos e ideologías no creo que saliera, ni por asomo, el traslado de los restos de Franco. Pero, dicho esto, quizás una vez que se haga, mejor o peor, algunas personas tendrán que buscarse otro discurso y se dará cuenta, igualmente, mucha gente, de la escasa o nula importancia del tema.
Piedrabuena, 2 de julio de 2018, lunes.
FZS.